Es un servicio necesario, imprescindible para actuar en situaciones de emergencia en la que en muchos casos está en juego la vida de personas. Su demanda se ha disparado en muchos casos por comportamientos negligentes y que han llevado a los servicios de rescate a tener que ampliar sus medios de intervención. Una circunstancia que tiene un impacto importante en las arcas públicas. Disponer de un helicóptero de rescate más es probablemente uno de los alquileres más caros de cuantos se llevan a cabo en la Administración vasca. Cada día supondrá un desembolso medio de alrededor de 8.000 euros, se emplee o no.

Se trata de un helicóptero de rescate por el que el Gobierno vasco pagará 14,4 millones de euros en concepto de alquiler los próximos cinco años. La adjudicación de este contrato llevado a cabo esta semana completará la flota de la Unidad de Vigilancia y Rescate que ya dispone de otros dos helicópteros Airbús EC 135 T1 en su base de Iurreta (Bizkaia).

En los últimos meses, en especial tras la pandemia, los rescates de personas que han sufrido algún tipo de percance en la montaña se han disparado en Euskadi. Lo ha hecho en especial durante este verano, en el que los rescates de montaña han sido casi diarios. Sin embargo, la falta de recursos suficientes para poder dar servicio a estar urgencias y otras que requieren el empleo de este tipo de recursos aéreos no es nueva, ya se detectó en 2016. Entonces, un informe externo concluyó que la flota de helicópteros de la Ertzaintza era insuficiente y debería contar con una tercera nave de tamaño medio como el que ahora se ha alquilado hasta 2027.

La demanda de rescates, muchos de ellos de especial gravedad o incluso con resultados mortales, se ha incrementado de modo muy importante este año. En todo el ejercicio 2018 se llevaron a cabo 116 rescates y sólo un año después, en 2019, el helicóptero intervino ya en 207 operaciones, el 80% de ellas rescates de montaña. Sin embargo, la tendencia se ha disparado aún más tras la pandemia. Sólo en el primer semestre de este año se han llevado a cabo 233 rescates de montaña. Los meses de julio y agosto pasado se tuvo que rescatar a 63 y 73 personas respectivamente. Unas intervenciones en muchos casos muy peligrosas para los equipos de rescate.

Euskadi es, tras Cataluña, la segunda comunidad autónoma con más número de federados de montaña y escalada, cerca de 40.000. Precisamente la gran afición que existe a la montaña se traduce en muchos casos en comportamientos que terminan por requerir de los servicios de rescate, con el elevado conste que ello conlleva en riesgo y dinero. Por ello, se procedió a modificar la ley para que en los casos en los que se pudiera concluir que existió una negligencia grave del afectado se pudiera cobrar parte de los costes de la operación de ayuda, con una factura de hasta 2.000 euros.

Un servicio necesario y costoso

La contratación llevada a cabo ahora corresponde al alquiler de un helicóptero biturbina por un periodo de 60 meses y un importe de 14,4 millones de euros. El contrato se ha adjudicado a Babcock Mission Critical Services España, una compañía especializada en operaciones de rescate. El proceso de licitación, al que se presentaron dos ofertas, comenzó en febrero de 2021 pero no ha sido hasta ahora cuando se ha completado y procedido a la adjudicación de este servicio por el periodo 2022 a 2027.

Contar con este helicóptero supone un desembolso en concepto sólo de alquiler de la aeronave de 83.651 euros al mes, a los que se suma otros 7.003 euros por pago del seguro cada mes. En la adjudicación también se determinan los costes por hora de vuelo y se fijan en 2.273 euros, con un coste en combustible equivalente a un consumo de 234 kilos por hora. En el contrato también se detallan otros costes como son la formación de la flota de 14 pilotos y 4 instructores o el uso de un simulador de vuelo, entre otros conceptos.

La actividad de la Unidad de Vigilancia y Rescate de la Ertzaintza no sólo lleva a cabo las intervenciones de montaña, las más numerosas, sino también otro tipo de intervenciones en el mar o de vigilancia, evaluaciones, misiones de intervención policial, etc.

Alquiler por nave averiada

El empleo de este tipo de recursos es cada vez más numeroso y en muchos casos la flota disponible no es suficiente o no se encuentra operativa. Ocurrió en el verano de 2021, cuando la avería de uno de los helicópteros obligó a licitar por la vía de urgencia el alquiler de otra nave. La justificación de la urgencia se basó en el «grave riesgo para la ciudadanía» que suponía contar sólo con uno de los dos helicópteros que componen la flota para intervenir en emergencias en todo el País Vasco.

Así, mientras se procedía a la reparación de la nave se contrató el alquiler de otro helicóptero con un coste diario de 2.700 euros y un precio por hora de vuelo de 800 euros. Se trataba de un helicóptero modelo EC-135 (P-2) de la compañía Helitrans Pyrinees S.L.