La fiesta les saldrá muy cara. Además del reproche social e institucional que ya ha suscitado, la Ertzaintza ha comenzado a tramitar algo más de 300 multas contra los 67 jóvenes identificados ayer a la salida de una fiesta ilegal celebrada en una hospedería del municipio vizcaíno de Derio y que tiempo atrás albergó el Monasterio de Santa Clara. El grave incidente se produjo de la madrugada del lunes al miércoles cuando varios vecinos alertaron a la Ertzaintza de ruidos en una vivienda. Al acudir al lugar, los agentes comprobaron que se trataba de una fiesta a la que habían acudido decenas de jóvenes. En el exterior de la hospedería, una treintena de vehículos revelaban que la afluencia al evento era numerosa.

Los agentes, que pese a tener la autorización del propietario de la vivienda -que había sido alquilada para la celebración de un evento- para acceder, no tenían el permiso judicial, por lo que esperaron durante hotas hasta que al amanecer los primeros jóvenes comenzaron a abandonar la fiesta. Todos ellos fueron identificados y sancionados por incumplir las limitaciones establecidas por el Estado de Alarma y en prevención del coronavirus. Por los diversos vídeos que los asistentes subieron a las redes sociales en la misma no se cumplieron las medidas de seguridad impuestas. Los asistentes además de superar los aforos, se encontraban sin mascarilla y muchos de ellos también vulneraron la limitación perimetral impuesta. Además se les sancionará por desoir los requerimientos de los agentes.

A la salida todos fueron identificados y multados. A cada uno se podrían imponer entre cuatro y cinco sanciones por el incumplimiento de diversas leyes. Según ha confirmado hoy la Consejería de Seguridad se produjeron desperfectos en el interior del local. Los asistentes a la fiesta profirieron gritos de «libertad, libertad» a las diversas pratullas de la Ertzaintza que esperaron en el exterior durante horas. Ni siquiera la decisión de suspender el suministro eléctrico y de agua de la vivienda que llevaron a cabo los agentes hizo que los asistentes dieran por concluida la fiesta.

«Anteponer sus caprichos»

El Gobierno vasco ha denunciado hoy comportamientos como estos que ponen en riesgo la salud de todos. El portavoz del Ejecutivo, Bingen Zupiria, ha señalado que se trata de ciudadanos que «anteponen sus caprichos y su libertad por encima del bien común». Ha reiterado que incluso a pesar de que la dispensacion de vacunas esté próxima, «aún nos quedan meses duros por delante» y no se debe bajar la guardia en el cumplimiento de las medidas de protección.

Ha asegurado que los comportamientos «insolidarios» como los ocurridos en Derio deben erradicarse por el bien del conjunto de la sociedad. Sólo en la útima semana en el País Vasco se han registrado 76 muertes a consecuencia del coronavirus. En las últimas 24 horas el número de positivos ha alcanzado los 450 casos, con una tasa de positividad del 5,5%.

Precisamente hoy el Gobierno vasco reunirá a su consejo asesor para determinar cuáles serán las limitaciones que se impondrán para los próximos días navideños. Entre las decisiones que se deberá adoptar esta tarde está si se reabren de modo inmediato los locales de hostelería o se aplaza aún la decision. Será el lehendakari Iñigo Urkullu quien dará a conocer el plan que estará en vigor en Euskadi en los próximos días.