Junts, la CUP, Òmnium y la ANC vuelven a coincidir. Partidos y entidades independentistas han recuperado la unidad en contra de la reforma del Código Penal acordada por PSOE y ERC. Si los socialistas se preparan para sufrir el desgaste de PP, Cs y Vox por esta reforma, los republicanos no lo tendrán más fácil ante el electorado independentista.

Superado el desconcierto inicial tras constatar que Esquerra había logrado, efectivamente, eliminar el término «sedición» del Código Penal, Junts ha encontrado un filón en los argumentos esgrimidos por Pedro Sánchez y Patxi López para defender la reforma: facilitará la extradición de Carles Puigdemont. Sus recelos se han visto secundados además por las entidades, tanto ANC como Òmnium, que denuncian la ampliación de supuestos en el delito de desórdenes públicos agravados que «amenaza a la disidencia política».

También la CUP se ha sumado a las críticas a la reforma, que solo cuenta con el apoyo entusiasta de los Comunes. La propuesta para derogar la sedición «va absolutamente en contra de la estrategia política que defendemos» ha advertido la portavoz antisistema Maria Sirvent.

Manifestación de la ANC

En este contexto, el portavoz de Junts, Josep Rius, ha reconocido este lunes que el partido estudia la posibilidad de sumarse a la manifestación convocada por la Asamblea contra esta reforma. La organización que lidera Dolors Feliu anunció el pasado jueves una convocatoria coincidiendo con el aniversario de la Constitución. Convocatoria con la que todavía no se ha comprometido ningún otro actor independentista.

«JxCat siempre favorable a participar en movilizaciones» apuntaba Rius al ser preguntado por la convocatoria de la ANC. El partido se reunirá esta semana con el resto de los partidos y entidades independentistas para intentar tejer una protesta unitaria que supere la fractura vivida este otoño, cuando Òmnium se desmarcó del manifiesto de la Diada y se convirtió en blanco de las críticas en el acto de reivindicación del 1-O.

Las críticas vertidas por las entidades ofrecen a los de Puigdemont la oportunidad de retratar la «soledad» de ERC también en el ámbito independentista. «Parece que Esquerra está cogiéndole el gusto a quedarse sola» ironizaba Rius, tras señalar que «se ha quedado sola defendiendo la reforma de sedición, ningún partido ni entidad apoya».

Amenaza a la disidencia

Todos los actores independentistas coinciden en que la reforma facilita la persecución del independentismo porque tipifica como delito la ocupación de edificios públicos. Lo señalaba la ANC en la convocatoria de la manifestación. La reforma «es un nuevo aval que facilita la represión contra acciones democráticas como el referéndum» del 1-O o las movilizaciones independentistas de los últimos años.

«Serán castigados con penas de hasta tres años de prisión la invasión de edificios o instalaciones y la obstaculización de vías públicas. Un redactado genérico en el que cabe el castigo penal contra cualquier movilización» señalan. Sin ir más lejos, todas las protagonizadas por Tsunami Democràtic, por cuyas acciones están pendientes de juicio los participantes en el corte de la AP-7 o la toma del Aeropuerto de Barcelona. Aunque lo cierto es que esas acciones ya están tipificadas como delito.

Mientras, republicanos y socialistas catalanes siguen mostrándose más que distantes pese a los acuerdos con el PSOE. El PSC es el único socio posible para las cuentas catalanas en plena guerra abierta con Junts. Pero Esquerra se esfuerza en seguir denostando a los de Salvador Illa, que se quejan de la falta de avances en los presupuestos catalanes.

ERC y PSC mantienen distancias

El presidente del partido, Oriol Junqueras sigue cuestionando a los socialistas catalanes, a los que acusa de no haber demostrado el mismo «compromiso» del PSOE «en la lucha contra la represión» en una entrevista en El Periódico. Aunque ya no cierra la puerta a ese acuerdo, que hace dos semanas descartaba de forma rotunda.

Pero los socialistas catalanes advierten que el reloj sigue corriendo y el Govern de Pere Aragonès sigue sin haber presentado ninguna propuesta de presupuestos. «La negociación de los presupuestos no ha empezado» advertía Elia Tortolero, portavoz del PSC, coincidiendo aquí plenamente con Junts.

Y ante los desprecios de ERC, se muestran extremadamente fríos respecto a la siguiente exigencia de Aragonès, la reforma del delito de malversación. «El PSC está a favor de la actualización del Código Penal, celebramos que Pedro Sánchez cumpla compromisos» se ha limitado a responder Tortolero sobre esta nueva reclamación republicana. «Lo que pase con enmiendas lo valoraremos cuando estén presentadas».