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El TSJC deja a Borràs a un paso del banquillo por malversación y fraude continuado

Laura Borràs pide paralizar la actividad del Parlament EFE/Marta Pérez

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha dejado a Laura Borràs a un paso del banquillo de los acusados por delito continuado de prevaricación administrativa, fraude administrativo, falsedad en documento mercantil y delito continuado de malversación de caudales públicos cuando era directora del Institut de les Lletres Catalanes (ILC).

Así consta en la interlocutoria dictada este miércoles por el instructor de la causa, Jordi Seguí, que da traslado a las partes e insta a la Fiscalía a pedir la apertura de juicio oral.

El instructor considera que «Borràs abusó» de su posición como directora del ILC «dictando resoluciones injustas al aprobar las adjudicaciones de dieciocho contractos menores». Añade la interlocutoria que lo hizo «con plena consciencia de que las adjudicaciones entraban en contradicción con las exigencias de la legislación reguladora de los contratos del sector público».

Y la acusa de «omitir una verdadera concurrencia para favorecer únicamente los intereses de Isaías H. en detrimento de la defensa de los intereses generales que debía defender».

Dieciocho contratos en cuestión

En una interlocutoria de 33 páginas, el instructor relata como entre marzo de 2013 y febrero de 2017 el ILC adjudicó «por medio de su directora» dieciocho contratos menores para la programación y mantenimiento de la web de la institución.

E insiste en que Laura Borràs «intervino» en todos ellos «en su condición de directora del ILC, proponiendo la contratación, acordando la adjudicación, aprobando el gasto, certificando la ejecución del servicio, conformando la factura correspondiente y autorizando finalmente el pago».

El magistrado repasa todos los contratos y recoge los correos intercambiados entre Borràs y el principal beneficiario de las contrataciones, Isaías H. También conversaciones en las que éste reconocía ante terceros haber cometido irregularidades en su contratación con el ILC y cómo Borràs le daba indicaciones para hacer «trapis».

Los «marrones» de Isaías H.

En una de esas conversaciones, en noviembre de 2017 Isaías H. expresa su preocupación porque «con la intervención -de la Generalitat en aplicación del artículo 155- alguna comisión económica empiece a mirar todos los gastos y empiecen a salir marroness, porque yo tengo una de marrones…».

La conversación sigue, tal como recoge el instructor: «yo con Borràs, con la jefa, yo facturo con la cooperativa, facturo uno trapis por allí. Yo tengo que hacer un presupuesto bueno, o sea, tengo que hacer dos presupuestos buenos y cuatro no buenos; lo peor es si Borràs deja de ser directora» del ILC.

Tres cambios de tribunal

La interlocutoria del TSJC enfila la recta final de un larguísimo proceso judicial, iniciado en 2018, que ha ido persiguiendo a Borràs por diversos cargos. La causa se abrió cuando Borràs era aforada en su condición de diputada -concurrió a las elecciones de 2017 con la lista de JxCat- y consejera de Cultura.

Con la instrucción ya avanzada, Borràs fue escogida diputada en el Congreso como cabeza de lista de Junts. El TSJC se inhibió entonces en favor del Tribunal Supremo, que tuvo que pedir primero el suplicatorio al Congreso. Cuando el Supremo parecía a punto de concluir la instrucción, Borràs abandonó de nuevo las Cortes para liderar la candidatura de JxCat en las elecciones autonómicas de 2021, lo que obligó a cambiar de nuevo de jurisdicción.

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