Es una suerte de ‘botón del pánico’, una medida de urgencia para ser activada sólo en situaciones extremas. La mañana de este miércoles, entre las 08.01 y las 10.00 horas fue uno de ellos. Red Eléctrica activó el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD), una suerte de 'botón de parada' de la industria por el que se ordena a un determinado grupo de grandes compañías a ‘desenchufarse’ de la red y dejar de consumir electricidad. En cuanto Red Eléctrica lo activa, las cementeras, acerías, industrias químicas o papeleras acogidas al sistema, -todas ellas grandes consumidoras-, tienen un plazo de 12,5 minutos como máximo para detener su consumo y aliviar así la carga de demanda de la red.

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Pero no lo hacen gratis. Este sistema que red Eléctrica puso en marcha en 2022 y comenzó a aplicar un año después supone un desembolso que ronda los 1,4 millones de euros diarios. Un importe que se reparte entre las empresas que voluntariamente optaron a formar parte del Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) en la subasta que se celebró en noviembre. Entre todas ellas aportan una potencia de 1.725 MW que deberán poner a disposición de Red Eléctrica sí así se lo reclama, como sucedio durante dos horas de la mañana del miércoles.

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Sólo para los seis primeros meses de este año el desembolso previsto alcanzará los 255 millones de euros, con lo que el coste de este ‘botón de alarma’ en el conjunto del año podría rondar los 500 millones de euros.

El pago por desconectarse se incrementa un 60%: 65 euros por MW

La fragilidad de la red eléctrica española ha hecho que estas soluciones de emergencia estén reforzándose de año en año. Hoy el operador del sistema demanda a la industria una disponibilidad de potencia para situaciones de emergencia que casi triplica la que solicitaba en 2023. Entonces apenas eran 600 MW. El año pasado se incrementó a 1.148 MW y de cara a este año el operador del sistema optó por aumentar aún más la potencia demandada, un 50% más. Sin duda, el impacto del apagón del pasado 28 de abril ha llevado a REE a apuntalar los mecanismos de reacción ante situaciones de inestabilidad en la red que pudieran precipitar otro ‘cero energético’.

Para ello está dispuesta a pagar cada vez más. Según datos de REE, hace dos años a las industrias que formaban parte de los proveedores en caso de SRAD les pagaba a razón de 40,82 euros el MW/h, mientras que ahora esa tarifa la ha incrementado nada menos que en un 60% hasta abonar a razón de 65 euros por megawatio y hora. El coste de disponibilidad fue el año pasado de algo más de 310 millones de euros, este año rondará los 500 millones.

¿Cuántas veces se ha activado el 'botón del pánico' de Red Eléctrica?

La subasta se centra en demandar una mayor disponibilidad a los proveedores en las horas punta de demanda. Si en 2024 concurrieron 21 candidatos a suministrar su potencia a cambio de una compensación, en la subasta de noviembre pasado para el primer semestre de este año los candidatos alcanzaron la treintena.

Además del pago mensual fijo, se active o no el SRAD, las industrias perciben otro pago en caso de que se les requiera dejar de consumir para disponer de su potencia para el conjunto de la red eléctrica. El tiempo en el que se les reclame, el miércoles fue durante dos horas, se les remunerará la energía no consumida a precio de mercado.

La caída de generación en el sector eólico a consecuencia de los fuertes vientos en muchas zonas del país obligaron a detener parques eólicos. Esta circunstancia complicó poder satisfacer la demanda que se estaba produciendo a esa hora en una mañana fría y de nieve en España. Además de incrementar la generación de energía en los ciclos combinados de gas, se forzó la reducción de demanda a la red desactivando a esa parte de la industria comprometida a través del sistema SRAD. Se hizo en dos llamadas, una primera a las 8.01 horas por el máximo contratado, 1.725 MW/h y poco después, a las 8:16 horas por 1.464 MW/h.

Sectores clave: Acerías, cementeras y químicas que sostienen la red

En muchos casos se trata de grandes consumidores, de industrias de ámbitos como el acero, el sector químico, las cementeras o las papeleras. También pueden concurrir empresas menores pero agrupadas y que están dispuestas a ofrecer su potencia en caso de necesidad a cambio de una remuneración por parte de Red Eléctrica.

Las dos activaciones del SRAD efectuadas por Red Eléctrica esta semana se suman a las escasas ocasiones en las que se ha requerido desde que se puso en marcha. El año pasado, por ejemplo, no se recurrió a este mecanismo, ni siquiera en los días de septiembre en los que se detectaron tensiones bruscas en la red. En 2024, en cambio, la caída de generación en el sector fotovoltaico hizo que se activara en SRAD en dos ocasiones en el mes de mayo y otra en julio. Un año antes, en septiembre de 2023, la baja producción de las renovables también precipitó que Red Eléctrica pusiera en marcha este mecanismo para reducir la demanda.

Tras el susto provocado por el temporal este miércoles, ayer la situación se normalizó. No así en Portugal, donde las tormentas de nieve han provocado problemas severos en algunos puntos de su red. La caída de postes de alta tensión ha dejado con problemas de suministro a algunos puntos de país vecino, afectando incluso, aunque sin incidencias graves, a la interconexión eléctrica entre España y el país luso. Esta situacion ha llevado a mantener una especial vigilancia sobre la interconexión con Portugal a medida que el temporal de nieve va remitiendo.