La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha insistido este sábado en el Congreso de Comisiones Obreras (CCOO) que «vamos a derogar la reforma laboral a pesar de todas las resistencias, que son muchas; a pesar de todas aquellas personas que, estén donde estén, jamás han querido derogar el modelo laboral de precariedad que ha impuesto la derecha unilateralmente en nuestro país».

Ha señalado que la derogación de la reforma laboral acabará con la «precariedad», la «temporalidad» y la «injusticia». «Vamos a afrontar una tarea nunca realizada en nuestro país en más de 40 años. Lo haremos con diálogo y buscando acuerdo, para eso necesitamos la fuerza de este sindicato. Vamos a desechar lo que no nos vale», ha dicho Díaz, que ha adelantado además la creación de un «plan de choque contra la siniestralidad laboral».

En un emotivo discurso, según Efe, la vicepresidenta del Gobierno ha sido ampliamente aplaudida y ovacionada al grito de «presidenta, presidenta» y «sí se puede», ha querido insistir en que su compromiso con los trabajadores se «cristaliza en una decisión inalterable para este mismo año: la derogación de la reforma laboral del Partido Popular».

No obstante, Díaz ha subrayado que «su compromiso con el nuevo país que avanza, con la mayoría parlamentaria progresista y con el Gobierno de coalición es total», mientras pedía acabar con «el tiempo de la retórica».

«Ahora tocan hechos, no palabras». La ciudadanía no quiere la política que no cumple, que dice una cosa y, sin embargo, hace otra», ha incidido Díaz un día después de que Unidas Podemos solicitara una reunión urgente de la mesa de seguimiento del acuerdo de coalición de Gobierno con el PSOE por las «injerencias» de Calviño en el proceso de reforma laboral.

Yolanda Díaz y Unai Sordo, en el Congreso de CCOO.
Yolanda Díaz y Unai Sordo, en el Congreso de CCOO. EFE

La vicepresidenta segunda ha recordado este sábado los meses que llevan trabajando con patronal y sindicatos, «con seriedad y con rigor», y ha agradecido, «más que nunca» su esfuerzo en estas mesas y ha dicho que su intención es ir más allá de esta derogación.

«No nos vamos a detener en la reforma laboral. Tenemos más ambición todavía, queremos llegar más lejos y queremos hacerlo con quien levanta este país todos los días. Lo haremos como hasta ahora: con diálogo y buscando acuerdos», ha añadido.

Subida del SMI

La vicepresidenta segunda también ha asegurado que el salario mínimo interprofesional (SMI) ha protegido «a quien menos tiene, a quien más ha sufrido los envites de la crisis», ante lo que ha dejado claro que seguirá haciéndolo en el futuro.

«Vamos a cumplir en el año 2022 y 2023 con esa senda que nos dicta la Comisión de personas expertas y la Carta Social Europea, mano a mano con los agentes sociales», ha señalado la ministra, al tiempo que ha añadido: «Vamos a seguir subiendo el SMI. Por convicción y por dignidad».

En este sentido, la ministra se ha referido a la indicación de la Carta Social Europea de elevarlo de forma que el SMI represente el 60 % del salario medio.

Y ha señalado que su proyecto para la sociedad española pasa por «un sueldo digno que sí garantiza el acceso a la vivienda y el poder pagar la factura de la luz»

Al llegar al Congreso, ha evitado hacer declaraciones sobre los dos conflictos abiertos en el seno del Gobierno. «Hoy es el día de Unai Sordo, hoy es el día de CCOO», se ha limitado a contestar Díaz a los periodistas que la esperaban a su llegada al 12 Congreso del sindicato del que hoy saldrá reelegido como secretario general Sordo.

El discurso de Díaz llega tras un convulso viernes en el seno de la coalición de gobierno que concluyó con el anuncio de la querella que interpondrá Unidas Podemos contra la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, tras la retirada del escaño a Alberto Rodríguez, al entender que incurrió en prevaricación ante las «presiones» del Tribunal Supremo.

El Consejo General del Poder Judicial emitió una nota a última hora ante los ataques por parte de Ione Belarra, ministra de Derechos Sociales.

Por la mañana, se conoció la petición de una reunión urgente por «intentos de injerencia» de la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, sobre la reforma laboral.

Podemos considera que ha habido una invasión de competencias que recaen en la vicepresidenta segunda y titular de Trabajo, Yolanda Díaz. Varios dirigentes han manifestado públicamente sus sospechas de que este movimiento persigue desplazar el papel que tiene Díaz en este punto prioritario del acuerdo de Gobierno, y temen también que el PSOE no quiera cumplirlo o no desmontar la reforma laboral de forma completa.

«La injerencia de Nadia Calviño en los trabajos que está llevando a cabo Yolanda Díaz en el diálogo social para derogar la reforma laboral del PP es un mensaje claro que nos está mandando el PSOE: quieren intentar impedir la derogación. En contra de lo que prometió el presidente», ha proclamado Echenique en Twitter.

Pedro Sánchez salió al paso desde Bruselas para respaldar a Calviño y remarcar que «no hay intromisión, lo que hay es colaboración, coordinación, un aporte de todos los ministerios».