Tras el plantón a la mesa de diálogo con el Gobierno, la negociación de los Presupuestos Generales del Estado amenaza con convertirse en el nuevo motivo de enfrentamiento entre Esquerra y JxCat. Ambos partidos se han cruzado este lunes invitaciones a la coordinación en el Congreso de los Diputados para que la negociación de las cuentas del Gobierno para 2022 redunde en los intereses del independentismo.

Unas afirmaciones que ocultan la voluntad de Esquerra de seguir teniendo manos libre en el Congreso y la de Junts de dinamitar la buena entente de los republicanos, y especialmente de Gabriel Rufián, con el Gobierno de PSOE y Podemos.

«La negociación de los presupuestos es de las pocas herramientas que le quedan al independentismo en Madrid para negociar» ha advertido este lunes Elsa Artadi, portavoz de Junts. El fuego lo abrió el domingo el secretario general de partido, Jordi Sánchez, reclamando un «frente común» tanto a ERC como a la CUP para imponer sus condiciones al Gobierno de Pedro Sánchez. O dejarlo caer, como aventuró hace dos semanas.

Frenar a Esquerra

La presión de Junts no es nueva. Pero Esquerra siempre se ha resistido a ceder su poder en el Congreso, donde sus 13 diputados son esenciales para sacar adelante los proyectos de Gobierno, frente a un JxCat especialmente menguado en esta cámara: el cisma con el PDeCat los ha dejado con 4 escaños, casi tan irrelevantes como los dos de la CUP, especialmente si sus ex compañeros siguen apostando por apoyar los PGE como hicieron el año pasado.

La portavoz republicana, Marta Vilalta, se ha felicitado este lunes por el «cambio» de los de Carles Puigdemont y su apuesta por el diálogo, pero no se ha comprometido a nada. «El año pasado se autoexcluyeron de la negociación de los PGE» ha apuntado Vilalta. «Queremos negociar los presupuestos para defender lo mejor para Cataluña, si podemos tener más fuerza bienvenidos sean al proceso negociador y trabajar conjuntamente».

En este contexto, Vilalta ha querido elevar el precio del apoyo republicano a las cuentas, dejando claro que «el Estado se tendrá que poner las pilas» en el cumplimiento de los acuerdos alcanzados hace un año, si quieren que ERC participe de nuevo en los presupuestos. «Queremos entrar en esta negociación y explorar al máximo posible acuerdo, pero se tendrían que haber cumplido al máximo los compromisos adquiridos en los PGE de año pasado».

Examen de resultados y fondos de la UE

Vilalta ha reclamado además «que la negociación política avance» en referencia a la mesa de diálogo reinaugurada el miércoles por Pedro Sánchez y Pere Aragonés en Barcelona. «Son negociaciones en paralelo pero el clima tiene que ser bueno para que todo avance».

Artadi, por su parte, ha puesto objetivos concretos sobre la mesa, más allá de la reclamación de «amnistía y autodeterminación». Unos objetivos que se centran en mantener los Fondos Covid, fondos extraordinarios transferidos por el Gobierno a las comunidades autonómas para gestionar las emergencias de la pandemia, que tanto JxCat como ERC quieren que se prorroguen en los presupuestos de 2022.

La portavoz de Junts ha reclamado además la «descentralización» de los Fondos Next de la Unión Europea para que sean las comunidades las que los gestionen. Artadi ha señalado también la necesidad de cumplir las inversiones prometidas en infraestructuras, y los traspasos pendientes para afrontar los gastos derivados de la Ley de dependencia y el Ingreso Mínimo Vital, que la Generalitat quiere integrar en su Renta Garantizada de Ciudadanía.

«A parte de consecuencias en el ámbito de la amnistía y de partidas pendientes con Cataluña, hay un elemento nuclear, saber qué pasa con los fondos europeos y con los fondos covid» ha argumentado Artadi, para concluir que ERC, Jxcat y la CUP deben «aprovechar todo el peso y el poder del independentismo en el Congreso».