En pleno proceso negociador del PP con Vox para desbloquear los gobiernos de Extremadura, Aragón y Castilla y Leon, se ha abierto otra fisura entre ambos partidos. Los de Santiago Abascal acusan a Génova de estar alimentando la rebelión de los críticos y expulsados de Vox, un frente que puede acabar en escisión de este partido capitaneado por perfiles como Iván Espinosa de los Monteros, partidario de la celebración de un congreso extraordinario. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha negado, por alusiones, cualquier tipo de implicación en estos movimientos. Interrogado al respecto durante una comparecencia en Bruselas, donde ha participado en una cumbre de los conservadores europeos, se ha preguntado si alguien puede creerse que "el PP está tras las declaraciones de los ex dirigenwtes de Vox, ¿de verdad que es razonable?, ¿que se le va a hacer responsable al PP?".

No sólo "es injusto sino falso", ha asegurado para recordar que los populares "no hemos hecho ni una sola manifestación" sobre la expulsión del murciano José Ángel Antelo; sobre las entrevistas críticas que ha ofrecido el que llegó a ser vicepresidente del gobierno de Castilla y León, Juan García-Gallardo, ni, tampoco respecto a todo el espectáculo en torno a la abrupta ruptura con Javier Ortega Smith. "Nada tenemos que ver y ni me parece justo una responsabilidad que no tenemos y un protagoniismo que no hemos ejercido", ha querido zanjar Feijóo.

"Ejercicios de narcisimos" de Sánchez

Por otro lado, ha denunciado ante sus socios del PPE la posición de Pedro Sánchez en la guerra de Irán y ha asegurado haber "percibido preocupación por la deriva de mi país". No es el momento, ha subrayado, de "convertir la acción exterior o comunitaria en un interés personal. No es momento de filias o fobias. No necesitamos ejercicios de narcisismos", en alusión al presidente del Gobierno.

Asimismo, ha llevado ante sus socios europeos la regularización de los inmigrantes sin papeles que residen de forma irregular en España aprovechando una declaración del PPE sobre políticas migratorias. Lo más llamativo ha sido la relación establecida ente dicha regularización y la alerta antiterrorista en territorio europeo. Dice Feijóo que los socios "perciben que las regularizaciones masivas van a afectar a toda la UE" y que dado que en los próximos meses se incrementará la alerta antiterrorista, "el efecto llamada de la regularización es una uaténtica temeridad". Un miembro de la UE, ha defendido, "no puede unilateralmente romper esas condiciones. Y con una alerta antiterrorista en suelo europeo se convierte en una doble irresponsabilidad".