El juicio por la reforma de la sede central del Partido Popular supuestamente con dinero negro procedente de donaciones de empresarios continuó este miércoles con la declaración como acusado del ex gerente de la formación, Cristóbal Páez. Luis Bárcenas contrató a este abogado en 2004 como su número dos, otorgándole un cargo de gerente en el partido que en realidad estaba vaciado de contenido, declaró Páez este jueves ante el juez. Según sostuvo, el único que controlaba el dinero de la formación era Bárcenas, un «hombre muy celoso de su trabajo y que siempre trabajaba con la puerta de su despacho cerrada».

Páez acabó enemistado con Bárcenas por acercarse a su principal enemiga en el partido, la secretaria general María Dolores de Cospedal. También porque el primero pensó durante un tiempo que su subordinado filtró a El País los famosos papeles en los que reflejó la contabilidad extracontable o ‘caja B’ del PP de la que salieron, supuestamente, sobresueldos a altos cargos de la formación, entre ellos al ex presidente Mariano Rajoy según las anotaciones de Bárcenas que hoy suponen la base de la investigación judicial contra el partido.

Una caja con documentación que daba «miedo»

Inmediatamente después de que estallara el caso Gürtel, en 2009, Bárcenas entregó a Páez una caja con documentación para que se la guardara. Le indicó que «esto es lo que hay hasta el 96, lo posterior se lo dejo a otro». El ex contable pudo ver por encima, según declaró, que entre ésta había «contratos, facturas, hojas de cálculo…información sobre gente que no conocía, que no me sonaba de nada».

Se trataba de las pruebas, según declaró Bárcenas en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional estos días, de las pruebas de la existencia de una contabilidad irregular en el PP. Sin embargo, Páez asegura que nunca supo qué contenían aquellos papeles. «Se lo guardé pero le dije que no quería saber lo que había. No quería prestar atención, no tenía curiosidad, tenía miedo».

«Yo le dije: ‘Por qué me pones en este compromiso'», declaró Páez. «Porque tengo confianza en ti», dice que le contestó Bárcenas. Pero esa confianza se esfumó poco tiempo después.

«Se puso muy violento, me arrojó un encendedor»

A finales de 2009, después de salir a la luz los primeros pasos de la investigación del caso Gürtel y una vez Bárcenas había dimitido de todos sus cargos en el partido «pero seguía allí», según explicó Páez, llegó el momento de máximo enfrentamiento entre ambos.

Fue a raíz de descubrir que Bárcenas habría acordado con el gerente del PP de Pontevedra pagar un descubierto en la cuenta del partido generado por el pago de una multa en sentencia judicial con dinero reunido por empresarios. Previamente, Páez había avisado a Cospedal de que la cuenta del Banco Popular se había quedado en negativo puesto que le avisaron de la entidad «pensando que Bárcenas ya no estaba porque se había publicado que había dimitido de sus cargos», explicó.

El ex tesorero seguía ocupándose de los asuntos económicos del partido pero en aquel momento Cospedal ya pujaba con él para asumir la tesorería. Después de reunirse Bárcenas con el gerente del partido en Pontevedra, dio por zanjado el asunto. Sin embargo, le dijo con mucha claridad a Páez: «No despaches con Cospedal y ella me dijo no despaches con él. Fue el origen de todo lo que me pasó después», relató el ex gerente.

Me arrojó un encendedor. Me dijo: ‘Estás muerto, estás acabado’

«Cuando entro en ese fuego cruzado entre Bárcenas y Cospedal, él comenzó a desconfiar de mí. Empezó a dejarme aislado, a pedir que nadie despachara conmigo. Entonces tengo un encuentro con el que había sido secretario general, Acebes, y le digo que no entiendo cómo el partido le mantiene ahí. La secretaria de Bárcenas me dice que entre a verle. La visita que tenía en el despacho presumió peligro porque era ‘de la Casa’. Se fue y él se puso muy violento conmigo. Me arrojó un encendedor. Me fui, le dije no quiero que me trates así, y él me amenazó. Me dijo: ‘Estás muerto, estás acabado’, o algo así. Aquello me afectó, tuve miedo», contó Páez, que se enfrenta a 18 meses de prisión por participar, presuntamente, en el pago con dinero negro de una parte de la reforma de la sede del partido (el 10%, 200.000 euros) a la empresa de arquitectura Unifica. Ese dinero habría salido, según las acusaciones, de la caja B del PP formada a base de donaciones de empresarios. Páez sostiene que nunca tuvo responsabilidad económica en el PP, que controlaba la parte técnica de la obra pero nunca los pagos, dejando esa responsabilidad a Bárcenas.

Rajoy: «Poneos de acuerdo»

Según continuó Páez, la misma tarde de ese tenso encuentro, después de tratar de ver a Cospedal o a Rajoy para contarles lo ocurrido, Bárcenas le telefoneó, le pidió disculpas y colgó rápidamente. Entendió que lo había hecho a petición de alguien. «Yo tuve miedo, pensé este tipo me mata. La secretaria me dijo quédate en casa tranquilo y despachamos un día por semana».

El presidente me dijo que no le complicara la vida, que volviera. Y volví, pero Bárcenas seguía yendo porque le permitían que siguiera yendo

Después de solicitárselo, el presidente Rajoy reunió a Bárcenas y a Páez en su despacho. «Por fin conseguí que tuviéramos una reunión los tres: el presidente, Bárcenas y yo. Yo le dije a Rajoy: ‘Me ha pedido disculpas, pero no han sido sinceras y no entiendo por qué sigue aquí’. Rajoy contestó poneos de acuerdo, lo dejó todo en el aire», relató Páez. «El presidente me dijo que no le complicara la vida, que volviera. Y volví, pero Bárcenas seguía yendo porque le permitían que siguiera yendo. Siguió hasta el 2013. Cospedal me dijo: ‘Mientras yo sea la secretaria general serás el gerente’. Pero después Rajoy me explicó que iban a hacer unos cambios: ‘Te respeto el sueldo, el despacho y tal pero voy a traer a otra gente’. A mí no me interesaba ser una momia allí sin hacer nada, le dije que no me quería quedar y que vamos a llegar a un acuerdo. Yo sabía que tenía muy crudo volver a trabajar porque Bárcenas estaba todo el día en los periódicos y yo era su persona de confianza». Finalmente Páez firmó un acuerdo de despido con el partido y se marchó a vivir a Argentina. Este miércoles, mientras relataba las tensiones entre Cospedal y Bárcenas, a ratos brotaba el acento del país en el que lleva años viviendo.

Reconoce los pagos de los ‘papeles’

El ex gerente del Partido Popular reconoció ante los magistrados de la Sala de lo Penal que le juzgan que recibió dos entregas de dinero negro de manos de Bárcenas, como aparece reflejado en su contabilidad B, en los papeles del ex tesorero.

«Me abona  esta cantidad porque cuando llegué allí el acuerdo es que yo entrase como gerente con una asignación bastante superior a la que se me asignó. Como me habían despedido de mi trabajo, no tenía opción. Soy una persona expansiva, me gustaba hacer las cosas bien. Me dijeron: ‘Estamos contentos con tu trabajo y te damos una gratificación con 6.000 euros’. Pregunté si no se me reflejaba en nómina y me dijeron que no se puede: ‘Confórmate porque esto no podemos hacerlo de otra manera’. Me guardo el dinero entre comillas molesto. Era un dinero que yo me había ganado honestamente», reconoció Páez elevando el tono para contestar a las preguntas del fiscal Antonio Romeral, a quien acabó pidiendo disculpas después de espetarle un «está usted liándome».

«El Ministerio Fiscal le está enseñando los documentos con los que usted estuvo algún tipo de relación. El Ministerio Fiscal no está aquí para liarle. Simplemente queremos saber la verdad. El Ministerio Fiscal las preguntas que le está haciendo son totalmente atinentes», tranquilizó el presidente del tribunal, José Antonio Mora, rebajando la tensión en el ambiente.