El equipo negociador al completo de Esquerra Republicana ha comparecido este lunes tras la ejecutiva del partido para dar cuenta del estado de las negociaciones, ha roto el pacto de discreción desgranando la última propuesta remitida a JxCat y ha puesto una fecha límite al partido de carles Puigdemont para cerrar el acuerdo de legislatura: el 1 de mayo. A los republicanos empieza a agotárseles la paciencia, convencidos de que JxCat alarga la negociación para conseguir más réditos a última hora. Y más de dos meses después de las elecciones, han intentado escenificar un puñetazo sobre la mesa de negociación.

Pocas horas después, los equipos negociadores volvían a reunirse para intercambiar documentos, sin que JxCat dé por cerrada ninguna de las «carpetas» de la negociación. Un ritual con el que las negociaciones de los dos partidos independentistas avanzan más que lentamente. Conocedores de esas negociaciones reconocen su pesimismo: No habrá acuerdo antes del 26 de mayo, fecha máxima antes de la convocatoria automática de nuevos comicios.

«Si alguien quiere elecciones lo tendrá que explicar muy bien» advertía antes de ese encuentro Sergi Sabrià, presidente del grupo parlamentario. «No entenderíamos que entre Sant Jordi y el 1 mayo no se materialice» el acuerdo, «hay que poner fecha al pleno de investidura, es una cuestión de responsabilidad».

ERC apunta a la división interna en JxCat

«Ciertamente, como no vemos escollos importantes, entendemos que lo que hay son excusas», añade Marta Vilalta. Pero la portavoz republicana va un paso más allá y señala a la división en el seno de Junts. «No puede ser que los problemas internos de JxCat se acaben convirtiendo en problemas del país. Como servidores públicos que somos tenemos q responder a los problemas de la gente».

Desde JxCat, por contra, argumentan que es la indefinición de Esquerra, y su apuesta por cerrar primero un acuerdo con la CUP, lo que alarga las negociaciones. E insisten en que no darán por bueno el pacto hasta no cerrar el último detalle del futuro ejecutivo y su plan de gobierno. Por una legislatura sin sorpresas ni desencuentros, argumentan.

«Ni poner fechas, ni filtrar documentos, ni hacer declaraciones cambiará nuestra posición», respondía la número tres de Junts, Elsa Artadi. La dirigente puigdemontista rechazó además las alusiones a la división interna de su partido, en el que algunos defienden la posibilidad de dar apoyo externo a Esquerra sin entrar en el Govern. «Todas las decisiones sobre las investiduras fracasadas las hemos adoptado por unanimidad» advierte.

En el agotador juego del ratón y el gato en el que se ha convertido la negociación del nuevo gobierno independentista, cada partido atribuye al contrario la responsabilidad del bloqueo, sin que se haya acordado todavía ni la arquitectura ni ninguno de los futuros integrantes del ejecutivo.

Intercambio de propuestas

Los negociadores de ambos partidos se reunieron el pasado viernes por primera vez en diez días, y lo hicieron con la última propuesta de ERC sobre la mesa. Un documento en el que Esquerra desgrana los ámbitos de negociación en cinco bloques: El papel de Puigdemont, la estrategia en el Parlament, plan de gobierno, estructura del nuevo ejecutivo y comisiones de seguimiento del pacto.

Respecto a la estrategia independentista, que JxCat atribuye al Consejo por la República (CxR) de Puigdemont, los republicanos proponen «un espacio de dirección colegiada» con presencia de los tres partidos independentistas, Òmnium y la ANC. E insisten en compatibilizar la negociación con el Gobierno del PSOE, que Junts rechaza, con «preparar el próximo envite al Estado».

En cuanto al futuro gobierno, defienden la creación de las tres nuevas consejerías ya anunciadas por Pere Aragonés: Igualdad y feminismos, Acción por el clima y un departamento de Conocimiento en el que aglutinar Universidades y Políticas Digitales.

Estructura del nuevo ejecutivo

Pero Junts solo ha respondido parcialmente a la propuesta. Los de Puigdemont han remitido a Esquerra una contrapropuesta detallada sobre el plan de gobierno, pero quedan pendientes el resto de los apartados. «Estamos a la espera del retorno del documento de la parte programática y ver diseño global del Govern», para seguir avanzando argumentan.

Señalan, por ejemplo, que la definición del nuevo ejecutivo no se puede limitar a la creación de tres nuevas consejerías. El Decreto de ámbitos actuación en el que se definen las competencias de cada departamento «es mucho más complejo y ahí queremos tener muchos más detalles» argumenta Elsa Artadi. La número tres de Junts explica, además, que el programa de gobierno propuesto por ERC era un documento de nueve páginas, al que ellos respondieron con una propuesta de trescientas.