El simbolismo se ha convertido en los últimos tres años en la razón de ser del independentismo tras la derrota de la declaración de independencia fallida y la imposición del 155. Y ese simbolismo sigue mandando en el Palau de la Generalitat, donde Pere Aragonés ha asumido este miércoles las atribuciones de presidente en funciones que le otorga la ley. Lo ha hecho en una reunión extraordinaria del Consell Executiu, en la Sala Terradellas, en la que ha permanecido vacía la silla ocupada hasta ayer por Quim Torra.

Pere Aragonés es ya el presidente en funciones de la Generalitat, tal como consigna la Ley de la presidencia, aunque los servicios de comunicación del Govern pondrán buen cuidado en los próximos meses en seguir refiriéndose a él como vicepresidente del Govern, el cargo con el que se convirtió en número dos del ejecutivo tras las elecciones de 2017, en las que JxCat se impuso a ERC.

Ni ex presidente ni presidente en funciones

Quim Torra tampoco será oficialmente ex presidente, sino 131º presidente de la Generalitat según el canal de telegram abierto por su equipo para informar de una agenda que seguirá contando con cobertura institucional, a juzgar por lo visto en las primeras horas tras su cese. Torra utilizó primero el Palau de la Generalitat para «despedirse» del cargo. Visitó la prisión de Lledoners en la que están recluidos los condenados por el 1-O con privilegios de cargo institucional -las visitas están restringidas por la crisis sanitaria-. Y el Palau de Pedralbes ayer tarde para reunirse con Carme Forcadell y Dolors Bassa, complentando su ronda de contactos con los «represaliados por el procés«.

Esta tarde, utilizará el Parlament para dirigir su último discurso, ya como ex presidente. Lo hará en un pleno extraordinario forzado por JxCat y ERC formalmente para debatir su cese, en el que el PSC ya ha anunciado que no participará. Sí lo harán Cs y PP «para defender los derechos de todos los catalanes.

Mientras, el gobierno en funciones echa a rodar hoy con un Aragonés vigilado de cerca por sus compañeros de JxCat, especialmente Meritxell Budó y Ramon Tremosa. El conseller de Empresa y ex mano derecha de Carles Puigdemont en Bruselas formará parte del comité de coordinación creado los dos partidos del gobierno para sortear la gestión de los próximos meses. Un comité que incorpora además a Albert Batet y Elsa Artadi por Junts, y a Marta Vilalta, Sergi Sabrià y Josep Maria Jové acompañando a Aragonés por los republicanos.