Una crisis ambiental azota las costas gallegas y se convierte en un asunto político. Suena familiar, son los ecos de la crisis del vertido de petróleo del Prestige que sacudió la política nacional y gallega en 2002 resuenan en la crisis ambiental de los pellets de plástico que llegan a las playas de Galicia.

Los elementos se repiten, esta vez no es petróleo en forma de chapapote, es plástico en forma de pellets, que se han vertido al mar al caerse desde un barco y están afectando a los ecosistemas marinos de Galicia y Asturias. Cientos de voluntarios se afanan por recogerlos, serían unos 25.000 kilos, según Greenpeace. Los activistas ha recuperado la bandera de Nunca Máis y califican el desastre como Marea Blanca.

Qué son los pellets de plástico

Pellets de plástico recogidos en la playa del Orzán, en A Coruña.
Pellets de plástico recogidos en la playa del Orzán, en A Coruña. EFE/Cabalar

Los pellets son pequeñas bolas de plástico que se transportaban en sacos de 25 kilos dentro de los contenedores. Estos pellets de plástico se usan en la industria como materia prima para elaborar otros productos.

Qué ha pasado con los pellets

La primera especie afectada por el vertido han sido los animales políticos que ya han encontrado en la situación un argumento de confrontación entre el gobierno central y el regional que vive ya en estado de precampaña, con lo que eso implica.

Según el Gobierno central el jefe del Servicio de Salvamento Marítimo de Fisterra avisó al subdirector del Servicio de Guardacostas de la llegada de pellets a las costas gallegas el pasado día 20 de diciembre a las 18:30 horas, tras la pérdida de contenedores del buque Toconao. Desde la Xunta se asegura que no se avisó hasta el 3 de enero.

El gobierno gallego activó el 5 de enero el Plan Territorial de Continxencias por Contaminación Mariña Accidental de Galicia (Plan Camgal). Hasta la fechas se han detectado estas bolitas de plástico en las rías de rías de Pontevedra, Arousa, Muros Vigo y Noia

"No tenemos información, todavía no nos la ha dado, que cuantos contenedores se cayeron al mar y qué contenían", ha manifestado esta mañana en un desayuno informativo en Madrid el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, que ha remarcado que van a recoger todo lo que llegue a las playas. "Pondremos los medios necesarios y quien quiera ayudar que ayude y el que no que siga haciendo campaña, pero que no estorbe", ha dicho.

Por su parte la Unidad Especializada en Medio ambiente de la Fiscalía General del Estado ha abierto diligencias de investigación sobre el vertido de pellets en las costas gallegas. El pasado 4 de enero esta Unidad ya abrió expediente de seguimiento de la situación.

¿Emergencia o pequeño vertido?

Pero no ha sido hasta que los políticos no se han encontrado en el roscón los pellets de plástico cuando la confrontación se ha agudizado. El Ministerio de Transición ecológica ha pedido a la Xunta que active el nivel de emergencia 2, destinado a emergencias de especial vulnerabilidad, y que solicite expresamente la movilización de los medios estatales.

Pero Galicia no ve en la situación una emergencia. La vicepresidenta segunda de la Xunta y conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, ha descartado elevar al nivel 2 la fase de emergencia por contaminación marina por el vertido de pellets "de manera ordenada". Vázquez ha aclarado que las pequeñas bolas de plástico "no son tóxicas ni peligrosas" pero "es plástico y hay que quitarlo de los arenales". La Xunta ha puesto a trabajar a un dispositivo de unas 200 personas, entre "personal propio, guardacostas, agentes medioambientales".

El portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, se ha sumado a la ofensiva política contra la Xunta. "Estamos estudiando denunciar la inacción de la Xunta ante el Condenso Administrativo por falta de acción, por incumplimiento del Decreto que regula el Plan Territorial de Contingencias de Contaminación Marina", ha declarado.

Oscar Puente se ha sumado a la ofensiva del Gobierno para arremeter contra Rueda y sus declaraciones, desde X, el ministro más tuiteros se ha explayado para apuntar su versión de la crisis.

Un problema muy serio para ecologistas

Desde los colectivos ecologistas como Greenpeace y Ecologistas en Acción se ha señalado que el vertido "es muy perjudicial para los ecosistemas marinos pues los pescados, aves y crustáceos confunden los pellets con ovas de pescado e ingieren, causando mortandad tanto por la toxicidad del plástico como por inanición, al no poder alimentarse por tener el estómago lleno de plástico", señalan desde Ecologistas en Acción. Esta organización estudia presentar una querella a la empresa naviera responsable del transporte de los pellets.

"Los pellets han llegado a todas las playas, se han vertido unos 25.000 kilos que están diseminados desde las Rias Baixas hasta Asturias. Son muy pequeños y muy contaminantes y con toda seguridad se integrarán en las cadenas tróficas", ha señalado Manoel Santos delegado de Greenpeace en Galicia.

Por su parte la asociación ecologista Arco Iris ha reclamado este lunes la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para la retirada de los pellets.

Un voluntario de Greenpeace con la bandera de Nunca Mais durante la limpieza estos días de las playas gallegas.
Un voluntario de Greenpeace con la bandera de Nunca Máis durante la limpieza estos días de las playas gallegas. Greempeace

Preocupación entre los pescadores

El presidente de la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores, Basilio Otero, ha llamado la atención sobre el hecho de que el vertido de pellets de plástico que afecta desde hace días a las costas gallegas permanecerá "meses o años pululando" por el litoral y que las barreras de hidrocarburos podrían haber servido para "recoger las bolitas" antes de que estas "llegasen a tierra", informa Europa Press.

"Va a ser muy difícil erradicar los 'pellets' porque tenemos una costa muy agreste, con muchas entradas, y con el tamaño que tienen estas bolas va a haber bolas por todos lados durante mucho tiempo", ha alertado, para acto seguido subrayar la necesidad de "llevar a cabo algún tipo de actuación a nivel global" en materia de limpieza para, ha precisado, "quitarle el miedo a la gente y tener una costa limpia cuanto antes".