Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso, ha asegurado que el PSOE «peca de soberbia e inconsciencia» en algunos momentos y les ha reprochado que en ocasiones hagan más «matemáticas» que «política» y que para poder pasar página de la crisis provocado por el espionaje a través del sistema Pegasus «sería muy bueno reunir a la mesa de diálogo».

Así lo expone Rufián en una entrevista al programa Parlamento de Radio Nacional, recogida por Europa Press, en la que insiste en que el Gobierno debe asumir «responsabilidades» por el espionaje político, pero antes, para saber quién debe hacerlo, hay que saber qué ha pasado.

En este sentido, espera que se concrete esa anunciada reunión entre el presidente, Pedro Sánchez, y el ‘president’, Pere Aragonès, en la que el primero pueda dar explicaciones al segundo y también apunta que reunir a la mesa de diálogo «con agenda» sería positivo para desencallar la situación.

Ante el empeño del Gobierno en decir que seguirá adelante con su hoja de ruta para agotar la legislatura, Rufián admite que el «gen Sánchez» es «fuerte» y que su capacidad de «resistencia» está demostrada.

Muchas veces, sobre todo ahora, el PSOE peca de cierta soberbia e inconsciencia en muchos casos»

«Pero muchas veces, sobre todo ahora, el PSOE peca de cierta soberbia e inconsciencia en muchos casos», ha deslizado, avisando que «desde hace muchísimo tiempo no sólo está tensando» la relación con ellos, sino también con otros socios parlamentarios e incluso con Unidas Podemos. «Su alternativa en todo esto que existe es el PP; si quieren pactar con el PP, no pasa nada, pero que lo digan porque esto tiene un coste también para ellos y sus votantes», ha incidido.

Además, ha resaltado que cuando el PSOE se limita a «hacer matemáticas», ERC «nunca está», mientras que sí le apoya cuando hace «política» con medidas para mejorar la vida la gente.

Pese a que la relación de ERC con el PSOE «quizá esté viviendo uno de sus peores momentos», Rufián ha querido dejar claro que «una cosa es la regresión» que, a su juicio, se está produciendo «con el espionaje alegal», y otra «el Estado de Bienestar y la nevera de la gente».

Por eso, remarca, sus trece diputados van decidiendo su posición «ley la ley» y «semana a semana», y recuerda que ni con «gente en la cárcel» dejaron de querer dialogar y negociar.

Hay que saber exactamente qué ha pasado y equilibrar una cosa y la otra. Nosotros siempre intentaremos hablar, pero también queremos saber qué ha pasado»

«Pero hay que saber exactamente qué ha pasado y equilibrar una cosa y la otra. Nosotros siempre intentaremos hablar, pero también queremos saber qué ha pasado», enfatiza, a la vez que niega que la dirección del partido en Barcelona tenga más ganas de romper con el Gobierno que él y su grupo parlamentario.

«No, somos un ejército para bien y para mal. También somos un partido de gobierno y es bueno que cada haya una polifonía, cada uno tiene su sensibilidad, sus filias, sus fobias y sus tonos y el mío es éste», argumenta, incidiendo en la necesidad de seguir dialogando y negociando.

En este sentido, insiste en que un fracaso de la mesa de diálogo lo sería de la izquierda española e incluso de la democracia porque se perdería «una oportunidad increíble». Porque, recalca, «la alternativa es el palo y los juicio» y eso no hace que nadie deje de ser independentista.

Rufián recuerda que de la que sería la tercera reunión de ese foro se lleva hablando mucho tiempo pero insiste en que para ello lo importante «es el contenido». «Si hubiera sido por la foto hace meses que se hubiera convocado», añade.

Preguntado sobre si la falta de resultados de ese foro dar la razón a Junts –que ya se ausentó de la segunda convocatoria–, el diputado reseña que esta mesa está formada por dos gobiernos y cuatro partidos, «cada uno con sus tiempos y sus problemáticas internas». «No hay que hacer mucha memoria para saber a quién le interesa más o a quien menos», ha dicho, subrayando que ERC siempre ha estado ahí.

«Pierde quien no está porque el dialogo la palabra es el sentido común de la gente más allá del ruido y, sobre todo en estos tiempos de absoluta crispación, quien soluciona gana mucho más que quien dificulta», se reivindica. «Por suerte, Cataluña es mucho más que una discusión entre ERC y Junts», remata.