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Indultos en tercer grado, el plan del Gobierno para minimizar los costes políticos

Los condenados por el 1-O posan en un acto unitario convocado por Òmnium EFE

El Gobierno estudia conceder los indultos a los líderes independentistas cuando estos estén ya en régimen de semilibertad gracias a la concesión del tercer grado penitenciario. De este modo, se rebajaría el coste político de la medida de gracia, puesto que se evitaría la imagen de Oriol Junqueras y el resto de los condenados en el juicio del procés saliendo de prisión merced al Gobierno.

Los nueve condenados que cumplen penas de prisión accederán a una nueva revisión de grado el próximo 14 de julio, y según ha avanzado Catalunya Ràdio esa es la fecha que espera el Gobierno para aprobar los indultos. Todo hace prever que las juntas de tratamiento penitenciario de Lledoners, Puig de les Basses y Wad Ras vuelvan a otorgar el tercer grado a los líderes independentistas, como ya hicieran el pasado verano, y de nuevo en enero. Medida que con toda probabilidad volvería a recurrir la Fiscalía, contando con obtener después el apoyo del Tribunal Supremo.

Pero en el proceso, el Gobierno podría aprobar la concesión de los indultos, que los condenados recibirían ya en régimen de semilibertad, con la única obligación de pernoctar en prisión de lunes a jueves.

Calendario de la distensión

Ese calendario permitiría además dejar atrás la manifestación de Colón, a la que asistirán los líderes de PP, Vox y Cs para expresar su rechazo a la medida de gracia, como avanzó El Independiente. Durante la segunda quincena de julio, con el curso político ya acabado, el Gobierno evitaría además que los indultos monopolicen el debate parlamentario en las Cortes.

En el calendario de la distensión que comparten el Gobierno y ERC, el primer paso sería, sin embargo, el encuentro entre Pedro Sánchez y Pere Aragonès, en su calidad de nuevo presidente de la Generalitat. Así lo anunció el presidente del Gobierno, asociándolo a la recepción en La Moncloa de la nueva presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

Después llegarían previsiblemente los indultos, y solo con los condenados ya en libertad se reuniría la mesa de diálogo entre Gobierno y Generalitat, que el presidente catalán reclama con una premura que no comparte la Moncloa.

Primer contacto, esta semana

Aragonès ha confirmado este martes que esta semana mantendrá una «conversación tranquila» con Pedro Sánchez, por vía telefónica, que vaya «más allá de mensajes y llamadas de cortesía». Una llamada que debe servir, según el president, para «ver cómo preparamos la reunión de presidentes y, por otro lado, poner en marcha mesa de diálogo» entre Gobierno y Generalitat.

El nuevo inquilino del Palau de la Generalitat se ha mostrado de acuerdo en la necesidad del encuentro previo, previsiblemente en Moncloa, al que Aragonès da un carácter mucho menos protocolario del que apuntaba Pedro Sánchez. Aspira a tratar en ese encuentro tanto el «conflicto político» como las medidas necesarias de «rescate» tras la crisis económica y social provocada por la pandemia del Covid, la ampliación del aeropuerto de El Prat o la gestión de los fondos europeos.

«Tenemos una agenda muy llena» concluye Aragonès, «cuando la reunión sea posible, ahí estaremos». Pero insiste el president en que ese encuentro no puede servir para postergar la mesa de diálogo, que confía en reunir «cuanto antes».

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