La Fiscalía del Tribunal Supremo mantendrá abierta la línea de investigación alrededor de los gastos de tarjetas de crédito opacas que utilizó el rey emérito y de los que se beneficiaron también la reina Sofía y los nietos de ambos (hijos de Elena de Borbón) procedentes de fondos donados por el empresario mexicano Allen de Jesús Sangines-Krausse y de los que pudo disponer Juan Carlos I por la intermediación del militar Nicolás Murga.

El Ministerio Público continuará adelante con una «investigación más amplia» aunque el rey emérito presentara una regularización con Hacienda para pagar 678.393 euros y evitar ser investigado por delitos fiscales, puesto que los gastos realizados con dichas tarjetas fueron posteriores a su abdicación, por lo que podría habría perdido su inviolabilidad.

Según informan fuentes fiscales, la investigación continuará y dentro de ella se valorará «la espontaneidad, veracidad y completitud» de dicha declaración tributaria.

El aviso de la Fiscalía

Precisamente sobre la «espontaneidad» de la iniciativa de la defensa del rey emérito para regularizar la situación con Hacienda se está hablando mucho estos días. El Ministerio Público avisó en noviembre a Juan Carlos I de que tenía abierta una investigación sobre su patrimonio. Fue después de que Eldiario.es avanzara que la Fiscalía Anticorrupción venía investigando desde un año atrás los gastos del rey emérito, la reina Sofía y otros familiares suyos que ahora investiga la Fiscalía del Supremo con unas tarjetas opacas, por lo que pudo imaginarse a qué hacía referencia dicha investigación.

El artículo 305.4 del Código Penal establece que la regularización de las donaciones debe tener lugar «antes de que el Ministerio Fiscal o el Juez de Instrucción realicen actuaciones que le permitan tener conocimiento formal de la iniciación de diligencias». Por lo tanto, ahora la Fiscalía deberá abordar si la regularización es válida. Igualmente, continuará investigando otros aspectos de los hechos que pudieron ser constitutivos de delito, como la relación del emérito con el empresario mexicano que le hizo la donación y el papel del militar que se encargó de sacar mensualmente dinero en efectivo de las tarjetas o realizar gastos con ellas que en realidad eran destinados a miembros de la Casa Real.