La retirada de los aviones cisterna estadounidenses desplegados en las bases de Morón de la Frontera y Rota ha abierto un nuevo frente político en plena escalada militar en Oriente Próximo. En las últimas horas, sistemas de seguimiento de tráfico aéreo militar y portales especializados como DefenseGeek han detectado la salida escalonada de aeronaves de reabastecimiento en vuelo desde la Base Aérea de Morón y la Base Naval de Rota, un movimiento que algunos interpretan como un repliegue total del destacamento logístico estadounidense en territorio español.

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Algunos de los trasladados detectados

Lo que inicialmente parecía el traslado de media docena de aparatos hacia la base aérea de Ramstein, en Alemania, habría derivado —según estas fuentes abiertas— en una salida más amplia que afectaría al conjunto del contingente de aviones de reabastecimiento, fundamentales para sostener operaciones aéreas de largo alcance como la que está llevando a cabo desde este sábado EEUU en cooperación con Israel contra Irán.

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Morón alberga habitualmente KC-135 Stratotanker y, en rotaciones más recientes, KC-46 Pegasus, piezas clave para el apoyo a bombarderos estratégicos y cazas desplegados hacia el Mediterráneo oriental y el Golfo. Otros tres KC-135 se preparaban a última hora de este domingo para partir de la base naval de Rota, en España, rumbo a la base aérea de Istres-Le Tubé, en Francia.

En el último mes y medio, no obstante, EEUU ha empleado Rota y Morón cómo estaciones de servicio para los aviones que desde este sábado bombardean territorio iraní, tal y como muestran sistemas de seguimiento de tráfico aéreo militar y portales especializados como DefenseGeek y FlightRadar24.

Ni el Ministerio de Defensa español ni el Departamento de Defensa de Estados Unidos han confirmado oficialmente una orden de salida. En ausencia de comunicación institucional, el movimiento puede obedecer tanto a rotaciones programadas como a una redistribución táctica hacia bases con mayor proximidad al teatro de operaciones.

Sin embargo, el contexto político añade una dimensión adicional: España ha condenado públicamente la operación conjunta estadounidense-israelí contra Irán, mientras que Reino Unido, Alemania y Francia han endurecido su discurso tras los ataques iraníes contra objetivos civiles en la región. Los tres países, que forman el bloque E3, indicaron este domingo que considerarán tomar medidas para destruir la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones. El objetivo es defender sus intereses y los de sus aliados en Oriente Medio, una cuestión en la que colaborarán estrechamente con Estados Unidos.

Algunos de los trasladados detectados

Los acuerdos bilaterales entre Madrid y Washington regulan el uso de estas instalaciones dentro del marco de cooperación en defensa y la OTAN. Si se confirmara una retirada total vinculada a una decisión política española, el gesto supondría un episodio de alto voltaje diplomático en un momento de máxima tensión internacional.

En una entrevista en TVE, el ministro de Exteriores José Manuel Albares ha asegurado este domingo que Estados Unidos, por la información que él tiene, no ha utilizado las bases de Rota (Cádiz) ni de Morón de la Frontera (Sevilla) como apoyo en la operación "Furia épica" contra Irán. "De la información que yo tengo, en absoluto", ha dicho escuetamente.

Según ha explicado, las bases militares de uso conjunto y soberanía española no se van a usar "para nada" que no esté incluido dentro del tratado, "que tiene un perímetro y fuera de ese perímetro no se van a usar" -ha recalcado- ni tampoco se van a utilizar fuera de los principios de la Carta de la ONU.

En una intervención este domingo, Trump ha reconocido que “las operaciones militares continuarán hasta que se alcancen todos nuestros objetivos". "Todo el mando militar ha desaparecido y muchos quieren rendirse", ha asegurado. Trump se ha dirigido al pueblo iraní: “El resto dependerá de ustedes, pero nosotros estaremos con ustedes”.