Los directores gerentes de dos importantes hospitales vascos, el Hospital de Basurto en Bilbao y el Hospital de Santa Marina de la capital vizcaína, han dimitido por haberse vacunado sin que figuraran entre el personal prioritario en los procesos de vacunación tal y como establece el protocolo aprobado por la consejería de Salud. Los dos altos directivos de la sanidad pública vasca, Eduardo Maiz y José Luis Sabas, habría presentado su renuncia tras haber trascendido que se habrían vacunado pese a no figurar entre los colectivos que hasta el momento ha priorizado la consejería de Salud, las personas mayores ingresadas en residencias y el personal sociosanitario.

Ambos directivos acumulan una larga trayectoria en el ámbito público vinculados a Gobiernos del PNV. Tanto Sabas como Maíz formaron parte del equipo de confianza del alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, así como de las últimas consejerías de Salud del Ejecutivo vasco.

El hasta hoy gerente del hospital de Basurto se habría despedido por escrito de los trabajadores del mayor hospital de la capital vizcaína. En la misiva Maiz no desvela las razones de su salida de la dirección pero sí pide perdón «si en algo me he equivocado». Maiz fue concejal del Ayuntamiento de Bilbao entre 2003 y 2015 y hombre de la máxima confianza de Azkuna. Tras su salida del Consistorio fue responsable del área sanitaria del Bajo Deba que abarcaba siete centros médicos. Maiz, de 67 años, es médico internista de la sanidad púbica desde hace 41 años.

Larga trayectoria pública

En su trayectoria profesional también figuran responsabilidades como director de Atención Hospitalaria y director de Asistencia Sanitaria. Incluso fue director del hospital de Santa Marina y Basurto, del que en 2017 volvió a ponerse al frente.

José Luis Sabas, a la derecha de la imagen, durante un acto institucional cuando era responsable de ETS.

Por su parte, José Luis Sabas, arquitecto de formación, fue nombrado gerente del Hospital de Santa Marina en agosto de 201. Este centro sanitario está especializado en atención a pacientes mayores con patologías crónicas y dedicado a los cuidados paliativos. El complejo hospitalario cuenta con cerca de 200 camas y 350 profesionales.

Tras abandonar la dirección de Euskal Trenbide Sarea el Gobierno vasco le nombró gerente del Hospital de Santa Marina. Fue durante muchos años concejal de Urbanismo en Bilbao y durante 14 años estuvo al frente de la dirección de infraestructuras e inversiones de la consejería de Salud.