Dos nuevos sondeos nacionales vieron la luz este lunes a cargo de las demoscópicas Sigma Dos para El Mundo y 40dB para el Grupo Prisa. Y ambas coinciden en la subida de PP y PSOE, y en un estancamiento de Vox. Un frenazo de los de Santiago Abascal que llega después de los resultados de Castilla y León, más tímidos que los de Extremadura y Aragón, y en plena crisis interna del partido con sus críticos purgados durante estos años, que piden un congreso extraordinario. En esta última comunidad se igualó prácticamente las mismas cifras de voto que venían cosechándose, sin que eso repercutiera en un notable crecimiento de escaños.
A un mes y medio de que se abran las urnas en Andalucía, estas dos encuestas nacionales detectan una bajada de 1,2 puntos, en el caso de Sigma Dos y de una décima por parte de 40dB. Caídas mínimas pero que alientan la idea de que el partido ha vuelto a alcanzar techo electoral. La primera demoscópica sitúa a los de Abascal en el 17,1% y la segunda en un 18,7%. Es la primera vez que ambas empresas detectan una caída desde al menos el mes de octubre, cuando empezó el crecimiento de las siglas tras el inicio de curso y con un PP que venía fuerte y apuntaba al reto de los 10 millones de votantes para las generales, ahora algo más lejano.
Ambas encuestas esbozan escenarios distintos, pero escenarios de retroceso. Y para ese retroceso es clave consultar a dónde va el voto que pierde en este último mes Abascal de cara a unas generales.
La lectura que hace Sigma Dos
Sigma Dos, por su parte, detecta un aumento de fugas de votantes del 23-J al PP. De un 4,5% del número total de electores, pasa a perder el 8,8% hacia Génova. Al contrario, los de Alberto Núñez Feijóo consiguen cortar las cesiones a Vox y pasa de perderse el 19,6% de los votos al 11,7%. Se pasa de una pérdida aproximada a los 1,6 millones de votos a 954.000, algo que se compensa con robos de casi 300.000 votos a Bambú.
Por otro lado, Sigma Dos atribuye a Vox un incremento ligero de abstencionistas, del 3,1 al 3,2%, y casi del doble de personas que apostarían por otras siglas más allá de PP, PSOE o Sumar y sus socios; asciende del 4,8% al 7,7%. Son unos 250.000 votos extra que se pierden. Abascal, para esta encuestadora sí crece del 10 al 14% entre los abstencionistas del 23-J, lo que suma unos 300.000 votos extra a Vox que permiten amortiguar algo el descenso.
La retención de electorado del 23-J pasa del 84,6% al 77,1% en tan solo un mes para Abascal
Por primera vez en mucho tiempo, Vox queda en un porcentaje de retención de votos muy similar al del bipartidismo, aunque sigue por encima. Del 84,6% de marzo, queda en el 77,1% en abril, frente al 75% del PP (desde un 69,4%) y el 62,8% del PSOE (sube medio punto). Vox pasa de 64 escaños estimados en marzo a 58 respecto a los 33 que ostenta en este momento en el Congreso. Sigue muy por encima del 12,3% y los más de 3,03 millones de votos cosechados en 2023.
Populares y socialistas aumentan su influencia en un mes. Feijóo principalmente por acortar esas fugas a Vox y duplicar los ingresos, mientras mantiene un 6,7% procedentes del PSOE. También sube del 9,3% al 11,8% entre los abstencionistas, aunque crece muy ligeramente los votantes que apoyarán a otros partidos de menor rango o los que se muestran indecisos. De los 135 de marzo, crece hasta los 139 diputados el PP en abril.
En cuanto a Sánchez, rentabiliza muy bien las banderas históricas de su izquierda como el 'No a la guerra'. Pasaría de los 108 a los 113 escaños. En detalle, el PSOE aumenta del 12,4% al 16,4% los ingresos procedentes de Sumar -con Podemos dentro incluido, respecto a 2023-. Pero no solo eso, además de aumentar un poco su retención de votantes, duplica hasta el 7,6% el voto de "otros partidos" -extraparlamentarios o regionalistas, nacionalistas e independentistas-, y escala del 5,3% al 11% la incidencia entre los que no votaron. Más de 1,2 millones de abstencionistas apoyarían ahora a Sánchez, lo que permitiría paliar parte de las pérdidas sufridas en la legislatura. Su principal problema siguen siendo los indecisos, más del 9% sigue dudando si volver a respaldarle.
Hay un cambio relevante entre el principal granero de votantes de Vox. Los de Abascal se hacen con una cuarta parte (24,9%) de ese rango de electores de 18 a 29 años. Pero Sánchez desplaza al PP como primera fuerza en un mes: el PSOE sube del 25,6% al 27,3%, y Feijóo baja entre los jóvenes del 25,7% al 19,5%. Sumar, en su caso, pasa de los 14 a los 12 escaños en solitario, y Podemos retendría 2.
Lo que esboza 40dB
El patrón de 40dB es aproximado a Sigma Dos, aunque no es tan brusco con Vox. Tampoco ofrece escaños, solo porcentajes. Además de descontarle una décima en tan solo un mes, la caída no es tan fuerte respecto a retención de electores. Pero la hay: del 89,3% al 87,6%. Las fugas de Vox al PP son similares, del 2,5%, pero aumentan las salidas a Se Acabó la Fiesta, la fuerza de Alvise Pérez, algo que Sigma Dos omite por completo. Estas van del 4,8% de marzo al 6,2% de abril. En Castilla y León unos centenares de voto a Alvise no rentabilizados por Vox le impidieron hacerse con hasta tres escaños.
Abascal, para esta demoscópica, dobla el número de indecisos, pero no suponen más del 2%. No hay grandes pérdidas, pero sí un parón de crecimiento. La atracción de abstencionistas en caso de 40dB y a diferencia de Sigma Dos, es menor: del 14,6% al 12,6%.
Al igual que en el anterior sondeo, el PP reduce sus pérdidas a Vox: del 16,8% al 12,8%. Disminuye las salidas a otras formaciones menores del 3% al 2,2%. Incide menos en los abstencionistas, eso sí, del 6,9% al 6,7%. Es Sánchez quien sale más beneficiado en este sondeo. Pasa del 68% al 71,8% de retención de votantes, reduce del 8,4% al 7% sus indecisos, aunque aumenta un punto, al 8,1% las salidas a otras formaciones pequeñas sin representación en estos momentos. Pero consigue sacar electores del PP hacia sus arcas, en un 2,5%.
Su principal crecimiento, en todo caso, es a costa de su izquierda y del abstencionismo. De Sumar -incluido Podemos, por su candidatura conjunta en las últimas generales-. Asciende la adhesión del 8% al 15,9%. Los magentas, en esas salidas, reducen notablemente el número de indecisos, casi del 9% el mes pasado. Solo retienen a algo más del 40% los magentas, con un tercio dirigido a Podemos en solitario. Sánchez pasa del 8% al 10,7% para atraer a personas que no votaron en las pasadas elecciones.
En cuanto a porcentaje de votos, el PP y el PSOE suben desde el 30,2% y el 27,7% al 31,1% y el 28,6%. Sumar pierde una décima, y queda en el 5,8%. Hay que recordar que los resultados reales de los que se vienen son los del 23-J. El PP se hizo con 137 escaños (33,06%), 121 el PSOE (31,6%), 33 Vox (12,3%) y 31 Sumar (12,3%).
Tendencia desde mediados de marzo
Entre mediados y finales de marzo advertían de este retroceso desde el barómetro del CIS a Target Point para el debate, quien suele estimar más a Vox que el resto de la media de sondeos. El CIS resaltaba un descenso de más de dos puntos, hasta el 16,6%. La segunda demoscópica, una pérdida de medio millón de votos. Ambas daban crecimiento al PP y a PSOE como esta nueva oleada.
Consultadas por ello, fuentes nacionales de Vox rechazan valorar los sondeos. "Nunca lo hacemos", señalan. Aunque creen que cualquier ascenso diferenciado con las generales es positivo. Niegan que haya un frenazo, en todo caso, y atribuyen estas definiciones a los medios de comunicación. Se limitan a mirar los resultados de cada urna, y desde Extremadura, dicen, solo se viene creciendo. Andalucía será una prueba de fuego para los de Abascal.
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