Francesc de Dalmases, diputado de JxCat en el Parlament y uno de los colaboradores más próximos de la presidenta de la cámara, Laura Borràs, está a un paso de ver como la justicia le abre una causa por corrupción. El Juzgado de Instrucción 1 de Barcelona ha trasladado al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) la causa en su contra, que dada su condición diputado está aforado y no puede ser investigado por esta sala.

Lo ha confirmado este jueves la sala civil y penal del TSJCat, que ha asignado el caso a la magistrada María Eugenia Alegret. La sala dará ahora traslado a la Fiscalía para que el ministerio público informe sobre la competencia. Si la asume, el TSJC abrirá causa contra Dalmases.

La investigación del juez Joaquin Aguirre atribuye a Dalmases la apropiación de 224.000 euros procedentes de las subvenciones recibidas por las dos fundaciones nacionalistas que lideraba, Catmon e Igman. Ambas entidades recibieron 1,3 millones de euros en subvenciones entre los años 2014 y 2016, de los que los que el diputado de JxCat se recibió de forma espuria 224.000 según los informes policiales.

Operación Volhov

Se trata de una causa asociada a la Operación Volhov, que arrancó con la investigación de las donaciones de la Diputación y el Ayuntamiento de Barcelona, entonces gobernadas por CiU, a estas entidades. El juez Aguirre mantienen investigadas a 49 personas, entre ellos el ex secretario de Exteriores de Convergencia, Víctor Terradellas, ligado también a Catmon e Igman y señalado como uno de los promotores internacionales del procés.

Terradellas fue el dirigente que se reunió en su momento con el ex presidente Carles Puigdemont para ofrecerle el apoyo de Rusia al proceso independentista, según las escuchas realizadas en el marco del a Operación Volhov.

Una operación que llevó a detener al «estado mayor» de Puigdemont, entre ellos los empresarios David Madí, próximo a Junts, y Oriol Solé, del entorno de Esquerra, por su papel en el desvío de fondos para promover el proceso independentista.

Terradellas y Dalmases, socios

Del informe del juez instructor se deduce que tanto Dalmases como Terradellas se sostenían económicamente gracias a las subvenciones a las dos entidades mencionadas, recibidas de forma supuestamente fraudulenta. Los informes retratan como ambos responsables facturaban a las entidades por trabajos realizados a cargo de las subvenciones obtenidas.

Los justificantes no tenían fecha de entrada ni de registro, no iban firmadas ni acreditaban que el proyecto subvencionado se hubiera llevado a cabo. En el caso de Dalmases, además, algunos de los justificantes de pagos se adjuntaron a varias subvenciones de diferentes instituciones públicas.

Catmon e Igman recibieron fondos de la Diputación y el Ayuntamiento, pero también del Departamento de Presidencia de la Generalitat, de la Dirección General de Deportes o de la Agencia Catalana de Cooperación.