El 55% de la militancia de Junts ha apoyado el «no» a seguir en el gobierno de la Generalitat y a favor, por tanto, de romper la coalición con ERC. Con una participación récord que ha rozado el 80% de la militancia, el «sí» ha obtenido el 42% de los apoyos y un 1,88% de los sufragios emitidos han sido votos en blanco.

La ejecutiva de Junts se reúne esta tarde para abordar la implementación de este resultado, que supone abandonar el Govern. Por su parte, el president, Pere Aragonès, se encuentra reunido con su equipo en el Palau de la Generalitat a la espera de este resultado. Junts ha anunciado una comparecencia de su dirección para valorar los resultados de la consulta, tras la cual previsiblemente comparecerá Aragonès desde la Generalitat.

Victoria de Borràs y Puigdemont

El resultado de la consulta obliga a Junts a romper el gobierno de la Generalitat y supone un golpe de autoridad de la presidenta del partido, Laura Borràs, y el ex president Carles Puigdemont. En los últimos días, Borràs ha liderado la campaña por el «no» mientras el secretario general, Jordi Turull, ha evitado posicionarse, aunque su entorno más cercano ha hecho campaña por el «sí».

Los consejeros Victoria Alsina y Jaume Giró han abanderado la campaña a favor de seguir en el Govern de la Generalitat junto a nombres propios de la ex Convergencia como Xavier Trias, Joaquim Forn, Josep Rull o Damià Calvet. La decisión de la militancia obligará a abandonar sus responsabilidades a los seis consejeros de Junts que todavía lo integraban -uno de los detonantes de la crisis fue el cese de Jordi Puigneró por parte de Aragonès-.

Giró, Alsina, Gemma Geis, Violant Cervera, Josep Maria Argimon y Lourdes Ciuró ya pusieron a disposición del partido sus cargos el pasado jueves, tras el cese de Puigneró. Pero la estructura de Junts en el ejecutivo catalán implica a un total de 183 altos cargos, que presumiblemente serán cesados de sus responsabilidades. Además de los responsables de empresas públicas, como el ICS, Ferrocarrils de la Generalitat o el Puerto de Barcelona.

Alta participación

El sector «institucional» del partido es el gran derrotado en una consulta que arroja una participación excepcional, reflejo también de la polarización en el partido. La consulta a la militancia ha sido la que más participación ha generado entre los más de 6.465 militantes de Junts, un 73% a mediodía de este viernes.

Una participación que supera la de la consulta que sirvió para ratificar el acuerdo de gobierno, en la que participó el 62% de los militantes, y muy lejos de las votaciones para escoger a la actual dirección del partido. Solo un tercio de la militancia participó en la elección de Laura Borràs como presidenta y Jordi Turull como secretario general.

La victoria del «no» da alas a Borràs, que en las últimas votaciones internas había perdido la batalla por el control del aparato del partido en favor de Turull. Pero el resultado deja a la formación partida por la mitad con la incógnita de cómo se reconducirá ahora su estrategia. Especialmente en el Parlament.

Votación de presupuestos

La primera gran prueba para Junts será la aprobación de los próximos presupuestos de la Generalitat, elaborados por Jaume Giró, miembro del partido. Giró ha insistido en los últimos días en la importancia de aprobar estas cuentas para afrontar la crisis económica y social derivada de la guerra en Ucrania y la crisis energética. Pero parece difícil que el partido vaya a apoyar ahora las cuentas de un Govern Aragonès en solitario con el liderazgo de Borràs refozado.

El grupo parlamentario será el primer escenario de las consecuencias de la consulta, puesto que sus miembros se han decantado casi al 50% por la permanencia o la salida del Govern. El diputado Jaume Alonso Cuevillas ha reconocido este viernes la posibilidad de un cisma en Junts si se imponía el «sí». Ahora está por ver si el sector institucional se mantiene fiel a la dirección de Borràs o empiezan las deserciones.

Gobierno progresista

Tras conocerse el resultado de la consulta, la líder de los Comunes, Jessica Albiach ha defendido que la salida de Junts del Govern abre la puerta a un «gobierno progresista» en la Generalitat. El PSC, por su parte, ha convocado una ejecutiva extraordinaria el lunes para analizar las consecuencias de la crisis en el ejecutivo autonómico.

La portavoz de la CUP, Eulalia Reguant, ve en esta decisión «una muestra más del colapso de la legislatura, que podría haber abierto un nuevo ciclo». La diputada anticapitalista ha acusado al Govern de seguir una estrategia de «pacto con el Gobierno español y la patronal», algo que considera un callejón sin salida para afrontar las crisis actuales.

«Este pacto, a veces más o menos visible, con el estado español no posibilita abordar retos colectivos como el derecho a la autodeterminación», ha añadido Reguant.