Jordi Sánchez, Jordi Turull, Josep Rull y Joaquim Forn, los cuatro indultados por el Gobierno pertenecientes a JxCat, han peregrinado este viernes a Waterloo para reunirse con Carles Puigdemont y el resto del «exilio catalán» instalado en la «casa de la república». El miércoles, Oriol Junqueras, Raül Romeva, Dolors Bassa y Carme Forcadell hicieron lo propio viajando a Ginebra para reunirse con la secretaria general de ERC, Marta Rovira.

La dinámica de partidos ha vuelto a imponerse tras la salida de prisión. Y el presidente de Òmnium, Jordi Cuixart, quiere volver a jugar el papel de bisagra entre los dos grandes partidos independentistas reuniendo a Puigdemont y Junqueras. Será este verano, en una fecha aún por determinar, para celebrar el 60 aniversario de la entidad. En el sur de Francia -«la Cataluña norte»- para facilitar la asistencia de Puigdemont.

Los cuatro líderes independentistas han sido recibidos en el aeropuerto de Bruselas por el rapero Valtonyc, huido de la justicia en 2018 tras ser condenado por la Audiencia Nacional por delitos de enaltecimiento del terrorismo a dos años de cárcel y a un año y medio más por injurias a la Corona.

Tensión en la cúpula de JxCat

Será el primer encuentro del secretario general de JxCat y el presidente del partido, tras las tensiones surgidas en la cúpula de la formación por el modo en que Jordi Sánchez ha gestionado el acuerdo de coalición con Esquerra. Un acuerdo que fue criticado en su momento por Puigdemont, alineado con las tesis más duras de Elsa Artadi.

Tras su salida de prisión, sin embargo, Sánchez ha retomado las riendas del partido, arrinconando en estos primeros días a la portavoz de la formación.

Más allá de fricciones internas, el encuentro servirá para poner de nuevo sobre la mesa la exigencia de una «solución» para la situación penal de Puigdemont, Toni Comin, Clara Ponsatí y Lluís Puig, todos ellos pendientes de juicio en España por su participación en la organización del referéndum ilegal del 1-O. Una solución que los independentistas exigen que sea general, en forma de amnistía para todos aquellos que afronten causas penales por acciones cometidas al amparo del proceso independentista.