Contactaban con ellas a través de las redes sociales, las iniciaban en el consumo de cocaína en base o ‘crack’, las ponían a repartir droga en patinetes y las prostituían en un zulo del Puente de Vallecas, Madrid, con los clientes a los que proporcionaban las sustancias.

La Policía ha desarticulado una organización que se dedicaba a la explotación sexual de menores de edad en condiciones denigrantes. En la operación, resultado de una investigación que comenzó el pasado abril, se ha detenido a 37 personas, ocho de ellas se encuentran ya en prisión provisional.

Según trasladan fuentes policiales a El Independiente, entre los detenidos por participar presuntamente en dicha red de explotación sexual se encuentra un rapero que distribuye su música en Youtube, Saymol Fyly; cuatro individuos con antecedentes por agresión sexual, otro que presenta un historial con 40 detenciones por distintos comportamientos delictivos y un último que ya está en prisión como presunto responsable de un homicidio ocurrido el pasado julio en la avenida Monte Igueldo de Puente de Vallecas (Madrid), por propinar un puñetazo a otro hombre que cayó al suelo y falleció por el golpe.

Precisamente en dicha avenida se encuentra la peluquería tras la que, según la investigación policial que comenzó hace nueve meses, se encontraba escondido el zulo donde los detenidos obligaban a prostituirse a las menores liberadas.

La denuncia en un estanco, clave

La investigación policial arrancó «cuando los agentes tuvieron noticias de que una menor de edad se fugaba con asiduidad de su lugar de residencia y que durante sus ausencias mantenía relaciones sexuales con personas mayores de edad a cambio de dinero o de sustancias estupefacientes», según ha explicado la Policía en una nota este lunes. Según amplían fuentes de la Jefatura de la Policía Nacional de Madrid, hasta cuatro de las menores que fueron sometidas a dicha explotación residieron en centros tutelados por la Comunidad de Madrid. Tras la operación, las fuentes policiales afirman que una de ellas se encuentra en un centro de régimen cerrado, con mayor nivel de seguridad. Por su parte, la Comunidad de Madrid confirma el internamiento de esta última joven pero ha desmentido por medio de las redes sociales que las menores liberadas estuvieran tuteladas mientras fueron prostituidas.

Los agentes encontraron a una de las menores en «pésimas condiciones higiénicas» cuando estalló la operación y se detuvo a los 37 supuestos implicados en distintos puntos, entre ellos un narcopiso de Usera y el mencionado zulo detrás de la peluquería de Puente de Vallecas.

Para la operación fue clave la denuncia de una de las menores, que logró escaparse del piso donde era prostituida y denunció los hechos en un estanco cercano. Su testimonio fue muy importante, según las fuentes policiales consultadas, para contrastar la información que ya se había recabado en la investigación y asegurar la identidad de algunos de los sospechosos.

En la operación, los agentes se han incautado de cocaína, un arma de fuego, un machete y una cámara instalada en uno de los locales registrados que será analizada para ver si contiene material pornográfico.