Pere Aragonès, se ha convertido este jueves en el primer presidente autonómico en intervenir ante una asamblea de la ONU, el Fórum de Minorías de Naciones Unidas. Lo ha hecho para denunciar el escaso amparo que a su juicio ofrece España a la protección del catalán. Aragonès ha defendido que el catalán no es una lengua «minoritaria, sino minorizada» y ha recriminado a España, Francia o Italia la falta de reconocimiento oficial a esta lengua.

«Participamos en este foro como nación sin estado, para compartir la preocupación por el futuro de la lengua catalana» ha argumentado Aragonès, que enmarca la intervención ante la ONU en su plan de defensa de la lengua, presentado el martes con un centenar de medidas para promocionar su uso.

En este contexto, ha lamentado que España, tampoco Francia o Italia, «no han ofrecido al catalán el reconocimiento y la protección que merece cualquier lengua del mundo». Una protección que sólo reconoce en el caso de Andorra. Ha recriminado además que el hecho de que el español sea oficial también en Cataluña perjudica la protección del catalán. De hecho, ha advertido que el actual marco legal favorece un «proceso de asimilación» lingüística por parte del Estado.

Defensa de la inmersión

Entre las políticas desplegadas por la Generalitat para garantizar el futuro del catalán Aragonès ha destacado la inmersión lingüística en las escuelas. Una política cuestionada en el Parlamento Europeo, donde tanto el PP como Cs han denunciado la marginación del castellano y presionan para que una delegación de europarlamentarios visite las escuelas catalanas para comprobar esa marginación del castellano, especialmente tras la invalidación de las sentencias del 25%.

El presidente catalán ha argumentado que, pese a esa falta de protección, desde las instituciones catalanas trabajan, aunque sea con «soberanía limitada», para «frenar la sustitución del catalán por el castellano». Una situación que se repite en la Comunidad Valenciana, Euskadi o las Baleares, víctimas también de un «proceso consciente de recentralitzación política y económica».