La Comisión Europea ha recordado este lunes a España la necesidad de actuar con «coherencia» respecto a las restricciones de viaje que se aplican actualmente a los viajeros internacionales y a los nacionales.

Mientras que todas las comunidades autónomas han permanecido cerradas perimetralmente en el puente de San José, y lo volverán a estar en Semana Santa, los aeropuertos seguirán abiertos para recibir a turistas internacionales que presenten la correspondiente PCR. Esa opción, sin embargo, no se permite a los turistas nacionales que quieran desplazarse entre comunidades autónomas.

«La recomendación dice claramente que dado que la transmisión y riesgo es similar para los viajes domésticos y los transfronterizos, los Estados miembro deberían asegurar coherencia entre las medidas aplicadas a los dos tipos de viaje», ha declarado el portavoz de Justicia de la Comisión, Christophe Wigand, preguntado por esta situación en España, aunque previamente ha subrayado que no quería hacer comentarios «específicos».

Este domingo, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, provocó una polémica al declarar que la llegada de turistas internacionales «no es un elemento de riesgo», argumentando que llegan con PCR y que los números de llegadas son muy bajos. Los cifró en unos 400.000 turistas el último mes, el 10% de los que llegarían en el mismo mes antes de la pandemia.

Preguntada por qué el turismo nacional sí es un elemento de riesgo, Maroto se limitó a decir que no habría manera de controlarlo, por lo que abogó por el cierre perimetral como mejor opción. Sin embargo, tanto las Islas Canarias como las Islas Baleares ya habían establecido sistemas de testeo para los turistas que llegaban a los archipiélagos en los últimos meses.

La polémica se ha avivado tras la decisión del gobierno alemán de sacar a algunas regiones de España de su lista negra, impulsando de manera muy significativa las reservas de alemanes en las Islas Baleares. En los últimos meses también ha sido noticia constante la afluencia de franceses, principalmente en Madrid, aunque los datos demuestran que la capital ha pasado, en el último año, de ser la tercera región que más turismo recibía en España a ser la quinta.

No es la primera vez que la Comisión Europea hace reproches de este tipo a Estados miembro. La posición del Ejecutivo europeo es garantizar la libertad de desplazamientos en el Espacio Schengen y ha advertido recientemente tanto a Bélgica como a Alemania por no permitir determinados desplazamientos no esenciales fuera de sus fronteras.