«No vamos bien, no vamos nada bien». El presidente en funciones de la Generalitat, Pere Aragonés, ha sido tajante ante el Pleno del Parlament al advertir de la mala evolución de los datos del Covid en esta comunidad. Una comparecencia que ha venido precedida por la advertencia del secretario de Salud Pública, Josep Maria Argimon, quien ha advertido de que Cataluña está ya a las puertas de la tercera ola de coronavirus.

En un día en que Cataluña ha registrado un nuevo pico en los contagios, con 2.112 nuevos positivos y 62 fallecidos, todos los responsables políticos catalanes han coincidido en que toca replantearse la desescalada iniciada por la comunidad.

Sube la velocidad de contagio

Los datos de este miércoles rompen definitivamente la tendencia positiva de la semana anterior, con un total de 363.461 casos confirmados de coronavirus acumulados y 16.494 fallecidos desde el inicio de la pandemia. La velocidad de reproducción vuelve a subir, hasta la Rt 1,22, mientras que la incidencia acumulada en los últimos 14 días es de 215,01 por cada 100.000 habitantes.

Los únicos datos que todavía no han empeorado son los hospitalarios, siempre por detrás de los contagios. Cataluña tienen 1.476 pacientes covid ingresados, 35 menos que el día anterior. Baja también el número de ingresados en cuidados intensivos, con un total de 354.

Dos días de margen

Con este cuadro, Aragonés ha advertido que «hoy nos tenemos que plantear un paso atrás para proteger sistema sanitario». El vicepresidente catalán ha dejado claro que «tomaremos medidas que hagan falta para salvar vidas», aunque «somos conscientes de los impactos económicos y sociales que tiene y que no se puede compensar todo».

Aragonés se ha dado dos días para decidir nuevas medidas, en la reunión del Procicat del próximo viernes, pero ya ha dejado claro que en el mejor de los casos se mantendrán las medidas vigentes ahora: toque de queda a las 22.00 horas, confinamientos perimetrales el fin de semana y limitaciones de aforo en comercio y restauración.

«Hoy la disyuntiva es dar marcha atrás en la desescalada» ha insistido el vicepresidente, recordando que las cifras de los dos últimos días superan ya los listones que se había fijado el Govern para avanzar en la relajación de las restricciones. Los datos de contagios «suben de forma alarmante» ha señalado recordando que el objetivo era mantener la velocidad de contagio por debajo de 1, y la ocupación hospitalaria estabilizada en 300 ingresados en las UCI y 1.000 contagios diarios.

De hecho, la tasa del riesgo de rebrote ha subido: el martes alcanzaba un nivel de 219, y 24 horas después está en 245. En las residencias de ancianos ha habido hasta ahora 26.286 personas que han dado positivo, de las que 7.544 han muerto y 96 se encuentran actualmente ingresadas.

Preocupación en el Govern: «Vamos muy mal»

El secretario de Salud Pública de Cataluña, Josep Maria Argimon, ha reconocido este miércoles que «no estamos bien y vamos muy mal» en la evolución de la pandemia y ha informado de que entre los días 6 y 15 de este mes se han producido 11.800 nuevos positivos de COVID-19.

En una entrevista a Catalunya Ràdio, Argimon ha reiterado su opinión de que «si fuésemos un país rico, seguramente habríamos tomado otras decisiones», más drásticas, porque se podría compensar económicamente a los trabajadores y pequeños empresarios.

«Si nos confinamos, las grandes corporaciones, las que nos cobran la luz o el gas, seguirán ganando dinero. Estamos hablando de la gente que trabaja en la cultura, en un bar o restaurante, en un gimnasio», ha argumentado.

Respecto a la próxima Navidad, el secretario de Salud Pública de Cataluña ha recomendado reuniones «lo más pequeñas posible» y al aire libre, si se puede, y que cada persona sea consciente «de la responsabilidad y el riesgo» que comportan estas decisiones.