La consejera de Acción Exterior de la Generalitat, Victoria Alsina, ha anunciado hoy un «un antes y después en consolidación y despliegue de acción exterior» que se traducirá en la creación de 6 nuevas delegaciones en el exterior, 3 oficinas y el nombramiento de otros dos «enviados especiales» de la Generalitat.

El objetivo, reforzar la presencia catalana en Europa y América y entrar en Asia y África. «En 2022 pasaremos de 14 a 20 delegaciones, de 2 a 5 oficinas y dos enviados especiales» ha anunciado ufana Alsina, en un acto organizado con toda la pompa en Palacio de Pedralbes. Un acto que ha contado con el apoyo en primera fila de JxCat, pero ninguna presencia de ERC.

Un país libre

«Queremos ser un país libre en mundo libre, queremos ser conocidos y reconocidos, queremos situar a Cataluña donde merece estar» ha enunciado la consejera de Exteriores para explicar este despliegue, al que no ha puesto cifras de coste económico.

Alsina ha argumentado que los catalanes «llevamos siglos soñando con el reconocimiento internacional de nuestro país» y ha añadido que «la mejor manera de prepararnos para ser un estado es empezar a actuar como si lo fuéramos«. Un propósito que a su juicio estará más cerca a partir de 2022 con «más presencia en el mundo. Hoy es un día importante porque Cataluña consolida su determinación de tener voz propia en el exterior sin tutelas ni intermediarios».

El «refuerzo» de la red de «embajadas» se concreta en Europa con la creación de una Delegación de la Generalitat en Andorra, que según Alsina contribuirá a reforzar las relaciones de buena vecindad, la colaboración económica, y a impulsar proyectos de cooperación transfronteriza. Pero sobre todo, a «reforzar la presencia del catalán con el único estado que lo tiene como lengua oficial».

Expansión en Europa

Además, la Generalitat abrirá una nueva oficina en Lubliana, Eslovenia, «para reforzar presencia en un estado especialmente amigo de Cataluña». El estado, de hecho, que Quim Torra ha puesto reiteradamente como ejemplo de proceso de independencia para Cataluña.

Alsina ha anunciado otra oficina en Dublin, Irlanda, para «intensificar las relaciones con Irlanda en un contexto post brexit. Y dos «enviados especiales». El primero en Edimburgo, Escocia, para reforzar los lazos con «la nación con la que compartimos más aspiraciones. El segundo a Varsovia, Polonia, para cubrir la Europa del Este.

Desembarco en África y Asia

El Govern quiere protagonizar además un fuerte desembarco en África, con tres delegaciones. Así, trasladarán la «embajada» de Túnez a Rabat para convertirla en una nueva «Delegación del Norte de África». Y abrirán dos nuevas delegaciones, una en Dakar, Senegal, para dar cobertura a toda el África Occidental, y otra en Pretoria, Sudáfrica, con el objetivo de establecer relaciones con este país, Angola y Mozambique.

La Generalitat quiere estrenar presencia además en Asia, con dos nuevas «embajadas» en Japón y Corea del Sur, dos países de los que Alsina ha destacado su potencial económico. Japón es además una de las economías con fuertes inversiones en Cataluña, ahora en retroceso.

En América se refuerza la presencia con una nueva Delegación en Brasil, que se suma a las de México y Argentina. Alsina ha anunciado además la creación de una oficina en Quebec, Canadá, otra de las regiones en las que el independentismo se mira en busca de vías para la secesión de Cataluña.

El sueño catalán

Alsina ha explicado todo este despliegue, que supone multiplicar por dos la actual red de exteriores de la Generalitat, para defender a la «nación» catalana del «establishment» español. «Este pueblo siempre ha encontrado su camino, persistamos y ganaremos» ha augurado la consejera, que no ha ocultado la vertiente política de su proyecto de expansión.

De hecho, Alsina ha llegado incluso a parafrasear a J. F. Kennedy para asegurar que «de la misma manera que existe el sueño americano, existe el sueño catalán». Aunque en este caso no se refería a la independencia, sino al «sueño» que supone instalarse a vivir en Cataluña para los inmigrantes.