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Mossos y urbanos se preparan para la "verbena fantasma" del fin del toque de queda

La Guardia Urbana de Barcelona moviliza un 30% más de agentes para la noche del sábado y los mossos preparan un dispositivo especial de seguridad ciudadana, orden público y tráfico

Botellón

Botellón Europa Press

La «hora fantasma». Así se conoce ya la franja de tiempo entree las 22.00 horas de este sábado y la media noche, cuando finaliza el estado de alarma. Serán los últimos coletazos del toque de queda que durante seis meses ha impedido salir más tarde de las diez de la noche en Cataluña. Jóvenes y no tan jóvenes esperan con ansia el fin del «confinamiento nocturno» y la apertura de la restauración por las noches -algo que no sucederá hasta el domingo-. Y las autoridades locales y autonómicas ven con auténtica aprensión esas ansias.

Tanto los Mossos d’Esquadra como la Guardia Urbana de Barcelona han preparado un dispositivo especial para este fin de semana, equiparable a los que acompañan la verbena de Sant Joan o la noche de fin de año. Aunque en este caso, explica el portavoz de los Mossos d’Esquadra, Joan Carles Molinero, el dispositivo contará «con estudio previo del territorio para buscar puntos estratégicos, porque tipo de movilidad no será la misma que en una verbena».

Fiestas y botellones

En otras palabras, tanto la policía autonómica como las locales llevan días rastrando las redes para saber dónde pueden organizarse fiestas sin control de aforo con la caída del toque de queda. Una dinámica que ya se ha repetido en las últimas semanas, y que hace que en el caso de Barcelona la Guardia Urbana tenga algunos espacios perfectamente identificados.

Se trata en primer lugar de las playas de la Barceloneta, el Paseo del Born, algunas plazas del Gótico y Gràcia y los búnkers del Carmelo, además de la carretera de la Rabassada.

Para evitar los botellones en estos puntos, la Guardia Urbana de Barcelona movilizará este fin de semana, y los próximos, un 30% más de agentes uniformados en la vía pública. Esto es, 260 agentes más que se concentrarán especialmente en las zonas más conflictivas y que actuarán de forma coordinada con los Mossos.

Despliegue de Mossos

El dispositivo preparado por los Mossos d’Esquadra tiene tres ámbitos, explica Molinero. Unidades de seguridad ciudadana, orden público y tráfico. Los primeros patrullarán en coordinación con las policías locales con una estrategia «preventiva e informativa» explicaba este viernes el conseller de Interior, Miquel Sàmper.

Pero los mossos también tendrán preparadas a sus unidades de orden público – Arro y Brimo- que se desplegarán «en puntos estratégicos donde prevemos que hay voluntad de concentración de personas, para garantizar mantenimiento orden público y minimizar conflictos» añadió Molinero.

Por último, Interior ha previsto también un despliegue de las unidades de tráfico, en un momento en que decae también el confinamiento perimetral de Cataluña. Habrá controles fijos y móviles de alcoholemia y drogas por carreteras de toda la geografía catalana, advirtió Sàmper.

El conseller insistía en que el fin del toque de queda no significa el fin de la pandemia. «El coronavirus sigue aquí» señalaba Sàmper, recordando la prohibición de reuniones de más de 6 personas, que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha avalado este viernes.

En términos similares se expresaba Albert Batlle, teniente de alcalde de Seguridad de Barcelona. «A partir de medianoche, quien quiera salir debe recordar que no habrá bares, ocio nocturno ni espectáculos» al tiempo que recordaba que el consumo de alcohol está prohibido en la vía pública. «Pedimos un uso muy cívico del espacio publico en caso de que se tenga que salir».

Velázquez aseguraba este viernes que «de momento» no tenían identificadas convocatorias masivas en Barcelona. «Pero son quedadas que se hacen de forma rápida», señala, advirtiendo de que «tenemos identificados los canales» utilizados para convocar botellones y fiestas ilegales a través de las redes.

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