España | País Vasco

Urkullu invertirá el impuesto energético en abaratar facturas del súper, la energía y la vivienda

El Ejecutivo aprobará el 18 de octubre un plan que financiará con este tributo extraordinario además de recursos propios y fondos europeos hasta rondar los 400 millones de euros en ayudas a empresas y familias.

El lehendakari, Iñigo Urkullu conversa con la portavoz de EH Bildu, Maddalen Iriarte. EFE

Ni siquiera se conoce el importe. Tampoco la letra pequeña o el concepto sobre el que finalmente se aplicará. Por ahora tan sólo existe la certeza de que a las compañías energéticas y financieras se les impondrá un impuesto extraordinario que el Gobierno español quiere que grave la facturación y Europa que sea sólo sobre los beneficios. Sea como fuere, en Euskadi el Gobierno vasco ya da por seguro que supondrá una entrada de recursos extra a sus arcas y por tanto ha comenzado a planificar cómo los gastará. Desde el Ejecutivo de Iñigo Urkullu y las diputaciones forales se ha reiterado en que se tendrá que acordar cómo se trasladará la singularidad foral a la recaudación de este tributo a las compañías que deban pagarlo en el País Vasco.

Mientras todo eso se resuelve, el lehendakari ya tiene planes para gastar esos ingresos millonarios. Los aplicará, al menos en parte, para mitigar el impacto de la inflación disparada en aspectos básicos de la economía y a la imparable escalada energética que no deja de engordar las facturas en los hogares y empresas. El plan presentado ayer, durante el Pleno de Política General con el que el Parlamento Vasco da comienzo al curso, se llamará ‘Hitzartuz’ (Tomando la palabra) y se presentará oficialmente y con mayor detalle tras su aprobación en el Consejo de Gobierno de dentro de casi un mes, el próximo 18 de octubre.

El plan nace con la pretensión de tener un impacto económico que Urkullu cifra en 400 millones de euros y que procederían no sólo del gravamen extraordinaria a energéticas y financieras sino también de los fondos europeos y del propio presupuesto vasco. Unos recursos con los que el Ejecutivo vasco aspira a mitigar el impacto de la subida de precios en la ciudadanía en aspectos como la cesta de la compra, la factura energética o el acceso a la vivienda.

Ayudas al sector de la alimentación

El programa que prepara el Gobierno vasco contempla conceder ayudas al sector de la alimentación para que adopte medidas que reduzcan el incremento de los productos. Junto a ello, Urkullu asegura que el programa también prevé ayudas para compensar la subida de la factura energética mediante planes que mejoren la eficiencia energética y permita ahorrar en el consumo a las familias.

El programa que se financiará con el impuesto extraordinario a la banca y las energéticas, además de otras fuentes, tiene prevista entre sus ocho medidas elevar un 10% las ayudas de emergencia social a los colectivos más vulnerables que se han visto especialmente dañados por el incremento por encima del 10% de la inflación. El plan contempla ayudas para el acceso a la vivienda social, para lo que se ampliarán los límites.

La deflactación del IRPF que ya anunciara el Gobierno vasco, que alcanzaba tras los sucesivos aumentos el 5,5% para este año, se extenderá desde el 1 de enero del próximo año para «atenuar la inflación subyacente prevista». Además, el programa ‘Hitzartuz’ también incluye una línea de crédito blando para empresas de consumo intensivo de energía, así como pymes y autónomos o planes de incentivo para el autoconsumo a través de la generación de energía renovable.

Pacto de rentas «equitativo»

Urkullu advierte de la inestabilidad económica internacional que dificultará la situación a lo largo de este otoño. Recuerda que a pesar de que la inflación disparada supondrá un incremento en la recaudación de las haciendas vascas y por tanto de disponibilidad de recursos para las instituciones, también conlleva la necesidad de implementar planes de apoyo social y empresarial obliga a llevar a cabo una mayor inversión pública. En este sentido, asegura que los presupuestos del próximo ejercicio tendrán que reforzar las políticas sociales, en particular en los ámbitos relacionados con la salud, la educación y la protección social.

De igual modo se priorizarán los planes de apoyo al empleo y la reactivación económica, la inversión pública: «El momento es trascendental y, por ello, también lo serán los presupuestos de 2023 y de 2024 que deben ser planteados como un gran acuerdo de país», aseguró durante el Pleno de Política General celebrado ayer.

El lehendakari recuerda que la inflación subyacente está hoy en el 6,2% y «aún no ha tocado su techo». Apela a la necesidad de buscar un «pacto de rentas» entre trabajadores y empresas que permita consensuar un punto de encuentro para mitigar cargas y dificultades de ambas partes. Un pacto que sea «equitativo», defiende, adaptado a las circunstancias y a medio plazo y en el que deben eliminarse las posiciones maximalistas.

Te puede interesar

Comentar ()