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Urkullu decreta el uso de mascarilla en la calle y cierre de la hostelería a las 01.00 horas

El lehendakari arremete contra Sánchez por no responder a sus peticiones ni apoyar a las CCAA, "la situación requiere mayor responsabilidad, a nadie nos gusta adoptar medidas restrictivas".

El lehendakari Iñigo Urkullu durante su comparecencia para dar a conocer las medidas.

El lehendakari Iñigo Urkullu durante su comparecencia para dar a conocer las medidas.

El lehendakari Iñigo Urkullu ha acordado hoy la obligación del uso de la mascarilla en todos los entornos urbanos «transitados» y en los que no se pueda guardar la distancia de 1,5 metros entre personas. Además, en Euskadi la hostelería y cualquier otra actividad comercial deberá cerrar a partir de las 01.00 horas de la noche -una hora antes que hasta ahora- y los aforos se reducirán de modo importante a menos del 35% en la hostelería y el resto de actividades. Este plan de medidas aprobado hoy en el seno del Comité Asesor del Ejecutivo entrará en vigor a partir de mañana.

El uso de la mascarilla será preceptivo al aire libre en aquellos lugares en los que no esté asegurada la distancia de seguridad de metro y medio entre personas, preferentemente los entornos urbanos. Urkullu ha asegurado que las policías municipales y la Ertzaintza se coordinarán para asegurar su cumplimiento. No hacerlo podrá ser sancionable. En la hostelería el uso de mascarilla será obligatorio tanto en el interior de los locales como en las terrazas. En las playas el uso no será obligatorio mientras se permanezca en un espacio con la suficiente distancia interpersonal, pero sí en los desplazamientos y paseos por los arenales o piscinas. De igual modo, se recuerda que el empleo es obligatorio en todo el transporte público.

El lehendakari ha señalado que el soporte normativo en el que se han basado es el Real Decreto ley ratificado ayer en el Congreso de los Diputados, en el que se flexibiliza su uso. Ha afirmado que esta norma del Ejecutivo de Sánchez «deja lugar a la ambigüedad» de la que el Ejecutivo vasco se aprovecha para «concretar» las situaciones en las que no se dan las condiciones de distancia exigibles entre personas. Urkullu ha subrayado que se actúa con «inmediatez» ante el agravamiento de la situación de contagios que se ha producido en Euskadi en las últimas semanas. Ayer se produjo la cifra más alta de contagios en un día de toda la pandemia, 1.801 casos.

Los responsables sanitarios ha señalado que los contactos de los contagiados se han triplicado respecto a los de periodos anteriores al verano, lo que complica sobremanera las labores de rastreo. El decreto incluye por ello «obligaciones cívicas» de responsabilidad sanitaria según las cuales la ciudadanía estará obligada a colaborar con los servicios sanitarios en las labores de rastreo y cumplimiento de periodos de cuarentena y confinamiento.

Contactos con otras CCAA

Las nuevas medidas de restricción de la actividad y los aforos se adoptan en el peor momento de la quinta ola y en el día en el que se ha alcanzado el récord de contagios en una sola jornada desde el inicio de la pandemia. Ayer la tasa de contagios alcanzó el 13,7% y el número reproductivo básico alcanzó el 1.3. El dato de incidencia acumulada en el conjunto del País Vasco fue ayer de 682 casos por cada 100.000 habitantes y de más de 4.000 entre los jóvenes de entre 17 y 18 años.

Las restricciones son, sin embargo, menos férreas de las que hubiera deseado el Gobierno de Urkullu. El lehendakari ya se mostró en mayo partidario de prolongar el Estado de Alarma. Esta semana volvió a reclamar al presidente Pedro Sánchez amparo normativo para que las comunidades autónomas puedan adoptar medidas que limiten algunos derechos fundamentales sin tener que enfrentarse a la suerte de los las resoluciones de los tribunales.

Hasta ahora la posibilidad de decretar un nuevo toque de queda no era mal vista por el Gobierno vasco pero la incertidumbre de que pudiera no contar con la ratificación de la Justicia, como ocurrió con anterioridad con otras decisiones, la había frenado. Sin embargo, hoy Urkullu no ha descartado dar el paso y acudir a los tribunales en busca de ese aval para limitar la movilidad nocturna. Ha reconocido que mantiene contactos con otras comunidades autónomas, como Navarra, Cantabria, Castilla y León o Aragón para analizar el contexto normativo al que está abocando la ausencia de marco normativo suficiente y las diferentes interpretaciones que están haciendo los tribunales superiores de cada comunidad autónoma.

Pide «más responsabilidad» a Sánchez

Junto a ello, se ha mostrado crítico con la decisión de flexibilizar el uso de la mascarilla y eliminar la obligación de portarla en espacio públicos decidida unilateralmente por el Gobierno Sánchez. En las últimas semanas ha insistido en el mensaje de que el empleo de la misma aún es recomendable en todas las circunstancias.

Ha vuelto a cuestionar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez por el modo en el que está gestionando la quinta ola y la ausencia de interlocución y apoyo a las comunidades autónomas. Ha reconocido que no ha recibido respuesta a su última petición por carta para revertir la flexibilización de uso de la mascarilla y la petición de amparo normativo, «claro que eso provoca un estado de ánimo no positivo respecto a la dinámica del presidente», ha señalado: «No es que ahora no me contestara, en otras ocasiones tampoco lo ha hecho y cuando sí ha contestado ha sido para decirnos que ya tenemos herramientas. La situación requiere mayor responsabilidad. A nadie nos gusta adoptar medidas restrictivas pero es un ejercicio de responsabilidad».

Ha insistido en que el Estado de Alarma pudo haber sido un paraguas suficiente para afrontar esta situación y que su prórroga ya la solicitó en su momento. Ahora Urkullu considera que es tiempo de otras soluciones que permitan dar amparo a los gobiernos autonómicos: «Ahora pido herramientas jurídicas».

‘Llamamientos cívicos’

En su intervención ha hecho un llamamiento a la ciudadanía, recogido en el artículo 20.1 de la Ley vasca antipandemia, que establece «llamamientos cívicos» en aquellos ámbitos en los que el Gobierno vasco carece de competencia pero considera relevantes que se apliquen. Así, insta a la ciudadanía a que en base a su «autorresponsabilidad» se aplique una «autolimitación voluntaria» en su movilidad nocturna de una de la madrugada a seis de la mañana. También pide que limite sus agrupaciones sociales a grupos de seis personas. Finalmente, llama a aplicarse un «autoconfinamiento y autoaislamiento» desde el momento en el que se experimenten síntomas de posible contagio y proceder a continuación a comunicarlo a los servicios sanitarios.

Las nuevas restricciones se adoptan en uno de los momentos más delicados de la pandemia. Pese al alto índice de vacunación que ya ha alcanzado Euskadi, donde se ha comenzado a citar a los niños de entre 12 a 15 años, los ingresos hospitalarios, fundamentalmente de menores de 40 años se han incrementado. las UCI del sistema vasco de salud asisten actualmente a 48 infectados por Covid en situación grave, suponen el doble que hace diez días.

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