«Junts gana y Aragonès pierde» ha sentenciado la presidenta de JxCat, Laura Borràs, tras la ejecutiva que, en apenas media hora, ha valorado el resultado de la consulta a la militancia sobre la continuidad en el Govern. Una consulta que ha arrojado un resultado a favor de salir del ejecutivo autonómico. «Junts pasa a la oposición» ha constatado Borràs para señalar la fragilidad de la situación en la que queda el Govern de Pere Aragonès y apuntar a una moción de censura.

«Quizá Aragonés tendrá que someterse a consulta en Parlament porque su legitimidad ha quedado en entredicho, solo le quedan 33 de los 74 apoyos que tenía al empezar la legislatura» ha advertido Borràs.

El secretario general, Jordi Turull, ha apuntado por su parte que la decisión de convocar elecciones anticipadas es de Aragonès, aunque ha apuntado que «yo tengo claro que lo que haría si me invisten con 74 votos y al final hay 41 votos que no confían en mi». Pero no ha descartado impulsar una moción de censura. «Esperamos a ver la reacción de president, y a partir de aquí en la ejecutiva del lunes decidiremos actividad parlamentaria» ha apuntado al ser preguntado sobre esta posibilidad.

El Govern de Aragonés «es un Govern fracasado, que ha perdido la legitimidad democrática y ha priorizado su pacto con PSOE a los pactos que permitieron su investidura» ha insistido la líder de Junts, para la que las «apuestas» de Aragonès «no han dado ningún redito para la ciudadanía de Cataluña».

Dimisiones en camino

Turull ha relatado, por su parte, que los seis consejeros de Junts que seguían en el Govern han remitido sus cartas de dimisión a Pere Aragonès a lo largo de este viernes, tras conocer el resultado de la consulta.

La decisión adoptada por la militancia deja en una delicada situación a los consejeros que durante la última semana han hecho campaña a favor de «sí». Se trata de Jaume Giró, Victoria Alsina, Lourdes Ciuró y Violant Cervera, que probablemente se vean empujados a dejar la ejecutiva del partido tras su dimisión.

Tras la salida del Govern ni Borràs ni Turull se han querido comprometer a apoyar los presupuestos que Giró tenía prácticamente ultimados, y que ahora defenderá ERC en solitario.

Pérdida de poder institucional

Con la salida del gobierno catalán, la alcaldesa de Girona, Marta Madrenas, se convertirá en el máximo cargo institucional del partido. Junto al presidente del grupo parlamentario, Albert Batet. Hace apenas tres meses JxCat ostentaba la presidencia del Parlament, la vicepresidencia de la Generalitat y siete consejerías.

El partido de Borràs pierde además la presencia en la cúpula de la estructura autonómica. Hasta 183 altos cargos integrados en las consejerías de Políticas Digitales y Territorio, Economía, Salud, Justicia, Derechos Sociales, Universidades y Exterior.

A ellos se suma la presidencia de diversas entidades y empresas públicas. Solo del departamento de Puigneró dependen el Centro de Telecomunicaciones (CTTI), la Agencia de Ciberseguridad, Ferrocarrils de la Generalitat (FGC), Infraestructuras de la Generalitat, Puertos y Aeropuertos de Cataluña, además de los Puerto de Barcelona y Tarragona en consorcio con el Estado.

De Economía depende, por otro lado, la Secretaría de Difusión, fuente de la mitad de las subvenciones de la Generalitat a medios de comunicación catalanes.