Las últimas encuestas nacionales dan a Sumar -a la espera de conocer las nuevas siglas- menos de la mitad de los 31 escaños obtenidos en las generales de 2023. Si prosperase la llamada a la coalición de fuerzas estatales, regionales, nacionalistas e independentistas que viene reclamando desde julio por oleadas el diputado republicano Gabriel Rufián, una coalición podría alcanzar 39 diputados. Sumar (26), Podemos (4), ERC (7), Bildu (6) y BNG (1) y Compromís (1), suman 45 parlamentarios actualmente en el Congreso de los Diputados. Esto reduciría las pérdidas a solo 6 diputados para el bloque, pero solo serviría a Sumar para maquillar el descalabro.
Para la previsión se ha tomado la encuesta más reciente a nivel nacional publicada que incorpora también los resultados de las fuerzas regionales. Es el caso del sondeo de Sigmados para El Mundo del 31 de enero. Ésta misma refleja la tendencia que viene teniendo Sumar en los últimos meses. Ese estudio por separado atribuye a Sumar 13 escaños y el 8,2% de los votos y a Podemos 3 (4,6%). A ERC 7 (1,8%, ponderado estatalmente, más de un 13% en Cataluña), a Bildu 6 (1,3%, más de 29 puntos en Euskadi) y 2 al BNG (0,8%, más de un 10% en Galicia) los mantiene igual, salvo a los gallegos a los que da otro escaño nuevo. La suma de los partidos si acudieran separados daría a la izquierda 31 diputados, los mismos que consiguió en solitario Sumar.
En base a esa encuesta, la unidad de Podemos y los partidos que concurrieron con Sumar el 23-J permitiría partir con mayor ventaja de cara al reparto de escaños y pujar con el resto de partidos, especialmente con Vox en la tercera plaza, por algún escaño extra más en las principales provincias. En Madrid, en la Comunidad Valenciana o en Andalucía. De los 16 escaños totales que consiguen Sumar y Podemos por separado, podrían aspirar a 18-19 juntos en el conjunto en el territorio. Las alianzas en Cataluña harían a Comuns -partido de Sumar- y a ERC alcanzar al menos 2 escaños más de media; en Galicia entre 1 y 2 en favor de BNG y Sumar, y en Euskadi un escaño más. Añadido a otro de Bildu por Navarra. Por tanto, habría un colchón extra de 5-6 escaños que se añadiría a los 7 escaños republicanos, los 6 abertzale y los dos gallegos. Un total de 39 diputados.
La duda sería para quién acabarían recayendo estos escaños de Cataluña, Euskadi y Galicia, dependería de una configuración de listas y cada parte pediría prioridad. Lo que se propone no conllevaría la conformación de un grupo parlamentario único en el Congreso, lo que complicaría más el asunto.
Negativa de los independentistas
Pese a todo, ERC, Bildu y el BNG rechazaron desde el primer momento esta posibilidad sugerida por Rufián, mostrando respeto por él aun así. Hay una concepción entra las siglas independentistas de que sus fórmulas en solitario pueden atraer más votante que en coalición, diluidas. En las últimas vascas los abertzale demostraron una tendencia al alza y se posicionaron como espacio de encuentro de exvotantes de Podemos pero también de Sumar para casi convertirse en primera fuerza autonómica. En ERC creen que su proyecto y siglas deben ser autónomas, y hay incompatibilidades para un entendimiento con los comunes. Cada uno defiende su espacio y se considera que un votante independentista de izquierdas o uno que apuesta por una visión confederal pueden no encontrar una propuesta del todo representativa. El BNG, por su parte, se autodefine como la mejor apuesta de defensa de sus intereses en Madrid.
De hecho, según ha podido saber El Independiente, se han producido conversaciones recientes entre dirigentes de ERC y de Sumar y sus partidos en los que los republicanos han recalcado que Rufián va por libre en esto. Hay una oferta de Sumar que tampoco es atendida, la de abrirse como paraguas amplio para toda la izquierda del territorio. Por eso figuras como Oriol Junqueras no participarán el próximo sábado 21 de febrero en el acto de presentación de la alianza en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. No se anunciará ningún liderazgo ni ningunas nuevas siglas. Se acude bajo el lema 'un paso al frente'.
No convence a Sumar; Podemos no está por la unidad
La sugerencia del diputado republicano ha sido recibido de distintas maneras entre los partidos que forman parte o colaboran con Sumar. Los comunes rebajan expectativas y desde Más Madrid su líder pidió no empezar "la casa por el tejado". Aina Vidal, representante de los primeros en el Congreso instó a huir de los "cantos de sirena" o de "mover el avispero", mientras que la ministra Mónica García incidió en el "tirón mediático" de Rufián poniendo más en valor la unidad en la que se viene trabajando desde 2023. Él se reafirma indicando que no quiere liderar nada, aunque a día de hoy, y según el CIS, es el candidato de izquierdas más valorado.
Desde Movimiento Sumar se abren a cualquier integración pero dentro de ese espacio nuevo que nacerá de la actual coalición, y solo los partidos más afines con ERC que han colaborado con los magentas aseguran que "la música suena bien" y que esa renovación magenta puede ir asociada a esa candidatura única. Compromís apostaría por aliarse en unas generales, aunque previo debate. El rechazo de los secesionistas, con todo, tira por tierra cualquier escenario.
Además, hay que recordar que Podemos está a día de hoy lejos de la unidad de izquierdas si de por medio sigue Movimiento Sumar y Yolanda Díaz, a los que acusan de fomentar un seguidismo del PSOE que ha fracturado, dicen, la capacidad de imposición que se consolidó en Unidas Podemos. Desde Sumar se ven imposible que los morados desistan de un choque que viene dándose con diferentes intensidades desde diciembre de 2023. Creen que apuestan por la confrontación independientemente del resultado y pese a quedar fuera de otro parlamento como el de Aragón hace una semana.
Fuentes de Sumar aseguran que la idea de Rufián, aunque parte de un interés de mantener el gobierno progresista, no es lineal. Más a veces no es más, creen. Entienden que la unidad per se no rentabiliza. Ponen el ejemplo del PSOE: de ir en coalición con el resto de la izquierda, mucho votante moderado no querría coger la papeleta. Igualmente, votantes del espacio alternativo al socialista tampoco querrían ir de la mano. Históricamente una parte del electorado de izquierdas ha optado por la desmovilización que por el voto útil al PSOE. En el caso del independentismo, ocurriría algo igual. Creen que esas marcas ya están consolidadas en sus territorios y que pueden ser compañeros de legislatura, algo con lo que dan casi por descartado el asunto pese a la insistencia de Rufián, que el martes en los pasillos del hemiciclo apuntó que tiene "un 0% de apoyo político pero mucho" a nivel social.
Sobre Podemos, la falta de disposición a colaborar no les preocupa. Creen que los morados solo podrán competir en grandes feudos como Madrid, Andalucía o Barcelona y esperan arrastrar el voto progresista con una refundación firme.
Sin opciones de Gobierno
Tampoco la suma de toda la izquierda garantiza el Gobierno. PP (138) y Vox (58) se acercan a los 200 escaños con una mayoría holgada. El PSOE conseguiría 106 escaños, y juntos llegarían a 145. No valdría alianzas con Junts o PNV. Los socialistas creen que pese a la bajada en las encuestas, ante la posibilidad de que entre un gobierno de derecha y ultraderecha, se activará la movilización y el voto. Ponen de ejemplo en Aragón. Entre los resultados del 23-J y los del 8-F, PP, Vox y SALF solo han crecido un 2%, la izquierda se ha mantenido en números similares y el PSOE ha sido el único desfavorecido. Aspiran a movilizar.
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado