El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, ha aterrizado este miércoles en Barcelona para defender que su ciudad es ahora quien lleva el liderazgo que la capital catalana ostentó en los 80’s y afear al Gobierno que señalen a Madrid «como el enemigo». Almeida ha asegurado que «no he venido a criticar sino a proponer» pero ha cuestionado algunas de las decisiones de la alcaldesa Ada Colau para concluir que «Madrid es ciudad enfebrecida desde un punto de vista positivo, con ganas de comernos el mundo tras lo que nos ha quitado la pandemia. Barcelona no tiene ese espíritu».

Así, en el marco de los diálogos Madrid-Barcelona Almeida ha asegurado que Madrid «ha cogido el relevo, el testigo» del liderazgo de la Barcelona post franquista que a su juicio culminó con los Juegos de 1992. Ahora, ha asegurado, «si hay una ciudad que se identifique con la modernidad en España es Madrid».

Una reflexión que Almeida ha compartido previamente con el primer teniente de alcaldía de Barcelona, Jaume Collboni. El socialista ha sido el único dirigente político que ha acudido al almuerzo al margen de la cúpula del PP catalán. Y ante él Almeida no ha tenido empacho en asegurar que «Madrid va como un tiro» en términos económicos, por contraste con la capital catalana.

Señalados por el Gobierno

Pese esta exhibición de optimismo, Almeida ha asegurado que los madrileños se han sentido «señalados» en los últimos tiempos, especialmente por el Gobierno, pero también por dirigentes de otras comunidades. «Nos han llamado insolidarios, irresponsables, la ministra de Hacienda dijo que Madrid hace dumping fiscal, que es practica ilegal, y se ha dicho que Madrid era una bomba vírica» ha enumerado para ejemplificar ese maltrato.

Un maltrato en el que el debate abierto ahora por el Gobierno sobre la necesidad de repartir instituciones estatales por todo el país llega de forma, por lo menos, inoportuno. «Lo que podría hacer el Gobierno es ser tan sensible con Madrid como con otras comunidades» ha reclamado, apuntando que «este debate es inoportuno porque da la sensación que se quiere señalar a un enemigo que es Madrid, y eso es irresponsable».

Así, Almeida ha asegurado «no tener ningún problema» con la creación de nuevos organismos estatales en otras ciudades. Pero ha rechazado el traslado de los actuales y ha recordado el fracaso del traslado de la Comisión Nacional del Mercado de las Telecomunicaciones durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Aeropuerto y turismo

«No sé que os pasó aquí» con la cadena hotelera Four Seasons, ha añadido el alcalde madrileño en referencia al hotel vetado por la alcaldía de Colau. «Pero nosotros estamos encantados con el Four Seassons porque nos permitía atraer a un tipo de turista que Madrid no tenía».

En términos igualmente críticos se ha referido a la fracasada ampliación del Aeropuerto de Barcelona-El Prat, rechazada entre otros por la alcaldesa. Tras asegurar que su consistorio está igualmente comprometido con la sostenibilidad económica, Almeida ha asegurado que «nosotros no hubiéramos renunciado» a una inversión 1.700 millones de euros.

«Me sorprendió el absoluto rechazo y que no se buscara alternativa que permitiera» una inversión de ese calado, asegurando que su gobierno local hubiera tratado de encontrar soluciones. «Aquí se produjo un debate binario, de sí o no», ha lamentado, concluyendo que en Cataluña «en los debates los matices son escasos». descentralización