La Dirección General de la Guardia Civil ha rescindido un contrato de mantenimiento de su equipamiento informático que adjudicó a finales de 2020 con una baja del 50 % respecto al presupuesto de licitación. El Cuerpo ha tramitado de urgencia un nuevo encargo, permaneciendo sin dicho servicio durante más de un mes y con al menos 1.898 incidencias sin resolver por los «incumplimientos graves» del proveedor inicial.

El 10 de febrero de 2021, la Jefatura de Asuntos Económicos firmó con un apoderado de Eupraxia IT Services SL el contrato por el que la Guardia Civil encargaba a esta empresa vizcaína el mantenimiento integral de sus equipos y sistemas microinformáticos periféricos por dos años. El plazo de ejecución empezaba a correr el 1 de marzo y tenía una duración de 24 meses, por lo que la relación se mantendría sobre el papel hasta el 1 de marzo de 2023.

Según se detalla en el expediente administrativo, 12 empresas presentaron oferta para convertirse en prestataria del servicio, entre ellas Telefónica Soluciones de Informática y Comunicaciones de España SAU e Indra Soluciones Tecnologías de la Información SLU. Eupraxia IT Services se impuso con una propuesta económica imbatible.

Resolución en la que la directora general rescinde el contrato.

El presupuesto máximo de licitación se había fijado en 1.570.250 euros (impuestos al margen), con cargo a las anualidades 2020-2022. La compañía elegida pujó con una oferta de 797.229 euros, lo que representaba una baja del 49,23 % sobre el tipo de salida. El resto oscilaron entre los 816.530 euros de Solutia Innovaworld Technologies SL y 1.470.469,29 euros de Líneas y Cables SA.

Tan llamativa fue la cuantía de la propuesta que la Mesa de Contratación requirió a Eupraxia IT Services -también a Solutia Innovaworld Technologies- para que explicara la valoración de su oferta, al ser aparentemente anormal o desproporcionada. Tras analizar las alegaciones presentadas por la empresa, el Servicio de Informática de la Guardia Civil resolvió las dudas al concluir que estaba «suficientemente justificada».

Gámez reconoce que se ha reducido la reposición de material informático, «considerablemente envejecido»

El pliego de cláusulas administrativas particulares que reguló el concurso, en su punto 13, fijó como criterios objetivos para determinar si una proposición tenía la consideración de anormalmente baja que aquella fuera inferior al 30 % del presupuesto de licitación o al 20 % de la media de todas las ofertas recibidas. En el caso de Eupraxia IT Services concurría la primera condición pero no la segunda: su propuesta (797.229 euros) era un 18,05 % inferior a la de la media (972.820,40 euros), por lo que pasó el filtro y terminó adjudicándose el encargo.

La prestación del servicio no ha durado ni diez meses. El pasado 5 de octubre, la Guardia Civil inició un expediente para resolver el contrato, que quedó interrumpido definitivamente en vísperas de las pasadas fiestas navideñas. Ello provocó que los equipos microinformáticos periféricos permanecieran sin mantenimiento durante varias semanas y que no se le diera solución a centenares de incidencias en toda España por la «mala ejecución» del servicio prestado por el citado proveedor, provocando -según ha reconocido la directora general de la Guardia Civil, María Gámez- «consecuencias impredecibles de grave riesgo para la seguridad ciudadana al producirse la parada de los equipos en las diferentes unidades del Cuerpo».

Gámez admite que en los últimos años «se ha reducido considerablemente la reposición del material informático» (ordenadores personales y portátiles, servidores departamentales, impresoras monopuesto y de red, escáneres…) y que el parque actual se encuentra «considerablemente envejecido», de ahí la necesidad de disponer de un efectivo servicio de mantenimiento que permita mantener operativas las infraestructuras de la Guardia Civil.

Indra, nueva adjudicataria

La directora general hace estas observaciones en el documento -fechado el pasado 25 de enero- con el que resolvió el contrato firmado en su día con Eupraxia IT Services y acordó adjudicarle el servicio a Indra Soluciones Tecnologías de la Información SLU por 697.018,46 euros (impuestos incluidos) por un plazo de 12 meses.

La multinacional española había sido la segunda oferta con mayor valoración cuando se tramitó la anterior licitación. En concreto, obtuvo 91,96 puntos frente a los 94,13 de Eupraxia IT Services, según se detalla en el informe de valoración. Su propuesta económica era de 843.844,80 (sin incluir impuestos) por dos años, exactamente 46.615,8 euros más que la elegida inicialmente. Expresado de otra forma, Indra prestará el servicio ahora a razón de 1.578,21 euros al día, cuando a finales de 2020 estaba dispuesto a hacerlo por 1.155,95 euros.

La tramitación se ha llevado a cabo bajo la modalidad de emergencia, una posibilidad que prevé la Ley de contratos del sector público para dar una respuesta más rápida a situaciones sobrevenidas y que exime de tramitar un expediente administrativo. En este caso se ha justificado por el «impacto directo en la operatividad de la Guardia Civil» que una eventual parada de los equipos informáticos existentes en las diferentes unidades del Cuerpo podría conllevar.