Fueron cinco horas sin acuerdo. A medianoche de ayer se citaban para volverlo a intentar. Es una negociación contrarreloj que comienza a complicarse más de lo previsto. Debe cerrarse antes de las 11.00 horas de esta mañana, cuando comienza el pleno de constitución del Parlamento de Navarra y cuya composición será determinante para la conformación del futuro Gobierno de Navarra. A lo largo de ayer intensificaron los contactos y las reuniones entre el PSN con Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra, y de todos ellos con sus respectivas ejecutivas, para consensuar una posición de cara a la elección de la Mesa de la Cámara foral. Hasta ahora el Partido Socialista de Navarra ha accedido a ceder la presidencia del Parlamento a la coalición Gero Bai, que lidera el PNV, pero no a que se promueva la inclusión de EH Bildu en la Mesa, tal y cómo viene exigiendo la formación de Uxue Barkos.

Este es un escollo importante ya que desde Geroa Bai incluso se fijó como una «línea roja» para cerrar acuerdos ya que la coalición nacionalista considera esencial para la futura «estabilidad» de un gobierno contar con EH Bildu. En sentido contrario, el PSN lleva insistiendo todas estas semanas en que no dialogará ni negociará con la izquierda abertzale y ha puesto distancia con EH Bildu en un intento por no contaminar su carrera hacia el Gobierno de Navarra y salpicar con ella incluso la investidura de Pedro Sánchez.

Este martes se celebró una primera reunión a cuatro por la mañana y que se reanudó por la tarde. En ella se analizó la propuesta que ayer trasladó Geroa Bai y que pasa por que ella ocupe la presidencia, que el PSN asuma una vicepresidencia y EH Bildu una de las dos secretarías. Los otros dos puestos de la Mesa corresponderían a Navarra Suma, formación que se impuso en las pasadas elecciones atonómicas. Geroa Bai había planteado ayer una distribución diferente: presidencia para Geroa Bai, una vicepresidencia para el PSN, otra para NA+, una secretaría para el PSN y otra para NA+.

El Gobierno, en el aire

El PSN de María Chivite, que mantiene su intención de concurrir a la presidencia de Navarra, ha accedido a una de las dos condiciones que le impuso Geroa Bai para que contara con su apoyo de cara a la conformación de un ‘Gobierno de progreso’. Los socialistas navarros cederían la presidencia a los nacionalistas de Barkos pero se negarían a que EH Bildu, con quien no han mantenido contactos, entrara ocupando una secretaría. Barkos incluso subrayó que el PSN no necesitaría apoyar a la coalición de la izquierda abertzale ya que bastaría con que lo hiciera Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra para que fuera posible.

Los contactos se producen después de cierto enfriamiento en las negociaciones tras la conformación de ayuntamientos del pasado sábado. El relevó en el ayuntamiento de Pamplona, en favor de NA+, que precipitó la posición del PSE, así como en otros importantes consistorios navarros provocó un hondo malestar en EH Bildu y el PNV. Si los contactos que se aceleran estas últimas horas de cara la conformación del Parlamento Foral previsto para esta mañana tampoco prosperan, el escenario para logra un acuerdo de gobierno para Chivite se podría complicar sobremanera.