España

Los barones del PP se preparan ante el temor de que la izquierda extienda el conflicto sanitario

Encargan a sus consejeros de Sanidad que sondeen el ambiente que vive el sector y organizan una estrategia común para poner el balón en el tejado del Ministerio de Sanidad

Manifestación ciudadana que recorre este domingo el centro de Madrid bajo el lema "Madrid se levanta por la sanidad pública"

Manifestación del pasado domingo en Madrid EFE/ Rodrigo Jiménez

La situación de la Sanidad se ha convertido en la patata caliente para los gobiernos autonómicos, de los que depende la gestión. Las protestas del sector se están extendiendo como una mancha de aceite por todo el país, con algunas especificidades territoriales, pero con el hijo conductor de la falta generalizada de personal y medios. El foco se ha puesto en Madrid, donde la oposición del bloque de izquierdas centra su estrategia en este tema tal y como lo demostró en el pleno de la Asamblea autonómica de ayer. Todo ello con el telón de fondo de la huelga, a partir del lunes, de médicos de familia y pediatras de la atención primaria, aunque ha sido desconvocada y la del personal de las urgencias extrahospitalarias tras las negociaciones con el sindicato Amyts .

Pero el resto de las baronías territoriales populares dicen no llamarse a engaño. Aseguran que más pronto que tarde esa estrategia les alcanzará también. Un presidente autonómico admite a El Independiente que «siempre que hay elecciones la izquierda sanitaria se moviliza. ¿Qué van a intentarlo en otras Comunidades?, no hay duda», vaticina.

Es un temor generalizado y antes de que les pille la ola, algunos presidentes autonómicos han encargado a sus consejeros de Sanidad que sondeen el ambiente que vive el sector, «que se entrevisten con todos los colectivos sanitarios», para ver por dónde les puede venir el tsunami, detectar las principales dificultades antes que el adversario político y éste no capitalice el descontento del sector.

No dar excusas

Otro recomienda que, puesto que la izquierda y los sindicatos «se mueven muy bien en la sanidad pública, es mejor no darles excusas ni pretextos», en lo que puede considerarse una alusión velada a la madrileña Isabel Díaz Ayuso, a quien algunos de sus compañeros de filas vieron «inquieta» el pasado lunes en la ejecutiva del partido por un conflicto que le podría desgastar de cara a los comicios del 28 de mayo próximo.

La baronesa popular pasó de calificar de «política» la manifestación del pasado domingo en Madrid y de acusar a la izquierda de querer incendiar la calle a abrir conversaciones con el sindicato Amyts para intentar llegar a un acuerdo que se conocía en la noche de este jueves. La Comunidad también ha anunciado que se eliminará a partir el 15 de diciembre el requisito de la nacionalidad española y «europea» para poder acceder a la sanidad pública madrileña en aquellas especialidades más deficitarias de personal, y exige de los Ministerios de Sanidad y Educación que aceleren los plazos de homologación de los profesionales extracomunitarios.

Ayuso replica a la izquierda con el escándalo de la ley del «sí es si» de Irene Montero

Ayer el pleno de la Asamblea volvió a centrarse en la Sanidad. Todos los grupos de la oposición preguntaron a la presidenta autonómica por el tema, aunque la de ayer no fue una jornada sencilla para el bloque de la izquierda.

El escándalo en torno a la ley de libertad sexual y la disposición del Gobierno central a rebajar el delito de malversación dieron artillería a Ayuso. Tanto Juan Lobato (PSOE) como Mónica García, coincidieron en que hay que cambiar el fiasco del texto de Irene Montero, refrendado por todo el Gobierno. Además, el líder del PSOE de Madrid enmendó a los suyos al posicionarse en contra de suavizar el delito de malversación de fondos públicos para contentar a ERC. «Con el dinero público cero bromas”, sentenció.

Pero aunque el foco está puesto en Madrid y se cuestiona la gestión sanitaria de los gobiernos del PP, lo cierto es que el conflicto se ha extendido a muchas comunidades como Cantabria, además de avisos de movilizaciones y huelgas en Cataluña, País Vasco, Baleares o Comunidad Valenciana. Esto es, territorios de todo color político ante un sistema sanitario muy vapuleado por el Covid y con un personal todavía afectado de fatiga pandémica.

Los gobiernos del PP intentan hacer frente común antes de que la situación se les vaya de las manos. El pasado lunes, la vicesecretaria popular de Asuntos Sociales, Carmen Navarro, convocó a los consejeros de Sanidad de su partido con los que acordó solicitar una reunión urgente de un Consejo Interterritorial para incorporar de forma inmediata más médicos de familia en formación en la próxima convocatoria Mir, sobre todo teniendo en cuenta, recordaban, que la escasez de profesionales de atención primaria se agravará en los próximos años por un alto porcentaje de jubilaciones.

Critican que la ya por poco tiempo ministra de Sanidad, Carolina Darias, «se ponga de perfil mientras usa los Consejos de Ministros para atacar a las Comunidades del PP», denuncia en Génova.

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