La Audiencia Nacional comienza este lunes la vista oral de la 'operación Kitchen', la presunta trama parapolicial impulsada desde la cúpula del Ministerio del Interior durante el Gobierno de Mariano Rajoy (PP) para sustraer documentación al extesorero del partido, Luis Bárcenas. El juicio se prolongará hasta junio y sentará en el banquillo a 11 acusados, entre ellos, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, el exsecretario de Estado Francisco Martínez, el comisario José Manuel Villarejo y el exdirector adjunto de la Policía Eugenio Pino, además de otros mandos policiales y del que fuera chófer de Bárcenas, Sergio Ríos.

A lo largo de 35 sesiones a caballo entre la sede de García Gutiérrez y la de San Fernando, la Audiencia Nacional escuchará más de 100 declaraciones entre testigos, agentes y peritos. Entre los citados figuran nombres clave del Gobierno de Rajoy y su partido, como el propio expresidente popular, la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal o el exministro del Interior Juan Ignacio Zoido. También está llamado a declarar el actual titular de esta cartera, Fernando Grande-Marlaska.

En el centro del proceso se encuentra una presunta operación clandestina de espionaje orquestada en 2013 para acceder a información que pudiera comprometer al PP en el caso Gürtel, la investigación judicial sobre la trama de corrupción vinculada a los populares. Según sostiene la Fiscalía Anticorrupción, el operativo fue ideado desde la entonces cúpula del Ministerio del Interior al margen de los cauces legales con el objetivo de localizar documentación sobre la 'caja B' del partido que estuvieran en poder de Bárcenas y evitar que acabaran incorporándose al procedimiento judicial.

La acusación sostiene que el operativo se articuló a través de varios mandos policiales y del propio chófer de la familia Bárcenas, Sergio Ríos, que habría sido captado como confidente para informar sobre los movimientos del extesorero y facilitar el acceso a la documentación que guardaba. A cambio, habría recibido fondos reservados.

Por estos hechos, la Fiscalía solicita 15 años de prisión para el exministro Fernández Díaz por presuntos delitos de encubrimiento, malversación de caudales públicos y contra la intimidad. La misma pena reclama para el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, para el exDAO Eugenio Pino y para el comisario Andrés Gómez Gordo. Para Villarejo, como supuesto articulador del espionaje, Anticorrupción pide 19 años de prisión. En el caso del chófer de Bárcenas, la petición asciende a 12 años y cinco meses de cárcel.

Entre el material incorporado a la causa figuran varias grabaciones realizadas por el propio comisario Villarejo y las anotaciones de sus agendas personales, una especie de diario en el que registraba reuniones, encargos y pagos. Además, de cara al juicio, Anticorrupción también ha aportado varios correos electrónicos enviados por Villarejo al entonces secretario de Estado de Seguridad en 2016, en los que el comisario reprocha a Martínez haberle dejado "tirado" tras haberle convencido para permanecer en el dispositivo.

Fechas clave del juicio

Las primeras sesiones estarán dedicadas a cuestiones previas planteadas por las defensas antes de que arranquen las declaraciones de testigos y peritos. Los acusados comparecerán previsiblemente al final del juicio, según el calendario fijado por el tribunal.

El 20 de abril comparecerán el propio Luis Bárcenas y su esposa Rosalía Iglesias, que ejercen la acusación particular al considerarse víctimas del supuesto espionaje. Ese mismo día también están citados el exjefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), Manuel Morocho, y el coronel de la Guardia Civil, Diego Pérez de los Cobos.

Uno de los momentos más esperados llegará el 23 de abril, cuando está prevista la declaración de Mariano Rajoy, María Dolores de Cospedal y el exministro del Interior Juan Ignacio Zoido. Por su parte, la exvicepresidenta Sáenz de Santa María declarará el 27 de abril, jornada en la que también testificará el hijo del extesorero, Guillermo Bárcenas.

Cospedal comparecerá finalmente como testigo después de que la Audiencia Nacional descartara procesarla. Cuando el juez García Castellón dio por concluida la instrucción decidió dejarla al margen del procesamiento, pese a la existencia de grabaciones del propio Villarejo y anotaciones en sus agendas que apuntaban a contactos con la entonces secretaria general del partido.

El magistrado consideró que no existían indicios suficientes para imputarla y sostuvo que el operativo habría sido ideado desde el Ministerio del Interior sin participación de otras instancias políticas superiores. Esa tesis es la que llega ahora a juicio.