El nacionalismo vasco ha rechazado las condenas impuestas a los dirigentes del procés por considerar que son injustas y no resuelven el conflicto político. El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, ha comparecido esta tarde para reclamar la puesta en libertad de los doce condenados «pues entendemos que sus hechos se ciñen estrictamente al ámbito político». El líder del EBB ha apuntado que la sentencia conocida hoy «dibuja un Estado en blanco y negro»: «Aquí no hay conolores, el que se sitúa en la diferencia parece que está ya fuera de la ley».

Ortuzar ha defendido el diálogo y la política como vías para resolver el conflicto generado en Cataluña. Ha instado al Gobierno de Pedro Sánchez a reconducir «la actual crisis» y a hacerlo «mitigando las consecuencias personales y políticas» que origina el fallo del Tribunal Supremo»: «Den una oportunidad al diálogo, buscando conjugar los principios de legalidad y legitimidad democrática en un escenario de respeto a la diferencia y en el que las cuestiones políticas se diriman por medios políticos».

Por la mañana, el lehendakari Iñigo Urkullu ha tildado de «nefasto desenlace» el que supone la condena a los promotores del procés. Ha apuntado que se ha tratado de «un despropósito». Urkullu ha insistido en que la judicialización de la política «sólo conduce, como en este caso, a resultados negativos».

«Nunca quisieron el mal»

Ha trasladado su solidaridad y cercanía con los condenados de los que ha asegurado que «estoy convencido de que nunca quisieron un mal para nadie». Ha apelado a la serenidad de la sociedad catalana ante la manifestación de su sentir tras la condenada conocida esta mañana y ante la que comprende que se produzca una «alta carga emocional, la tristeza, frustración y desesperanza». Ha llamado a impulsar una estrategia que impida «un choque de trenes» o un «callejón sin salida». Para ello ha defendido la creación de una mesa de negociación política como «la única posibilidad de canalizar una solución a un problema político».

Bildu sitúa la condena dentro de la ‘contrarreforma’ de un Estado autoritario y antidemocrático»

Desde EH Bildu se ha emitido un duro comunicado contra la sentencia que se califica como «la prueba concluyente de la naturaleza y carácter autoritario y antidemocrático del Estado español». Acusan a los «poderes del Estado» de haber respondido mediante la «represión y el autoritarismo» ante lo que ha definido como una manifestación de la crisis del régimen del 78.

Bildu añade que para salvar «dicho Régimen» se ha puesto en marcha una «contrarreforma que incluye recortes de libertades, la vulneración de nuestros derechos nacionales y sociales, el desprecio a los principios democráticos y la utilización permanente de la amenaza y la coacción».

La coalición que lidera Arnaldo Otegi concluye que la sentencia es la culminación del precio que el Estado «con el poder judicial como mero instrumento político, ha fijado para quienes defendemos el derecho de autodeterminación de nuestros pueblos: «guerra económica, 155 y cárcel»: «¿Que dirán ahora aquellos que afirmaban que todos los proyectos políticos eran posibles si se planteaban de manera pacífica y democrática»?».