Pedro Sánchez ha confirmado hoy en Barcelona lo que todo el mundo esperaba, que el Consejo de Ministros aprobará este martes los indultos a los nueve condenados a penas de cárcel por el referéndum ilegal del 1-O. Una medida de gracia que el presidente del Gobierno ha presentado como «un primer paso» hacia la construcción de una «nueva España» liderada por «una nueva Cataluña».

Sánchez, interrumpido en su alocución por un independentista que se ha colado en el patio de butacas del Liceo, ha defendido los indultos pese a reconocer que sus directos beneficiaros insisten en su proyecto secesionista. Una pretensión que el presidente del Gobierno ha avalado, siempre y cuando se haga «dentro de la lealtad y el respeto a la ley».

«Estamos donde estamos» ha señalado citando en catalán al poeta Miquel Martí i Pol. «Estamos en un lugar en el que no elegimos estar» ha argumentado. «No podemos empezar de cero pero podemos empezar de nuevo». La receta para conseguirlo: Concordia en el momento «más propicio» tras la crisis sanitaria y con el horizonte de los fondos europeos.

El acto de Pedro Sánchez en Barcelona para presentar los indultos ha arrancado con incidente. Una persona ha conseguido acceder al recinto enarbolando una bandera estelada y ha estallado en gritos por la independencia cuando Sánchez anunciaba que mañana se aprobarán los indultos. Al final del discurso, cuando abandonaba la sala, Sánchez ha sido interpelado por otra invitada, Guiomar Amell, ex dirigente de Unió, con la que ha departido unos minutos «en tono cordial» según fuentes de Presidencia.

No somos ingenuos» asegura un Sánchez abucheado dentro y fuera del Liceo

«No somos ingenuos», ha respondido Sánchez ante las muestras de rechazo del independentismo, dentro y fuera del Liceo. «Pero la división no va a hacer otra cosa que arruinarnos a todos, por eso debemos construir esa unidad» ha añadido, y para ello «nos disponemos a conceder una medida de gracia a nueve personas» con la que espera «sumar así a millones de personas que los siguieron».

«No esperamos que abandonen sus ideales, lo que exigimos es que unos y otros nos atengamos al espíritu constitucional, fuera de la lealtad y la legalidad no hay espacio para la convivencia democrática» ha asegurado Sánchez tras descartar que el paso por prisión haya llevado a los independentistas a «renunciar a sus ideales». Se trata, ha añadido, «de ofrecer ruta abierta para avanzar todos juntos».

El presidente del Gobierno ha defendido a demás la legalidad de la medida de gracia, recordando su encaje constitucional. Los indultos, ha apuntado, «ni cuestionan ni revocan la sentencia, se trata de otro plano ya no judicial». Un argumento que le ha servido para reclamar a la oposición que «reconozca la plena legalidad de los indultos».

«No estoy de acuerdo con quienes sostienen que es más útil para la convivencia mantenerlos en prisión» ha señalado Sánchez, quien ha advertido, sin embargo, que sí espera que los independentistas entiendan que «no hay caminos fuera de la ley». Aún así, ha querido dejar claro a los detractores de la medida dentro y fuera de Cataluña que «el coste social de seguir así es prohibitivo, la sociedad catalana no puede permitírselo, aunque a algunos les resulte atractivo».

La clase económica sigue con Sánchez

Entre el público, dirigentes empresariales como el presidente de Banc Sabadell, Josep Oliu, Fomento del Trabajo, Josep Sánchez Llibre, de Pimec, Antoni Cañete, y su antecesor, Josep González, el presidente de la Fira de Barcelona, Pau Relat, o el del Círculo del Liceo, Salvador Alemany. Junto a ellos, nombres destacados de la cultura como el escritor Eduardo Mendoza o el actor Josep Maria Pou. También el presidente de Sociedad Civil Catalana, Fernando Sánchez Costa -entidad que se ha posicionado en contra de los indultos- la decana del Colegio de Abogados, Maria Eugenia Gay, y el presidente del Círculo Ecuestre, Borja García-Nieto.

No ha acudido ningún miembro del Govern ni representantes de los partidos independentistas. Sí han acudido los comunes de Ada Colau, con la alcaldesa de Barcelona en primera fila. Junto a ella, la presidenta del grupo parlamentario, Jessica Albiach, y el portavoz David Cid. Han sido los únicos cargos electos más allá de la nutrida representación socialista encabezada por el líder del PSC, Salvador Illa.

Aragonès: los indultos «no son la solución»

Paralelamente, el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, respondía desde Amposta a la escenificación de Pedro Sánchez reiterando que los indultos «no son la solución». Aragonès ha rebajado el peso de la medida de gracia, afirmando que es «una corrección a una sentencia injusta», pero ha reconocido que «suponen un paso en el camino del diálogo».

El presidente catalán ha reclamado además no olvidar «el conflicto de fondo». «Las sentencias injustas no se fallaron a individuos que habían realizado acciones aisladas, sino a los representantes políticos que fueron votados para ello. hay, por tanto, un conflicto que debe desencallarse por la vía democrática, esto es, con un referéndum de autodeterminación».