El proceso iniciado por el Tribunal de Cuentas para auditar el uso de dinero público en la proyección exterior del procés no ha condicionado la voluntad de la Generalitat de proyectarse al exterior. El Govern de Pere Aragonès ha demostrado en la última semana su voluntad de seguir mimando a la comunidad catalana en el extranjero con dos medidas sintomáticas: la creación del nuevo Consejo de la Cataluña Exterior y la oferta de vacunar a todos los catalanes residentes en el extranjero.

El ejecutivo catalán ha aprobado en su penúltimo consejo antes de las vacaciones estivales la creación del Consejo de la Cataluña Exterior, un organismo destinado a fomentar la «participación institucional y civil de los catalanes residentes en el extranjero». La vía, esta vez, no será el Registro de Catalanes creado en su día por Artur Mas, que sirvió para facilitar el voto en las consultas del 9N y el 1-O, sino los casals, comunidades organizadas de catalanes, o hijos de catalanes, residentes en el extranjero.

La diáspora catalana

La Generalitat tiene contabilizadas 142 agrupaciones susceptibles de participar en el nuevo Consejo, entre comunidades, federaciones y comunidades virtuales. Latinoamérica es el punto con más presencia de catalanes organizados, como muestra el web de Exteriores de la Generalitat.

La previsión del Govern es que el Consejo se ponga en marcha a finales de año, con el objetivo de «facilitar la atención a este colectivo. El propio Aragonès presidirá el Consejo, con la consellera de Acción Exterior, Victoria Alsina, como vicepresidenta. Junto a ellos, 21 vocalías darán representación a las comunidades catalanas en el exterior, a otro departamentos de la Generalitat «con actividad y proyección internacional» -desde Empresa a Cultura, pasando por ámbitos como migraciones, aunque la competencia es estatal- y entidades municipalistas.

Vacunación de catalanes en el extranjero

El mimo del Govern a los catalanes residentes en el extranjero ya quedó claro cinco días antes, cuando el ejecutivo autonómico anuncio que todos ellos pueden pedir cita ya para vacunarse en Cataluña, aprovechando las vacaciones estivales.

La nueva directora general de Cataluña Exterior, Laura Costa, fue la encargada de explicar la medida, asegurando que «la inclusión de los catalanes en el exterior en el programa de vacunación es un acto de justicia” que “se enmarca en la voluntad de intensificar la atención a este colectivo, que se inicia con la creación de una dirección general específica».

Una medida que ha supuesto un sobre esfuerzo para el sistema de salud catalán, como reconoció la propia Costa. En las últimas semanas ha bajado el número de vacunas recibidas en toda España. En el caso de Cataluña, se ha pasado del medio millón de dosis semanal a principios de junio a 350.000 dosis esta semana, con el 55% de la población vacunada con la pauta completa.

Registro de Catalanes en el Exterior

En esta ocasión, la vía sí será la inscripción en el Registro de catalanes en el exterior, que les permite el acceso a la Tarjeta Sanitaria. Un registro al que ha perseguido la polémico, por el uso de los datos para la consulta del 9N y el referéndum ilegal del 1-O.

El Juzgado de Instrucción 13 de Barcelona incluyó la creación de este registro en la instrucción sobre los gastos de la Generalitat en la organización del 1-O y concluyó que la administración autonómica había gastado 622.000 entre 2014, cuando se puso en marcha para el 9N, y 2017 tras las modificaciones realizadas para el 1-O. El Govern Aragonès ha vuelto a activar el registro para ofrecer sanidad pública a este colectivo.