La postura del Gobierno de Pedro Sánchez respecto a la ofensiva de EEUU contra Irán ha tensionado las relaciones de España con la Administración Trump hasta el punto de amenazar ésta con suspender "toda relación comercial" con nuestro país. Sánchez, que llamó desde el principio al respeto del orden y el derecho internacional, y que ayer desempolvó el histórico 'No a la guerra' de la izquierda, se negó al uso de las bases de Morón (Sevilla) y Rota (Cádiz) recientemente para que los americanos prestasen apoyo logístico y militar a esa intervención contra el régimen de los ayatolás en Teherán.
"Rotundamente no" se han empleado las bases, afirmó la titular de Defensa, Margarita Robles, ya desplegada la ofensiva sobre el terreno. Antes de ello, sí se produjeron desplazamientos de al menos 15 aviones de reabastecimiento aéreo estratégico KC-135 Stratotanker desde España a Alemania y otras zonas para proceder. Este rechazo hizo saltar a Trump afirmando que la actitud de España "ha sido terrible", reprochó por ello Trump al respecto. "Es inaceptable que algunos utilicen la niebla de la guerra para encubrir sus fracasos", dijo Sánchez a las horas desde Moncloa. No obstante, lo que ahora es una negativa frontal, hace ocho meses y medio se saldó con silencio y la permisión de que EEUU hiciese uso logístico de las bases andaluzas, donde hay presencia de unos 8.000 efectivos.
Operación 'Martillo de medianoche'
A mediados de junio de 2025 se produjo una escalada de tensión entre Israel e Irán. Los primeros atacaron por sorpresa instalaciones militares y estratégicas del régimen de Ali Jameneí y eso llevó a ataques cruzados desde el 13 de junio en la denominada Guerra de los Doce Días, prolongada hasta el día 24. Durante ese proceso bélico, EEUU se sumó dando apoyo a Israel y bombardeó tres instalaciones nucleares claves con misiles Tomahawk y bombarderos B-2. Y en ello, al menos en apoyo logístico, fueron clave las bases españolas durante esos días.
EEUU entró de lleno en el conflicto el 21 de junio. El día 18, en los pasillos del Congreso de los Diputados, la ministra Robles, confirmó la llegada de bombarderos y aviones cisterna a territorio español. "En estos momentos sí que es verdad que EEUU está utilizando las bases, pero siempre dentro de los límites del acuerdo que tenemos entre los dos países y con arreglo a los tratados", aseguró Robles. Mostró "preocupación" por el deterioro de la situación y deseó que se recondujera el asunto.
Una quincena de aviones cisterna transitaron por rota en las fechas anteriores a la gran ofensiva americana en Irán, que por sus dimensiones requería de reabastecimiento de vuelo
Por entonces, medios británicos como la BBC confirmaron la presencia de al menos 30 bombarderos y aviones cisterna KC-135 y KC-46 desplegados en nuestro país, en Inglaterra y Escocia. La mitad solo en Rota y Morón. Las informaciones del momento apuntan a que por el registro de entradas y salidas aéreas, sin confirmación del Pentágono, ambas bases pudieron jugar un papel logístico clave al menos en la denominada operación 'Martillo de Medianoche' en la que se bombardearon las tres instalaciones nucleares subterráneas de Irán en Fordo, Natanz e Isfahan. Para el reabastecimiento de vuelo en una ofensiva sin precedentes, de larga duración, y también con respaldo desde Ramstein (Alemania), Aviano (Italia) y Grecia, además de las bases andaluzas.
El acuerdo de 1988 entre países da a las Fuerzas Armadas españolas el control formal y la presencia permanente. Pero EEUU puede desplegar personal, aeronaves y medios logísticos de forma rotatoria o permanente. A esos acuerdos se refirió en junio Robles. Morón suele ser esencial para el despliegue cotidiano de cazas, bombarderos estratégicos y aviones cisterna tanto para operaciones en África como en Oriente Medio. Y eso, en este episodio, no se habría permitido. Aunque hay un matiz importante, y es que el tratado se limita a un uso en el marco de las operaciones bilaterales o multilaterales de la OTAN, o en labores de defensa. "Cualquier uso que vaya más allá de los objetivos bilaterales exigirá la autorización previa del Gobierno español", reza el pacto, algo que Sánchez ahora no ha avalado.
El golpe de EEUU no sirve para "la desescalada"
El 22 de junio del año pasado Sánchez llamó a "la contención y a la desescalada, a la diplomacia y el diálogo". Condenó que Irán pudiese acceder al "arma nuclear" comprendiendo en parte la acción de EEUU, pero demandó "estabilidad en la región". Sin entrar en conflicto por ello con Trump, clamó por el respeto al derecho internacional. Tanto Exteriores como partidos como el PP, apoyaron la vía de la diplomacia entonces.
Con todo, hay varios elementos que pueden justificar el cambio de criterio del Gobierno en esta ocasión. La permisividad del año pasado puede entenderse si se tiene en cuenta que en junio esa ofensiva de EEUU se produjo en los días previos a la cumbre de la OTAN en La Haya (Países Bajos). España y la Administración Trump venían tensionadas por la disputa de elevar al 5% del PIB el gasto en Defensa, algo a lo que el Gobierno se negó y apuntó la posibilidad de cumplimiento de los objetivos tan solo con el 2,1%. A la vez que se discutía sobre ello, España se mostraba como socio fiable con la utilización de esas bases para una operación puntual.
Lo planteado ahora por EEUU va en contra del criterio ya marcado por el Gobierno desde meses atrás, de ese respeto del derecho internacional que ahora ven vulnerado flagrantemente por Trump. Lo que se ha planteado ahora es el derrocamiento del actual régimen, tensionando a la región y dando pie a agresiones múltiples que ya han repercutido en terceros países del entorno, como Catar o Emiratos Árabes, pero a la vez en miembros de la OTAN. Desde Turquía al bombardeo de una base británica en Chipre. Ante ello, y siguiendo esos compromisos de la Alianza, el Gobierno sí ha movilizado a la fragata Cristóbal Colon F-105.
Por otro lado, a los equilibrios con EEUU se une el de Sánchez con sus socios tanto en el Gobierno, caso de Sumar, como externos, Podemos. El rearme no gustó, con Sumar se pactó ese 2,1% de inversión priorizando la seguridad y ciberseguridad, pero a los morados este gasto comprometido en defensa no gusta. Precisamente, esa ofensiva contra Irán en junio les tensionó. Los magentas pidieron explicaciones a Robles, sin mayores resultados, pero Podemos fue a más: exigió la salida de la OTAN y la renuncia al rearme. Pesaba ya la tensión interna por el papel de Israel en La Franja de Gaza, con peticiones de poner fin a la comercialización de armas y a permitir su tránsito por España, entre otros.
A diferencia de entonces, ahora Sánchez tiene una minoría parlamentaria frágil sin el apoyo explícito de Junts desde octubre, y le es esencial tener de su lado a Podemos, que empieza a abrirse a acuerdos puntuales tras meses de cerrazón. También tiene a su izquierda una izquierda debilitada, lo que le lleva a la utilización de banderas como el 'No a la guerra' para movilizar sin entrar en contradicciones previas.
Tras conocerse el uso de las bases, a través de X, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, indicó que "España ya estuvo en una guerra ilegal en Irak por seguir las órdenes de otro fascista con ínfulas monárquicas, Bush, y todos sabemos cómo acabó". Exigió a Sánchez "que no comprometa un sólo aumento más de gasto militar y se salga de la OTAN". "Nos está poniendo en peligro" y los periodos de rearme "son el preludio de la guerra".
La que será candidata de Podemos para las próximas generales, Irene Montero, añadió que "la OTAN no sirve para defendernos, sino para que Europa haga las guerras que Trump ordena". "El Gobierno debe impedir que EEUU use bases militares españoles para agredir ilegalmente a Irán y practicar un embargo total de armas a los genocidas. España es un país de paz. No queremos otro Irak ni otro 11-M", reclamó. En esa línea se sitúa ahora Sánchez. Días después que Robles trasladara la existencia de movimientos de aeronaves a las bases españolas, tras producirse el ataque, la entonces portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, comentó que EEUU actuó unilateralmente contra Irán sin previa advertencia al Gobierno.
Podemos sostiene la tensión
Si bien el paso dado por Sánchez gusta en Podemos, se le reclama un giro real en cuanto a las relaciones internacionales de España a sabiendas de que no se producirá. Una de las críticas de los morados, en todo caso, es que desde la base de Rota hace apenas cuatro días dos buques estadounidenses, el USS Roosvelt y el USS Bulkeley, salieron hacia Oriente Medio para proteger a Israel de los ataques de Irán como represalia. Creen que eso contradice la versión del Gobierno. Desde el Gobierno el ministro de Exteriores, José Manuel Albares trasladó que no se ha producido a través de los enclaves españoles ninguna intervención directa, algo que sirvió a Sumar.
Te puede interesar