El foco de la investigación del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), que deja ya 41 víctimas mortales, se ha desplazado hacia el vagón 6 del tren Iryo, el primero que descarriló el pasado domingo y cuya retirada ha sido paralizada por la Guardia Civil al considerarlo una pieza esencial para esclarecer si el fallo viene de la vía o del tren.

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Mientras los vagones 7 y 8 del Iryo ya han sido inspeccionados ocularmente por los especialistas de la Unidad de Criminalística y están en disposición de ser retirados de la vía, el coche 6 permanece inmovilizado. Así lo han confirmado fuentes de la investigación, que subrayan que su análisis es “fundamental” para determinar qué ocurrió en el punto inicial del descarrilamiento que derivó en la colisión con la cabecera del tren Alvia que circulaba en dirección a Huelva.

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"Un examen importante del vagón"

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha señalado desde Córdoba que el coche 6 es “el que descarrila” y ha explicado que todavía no había podido ser examinado en profundidad. “La Guardia Civil ha pedido que se retenga allí y hay que hacer un examen importante de él, y ver qué es lo que ha pasado, porque aquí hay muchas piezas del puzzle que hay que casar”, ha afirmado.

La investigación inicial ha puesto de manifiesto la rotura de un tramo de la vía en el punto del siniestro, aunque las autoridades insisten en que aún debe determinarse si esa rotura fue la causa o la consecuencia del descarrilamiento del Iryo. En este contexto, el análisis del vagón 6 resulta clave para cruzar los datos de la infraestructura con el estado de la rodadura y los sistemas del tren.

Los trabajos en la denominada ‘zona cero’ continúan bajo la coordinación del Equipo Central de Inspecciones Oculares de Criminalística de la Guardia Civil, en colaboración con el juzgado de Montoro y a la espera de las conclusiones de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), órgano independiente adscrito al Ministerio de Transportes. La CIAF ya ha avanzado que será necesario analizar en laboratorio los carriles del punto de inicio del descarrilamiento e inspeccionar en taller la rodadura del Iryo.

Descartado el sabotaje

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha insistido en que “todas las hipótesis están abiertas”, aunque ha descartado de forma expresa la posibilidad de un sabotaje y ha señalado que la investigación se centra exclusivamente en cuestiones técnicas relacionadas con el transporte ferroviario.

En paralelo a las pesquisas técnicas, los equipos de emergencia continúan trabajando en el terreno, donde durante la noche se localizaron nuevos cadáveres bajo los restos del tren Iryo. El Instituto de Medicina Legal de Córdoba ha recibido ya 37 cuerpos y ha practicado 23 autopsias, mientras el proceso de identificación avanza de forma gradual.

La tragedia ha golpeado con especial dureza a la provincia de Huelva, con al menos 15 fallecidos confirmados, y ha motivado la declaración de luto oficial. En este contexto, la decisión de no levantar el vagón 6 subraya la relevancia de una pieza concreta del tren Iryo que, a ojos de los investigadores, puede resultar determinante para reconstruir lo ocurrido en Adamuz.