El lema de “OTAN no, bases fuera” resuena más fuerte en el pasado que en el presente. Sólo 2.200 personas se manifestaron contra la OTAN este pasado fin de semana en Madrid. Nada que ver con el movimiento antibelicista que marcó la sociedad española entre los setenta y ochenta.

Desde que el referéndum de la OTAN legitimó la pertenencia de España a la Alianza Atlántica el “Yankis go home” que se escribía por las paredes de todo el territorio fue desapareciendo y la relación de España los americanos ha ido evolucionando. De la apertura y entrega de Franco a la relación más medida en la democracia, la imagen de la OTAN entre los españoles ha variado mucho con el siglo XXI.

En 1985 el 38% de los españoles era favorable a la salida de España de la OTAN y el 35% quería que permaneciera, según el Centro de Investigaciones Sociológicas. Pero al final, en el referéndum de 1986, el grueso de los indecisos inclinó la victoria hacia el Sí a la OTAN con el 56,85% de los votos. 

Si hay desmovilización es porque está más aceptado que antes. El contexto es muy importante, nada que ver con el año del referéndum».

Ernesto ganuza, csic

Un victoria justita, nada que ver con la situación actual de apoyo a la Alianza Atlántica. El fin de la Guerra Fría y el mundo bipolar ha propiciado que la percepción de los españoles sobre la Alianza haya mejorado. Según un reciente estudio del Instituto Elcano sólo 17% de los españoles cree que deberíamos salir de la OTAN, frente a un 83% que opina que es mejor permanecer. Es significativo que entre los votantes que se autodefinen de izquierda sólo 34% está contra la OTAN, entre los que se ubican en el centro y la derecha es del 9% y 10%, respectivamente.

Estos datos y el contexto actual de guerra con Rusia explican la histórica desmovilización contra la OTAN de esto domingo. “Rusia lo ofusca todo, anula cualquier movilización. Obviamente no estamos en los 80, la aceptación es mucho mayor”, afirma Ernesto Ganuza, investigador del Instituto de Estudios Sociales Avanzados del CSIC. “En aquellos años había un movimiento internacional, organizado y articulado que aunque no fuera mayoritario estaba muy presente” añade. 

«Si hay desmovilización es porque está más aceptado que antes. El contexto es muy importante, nada que ver con el año del referéndum. Estamos en la UE y estar en la OTAN, para la gente ya no es un dilema”, asegura.

cabecera de la manifestación contra la OTAN en Madrid
Manifestación en contra de la OTAN celebrada este domingo en Madrid. EFE/J.J. Guillén

¿Y las bases americanas?

¡Fuera! Las bases tenían que irse, según el mantra anti OTAN, pero no se fueron. La bases que supusieron un revulsivo económico y cultural, especialmente en Andalucía, siguen activas y más aceptadas que nunca. La de Torrejón ya no es de EEUU, sino de España, dedicada a la OTAN. Pero las de Morón de la Frontera y Rota siguen siendo bases americanas y de la OTAN.

El barómetro de Elcano es contundente algo más de la mitad de los entrevistados está a favor del uso de la bases de Rota y Morón, frente a sólo un 22% que está en contra. «Se ha producido un descenso significativo de los que se oponen a esta cesión de uso (del 37% al 22%), muchos de los cuales han pasado a la duda. Posiblemente, este es un efecto de la participación estadounidense en la guerra en Ucrania en el marco de la OTAN», asegura el estudio del Instituto Elcano.

Vanesa Benítez Zamora, directora del documental Rota n’Roll, que describe la transformación de Rota en los años 60 entre el franquismo, los yankis y el Rock n’Roll asegura que la llegada de los americanos fue difícil, según le relataron a ella los habitantes de la ciudad.  “Fue una invasión agresiva y silenciosa. De la noche a la mañana, llegan 10.000 americanos, construyen una base en sus tierras, en su muelle y ponen al pueblo patas arriba. Y nadie puede decir ni media palabra. Las desigualdades económicas eran también obvias: la cultura americana era económicamente superior a la española”, afirma la directora.

«Antes, los americanos hacían su vida social fuera de la base, hoy día te encuentras algún grupo disperso en algún bar, por la calle y poco más»

Vanesa Benítez , realizadora

Ese poderío económico fue la ventaja que poco a poco fueron viendo los roteños. “Todo el pueblo depende económicamente de la base, con trabajos directos e indirectos. También comienzan a disfrutar de abundancia de productos tecnológicos y a tener acceso a una variedad cultural que no existía aún en el resto del país. Esto hizo que se establecieran mejores relaciones y que la convivencia fuera cordial entre unos y otros. A la vista está la cantidad de matrimonios entre roteñas y americanos o la abundancia de negocios «americanizados» que se implantan en todo el pueblo: Pizzerías, Tex-Mex, lavanderías, etc..”, asegura.

En aquel momento los americanos preferían hacer vida fuera de la base, se alquilaban sus viviendas en el pueblo, hacían la compra en sus tiendas, iban a los bares, se relacionaban más con la gente del pueblo. Pero poco a poco los americanos van disminuyendo y la llegada del Euro levanta un muro entre ambas comunidades ya que los soldados pierden en el cambio. “Antes, los americanos hacían su vida social fuera de la base, hoy día te encuentras algún grupo disperso en algún bar, por la calle y poco más. Creo que españoles y roteños hacen sus vida sin relacionarse prácticamente nada en el pueblo. Y los roteños, a no ser que sea por trabajo, porque muchos trabajan en la base, poco se relacionan con los americanos. Así que ha terminado siendo una relación cordial”, afirma Benítez Zamora.

El amigo americano

Según el Instituto Elcano el 60% de los españoles consideran a EEUU como un buen aliado. “Sin duda, desde hace ya muchas décadas, ‘lo americano’ tiene buen calado en España. Hoy los españoles no miran con escepticismo a Estados Unidos, y menos dado el panorama geopolítico actual con el papel de Rusia en Ucrania y el auge consolidado de China. En momentos de crisis, la reacción natural es mirar a la Casa Blanca”, afirma Daniel Ureña, presidente de The Hispanic Council. “Esta confianza en Estados Unidos se debe principalmente a que ha sido el socio internacional más importante para España en las últimas décadas. Pero, más allá de la política, ‘lo americano’ impregna muchos otros ámbitos de la vida de los españoles”, añade.  

POBLACIÓN CON IMAGEN FAVORABLE DE EEUU

(En porcentaje)

PEW RESEARCH CENTER | E. I. GRÁFICOS

Con los datos del barómetro del Instituto Elcano “la evaluación de EEUU desde España sufrió por la elección de Donald Trump como presidente y su desempeño durante los cuatro años de mandato”. Una situación que no ha remontado en la actualidad. “Aunque la mayoría considera que EEUU es un buen aliado de España, un 40% cree que España debe defenderse de su influencia, en un tema en el que la ideología política desempeña un gran papel: la derecha confía en EEUU mucho más que la izquierda”, destaca el barómetro.

‘Lo americano’ impregna muchos otros ámbitos de la vida de los españoles».

Daniel Ureña, The Hispanic Center

Si bien la ideología de los españoles es determinante en la percepción de EEUU, también lo es quien gobierne en el país americano. Si gobiernan los republicanos la percepción desde España, y desde otros países europeos es peor. El momento más bajo de opinión sobre EEUU en nuestro país tuvo lugar durante la guerra de Irak y mejoró con Obama en la Casa Blanca para volver a empeorar con Trump. Con Biden se ha recuperado. Así se ve en la evolución de los datos del Pew Research Center sobre la imagen favorable de EEUU en el exterior. 

Al otro lado del charco “el ciudadano americano no da la sensación de que preste mucha atención a la política española del día a día. La visión de España, lo vimos con el derribo y la pintada de estatuas de personajes históricos españoles, está desafortunadamente más asociada a un relato malintencionado relacionado con un pasado, en su mayoría desconocido, que al presente”, asegura el responsable del Hispanic Council. “En cambio, esto es diferente en la Casa Blanca. Podemos comprobar cómo las decisiones y las acciones españolas en el escenario internacional conducen a una reacción inmediata, explícita o implícita, por parte de Estados Unidos”, añade Daniel Ureña.