Cada «reverencia a Vox» del Gobierno de Pedro Sánchez es un «castigo a los siete millones y medio de catalanes», ha asegurado este sábado Carles Puigdemont en plena campaña electoral del 14-F. 

El líder de Junts ha señalado a su partido como el «antídoto» ante los que «quieren ayudar a gobernar desde Madrid», en una alusión velada a ERC, y también para evitar que el PSOE se apoye en Vox en el Congreso para «castigar» a los catalanes.

A través de videoconferencia desde Waterloo (Bélgica), Puigdemont ha intervenido en un mitin en Sant Cugat del Vallès (Barcelona), en el que ha participado la candidata, Laura Borràs, y los consellers Damià Calvet y Jordi Puigneró.

«El antídoto contra los que blanquean el fascismo es JxCat; ante los que quieren gobernar desde Madrid o ayudar a gobernar desde Madrid, y ante los que quieren pasar página -del procés- o les ayudan a pasar las hojas. El antídoto es Laura Borràs», ha afirmado.

El expresidente catalán ha lamentado que Junts se haya quedado algunas veces «sola» alertando de que el Gobierno «engaña» y ha advertido de que al presidente Pedro Sánchez no se le «puede pagar por adelantado», en otra crítica velada ERC, que facilitó su investidura y la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado.

Ha alertado de que el Gobierno «engaña» y ha advertido de que al presidente Pedro Sánchez no se le «puede pagar por adelantado»

Puigdemont ha hecho hincapié en que Cataluña necesita una presidenta como Borràs que «no se rinda a cambio de nada», ni que se deje impresionar por «halagos» o «los brillantes de la política cortesana de Madrid».

El eurodiputado también ha afeado al presidente Sánchez que «loara el sentido de Estado de Vox» al facilitar la aprobación del decreto de fondos europeos.

«No solo están en disposición de apoyarse en la ultraderecha, sino que hay una verdadera voluntad de continuar esa obra que empezó (el expresidente) Mariano Rajoy, con el apoyo entusiasta de PSOE y PSC, para ir centralizando y perjudicando no solo a los independentistas, sino a todos los catalanes», ha sentenciado.

En este sentido, ha remarcado que «cada recentralización» y cada «reverencia a Vox» del Gobierno de Pedro Sánchez es un «castigo a los siete millones y medio de catalanes».