El independentismo en pleno ha desembarcado este lunes en la isla italiana de Cerdeña para acudir en apoyo de Carles Puigdemont. El ex presidente fugado fue detenido el pasado 24 septiembre en el aeropuerto de Alguer atendiendo a la orden de extradición europea emitida por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena. Una orden cuya vigencia está en cuestión por el auto del Tribunal General de la Unión Europea que daba por suspendida es euroorden.

A este argumento se acoge la defensa de Puigdemont que lidera Gonzalo Boye para asegurar que no hay caso y el líder independentista saldrá indemne de este nuevo encuentro con la justicia. Una comparecencia que el secesionismo ha convertido ya en «la batalla de Sassari» y que tanto el partido de Puigdemont, JxCat, como su Consejo por la República (CxR) están dispuestos a exprimir al máximo.

El propio Puigdemont aterrizó en Cerdeña este domingo acompañado por los también eurodiputados Toni Comin y Clara Ponsatí, ambos perseguidos igualmente por el Tribunal Supremo. Una exhibición de «inmunidad» europea a las puertas del tribunal.

El Govern ve una «ignominia» en la detención

Con este ambiente, todos los partidos independentistas han enviado representaciones de peso a la isla italiana en apoyo a Puigdemont. En el caso de ERC, encabeza por la consellera de la Presidencia, Laura Vilagrà, que sustituye a Pere Aragonés acompañada por Meritxell Serret, ex compañera de fuga de Puigdemont y ahora portavoz adjunta de ERC en el Parlament tras entregarse a la justicia española.

Vilagrá ha anunciado «una nueva derrota de la justicia española» a las puertas del tribunal de Sassari, al tiempo que ha denunciado que «se está viviendo una ignominia» con la orden de extradición del ex president.

La consejera de Justicia, Lourdes Ciurò, encabeza la delegación de JxCat junto su secretario general, Jordi Sánchez, y el presidente del grupo parlamentario, Albert Batet. Ambos han aterrizado en Cerdeña junto a la líder de la CUP en el Parlament, Dolors Sabater, la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, o la periodista y biógrafa de Artur Mas y el propio Puigdemont, Pilar Rahola.

Sánchez ha reclamado a Pedro Sánchez y Pablo Casado que, en vez de comprometerse a llevar a Puigdemont ante la justicia española » se comprometan a acatar» las decisiones de la justicia europea. Sabater, por su parte, se ha dirigido al Parlamento Europeo, al que ha exigido que «defienda las actas» de los dirigentes independentistas «y respete lo que votaron los catalanes».

Vox y el PP como argumentos de Boye

La comparecencia de Puigdemont ha llevado también a una representación de Vox a Cerdeña, liderada por Marta Castro, vicesecretaria jurídica nacional. Una presencia Boye exhibe entre sus argumentos «jurídicos» para defender que el de su defendido es un caso de «persecución política». El letrado jefe de Puigdemont se ha referido también al cierre de la convención del PP, en el que Pablo Casado anunció su intención de llevar a Puigdemont ante la justicia española, en su argumentario.

Las declaraciones de Casado han dado alas también a JxCat, que ve a su líder de nuevo en el centro del tablero político. El vicepresidente de la Generalitat, Jordi Puigneró, lo ha destacado asegurando en Catalunya Ràdio que «lo que está haciendo Pablo Casado es prevaricación de Estado». Previamente, Puigneró y había dejado claro en sus redes su visión sobre la convención del PP.