El incendio de la Sierra de la Culebra va camino de convertirse en las próximas horas en el mayor desastre forestal de la historia reciente de España. Las llamas han calcinado ya más de 25.000 hectáreas, con algunos cálculos no oficiales que sitúan la superficie afectada en casi 30.000 hectáreas de las 70.000 que conforman la zona. Se trata, ya en esas cifras, de uno de los tres mayores incendios registrados desde que hay datos y hay poco espacio para el optimismo. A última hora del sábado las fuertes rachas de viento minaban el ánimo de las brigadas que trabajan en su extinción.

«Exhaustos e impotentes nos retiramos», escribía pasadas las ocho de la tarde uno de los equipos de la BRIF de Tabuyo del Monte (León), una de las que trabajan en el incendio junto a la UME y los equipos locales. Tras once horas de trabajo ininterrumpido, los forestales reconocían que el fuego «escapa a nuestra capacidad para controlarlo pese al gran esfuerzo realizado».

Los bomberos se enfrentan a «un auténtico monstruo» que no encuentra apenas obstáculos. El fuego, originado por rayos en la madrugada del jueves, se ha extendido de forma violenta y no lo ha contenido ni la propia naturaleza. Por la tarde-noche del sábado las llamas lograron saltar el río Tera, bordeando la presa de Agavanzal, para avanzar hacia el valle del Tera y la autopista A-52. Renfe se ha visto obligada a suspender los servicios del AVE entre Madrid y Galicia por la cercanía de las llamas a las vías en el eje de Villanueva de Valrojo, Otero de Bodas, Ferreras de Abajo y Litos.

Las fuertes rachas de viento y el calor han dificultado las labores de extinción llevadas a cabo durante toda la jornada por más de 500 profesionales procedentes de varias comunidades autónomas.

Durante la mañana, la Junta de Castilla y León notificó que ya se habían calcinado cerca de 20.000 hectáreas de terreno, gran parte perteneciente a la reserva de la Sierra de la Culebra, hogar por antonomasia del lobo ibérico en el noroeste español y uno de los espacios naturales de mayor valor de la provincia de Zamora.

La situación es dramática a nivel medioambiental y económico para una de las zonas más atractivas de la provincia de Zamora. La mayoría de pueblos de la zona tienen una importante actividad económica vinculada al turismo rural, el senderismo, el avistamiento de los mencionados lobos, las setas y muy especialmente la caza.

Todo ello al margen de la ganadería, otra de las actividades principales de la zona, y de las que más preocupa por sus consecuencias a corto y medio plazo. Los desalojados han dejado atrás granjas enteras, muchas de ellas abiertas para que los animales puedan huir del fuego por el bosque.

Según los últimos datos ofrecidos por la Junta, esa cifra se habría incrementado en las últimas horas hasta las 25.000 hectáreas, superando al incendio de Navalacruz (Ávila) del pasado año y que, hasta el momento , era el más virulento de la historia en la Comunidad. Sólo el incendio de 2004 en las minas de Riotinto en Huelva, y el sufrido en 2012 en la Comunidad Valenciana, le superan (por poco) en dimensiones.

Municipios desalojados

Los desalojos por el incendio en la provincia de Zamora afectan a más de 2.000 vecinos en pueblos como Villardeciervos, Villanueva de Valrojo, Ferreras de Arriba, Ferreras de Abajo, Codesal, Cional y Flechas, cuyos habitantes continúan desalojados y repartidos entre Camarzana y Benavente desde el viernes, ante el peligro por el fuego y el humo en sus localidades.

A estos lugares se han sumado durante el sábado otros como Otero de Bodas, Olleros de Tera, Pumarejo de Tera y Calzadilla de Tera, que se han visto muy afectados por el avance de las llamas hacia el norte. Durante la madrugada se ha ordenado también el desalojo de otros dos municipios: Litos y Villanueva de las Peras.

En el caso de Otero de Bodas, los servicios de extinción tuvieron que afanarse para evitar que el fuego llegara a las casas, una vez las llamas saltaron la carretera N-631, a la altura del Val de Santamaría, mientras que, en las localidades del Tera, el incendio también amenazó seriamente las viviendas a media tarde.

Los medios que han estado trabajando en la zona a lo largo de todo el día son: 29 agentes medioambientales, 18 técnicos, 40 autobombas, 9 bulldozer, 36 cuadrillas -de tierra y helitransportadas ELIF-, 20 helicópteros, 1 aeronave de coordinación de Infocal, 1 aeronave de coordinación y 2 aviones anfibios del Ministerio para la Transición y el Reto Demográfico y el Puesto de Mando Avanzado (PMA).

En la otra cara, a primera hora del sábado se confirmó que los habitantes de las localidades de Boya, San Pedro de las Herrerías, Cabañas de Aliste, Mahíde, Pobladura de Aliste, Las Torres de Aliste y Palazuelo de las Cuevas podían regresar a casa tras una noche de evacuación durante la cual pernoctaron en un recinto habilitado en Alcañices, su cabecera comarcal.

Sánchez, al habla con Mañueco

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hablado con el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, para transmitirle que el Gobierno pondrá a disposición «todos los medios» para combatir el incendio.

En un mensaje escrito en su perfil de Twitter, el jefe del Ejecutivo ha transmitido además toda su solidaridad con los afectados por el incendio forestal que se originó en la noche del miércoles en la Sierra de la Culebra y que continúa desatado.

«He hablado con el presidente Alfonso Fernández Mañueco y le he transmitido que el Gobierno de España va a seguir ayudando a Castilla y León con todos los medios a nuestra disposición para combatir el terrible incendio de la #SierraDeLaCulebra, Zamora. Toda mi solidaridad con los afectados/as», ha escrito Sánchez.