Una victoria rotunda, del 58,95%, y muy sintomática. Álvaro Sánchez Cotrina, líder de los socialistas de Cáceres, ganó de manera clara las primarias del PSOE de Extremadura celebradas este sábado. Él es, por tanto, el sucesor de Miguel Ángel Gallardo, el secretario general que hundió la marca en una comunidad tradicional feudo del partido. Se impone con nitidez a su oponente, la exportavoz parlamentaria Soraya Vega, a quien Gallardo y el aparato de Badajoz, su provincia, apoyaba. Ferraz, que en este tiempo ha intentado ponerse de perfil, pero que tampoco ocultaba su simpatía por Sánchez Cotrina, se anota un importante tanto orgánico.

Con el escrutinio al 100%, Sánchez Cotrina, de 39 años, venció por un 58,95% de las papeletas, por el 41,05% de su rival. El dirigente arrasó en su provincia, en Cáceres (83,49% de apoyos, por el escuálido 16,51% de la diputada autonómica) y obtuvo un buen porcentaje en el territorio más complicado para él, Badajoz: 43,26%, por el 56,74% de Vega, según los datos facilitados por la gestora presidida por José Luis Quintana, delegado del Gobierno en la comunidad. La participación fue del 72,38% sobre un total de 9.121 militantes —una vez realizados los últimos ajustes del censo—. La movilización en Cáceres fue más alta (75,2%) que en la provincia pacense (70,71%).

El triunfo del dirigente cacereño, diputado regional y también alcalde de Salorino, es una gesta interna, porque su provincia solo acoge al 37% de las bases. Todos los anteriores líderes eran de Badajoz

El triunfo del dirigente cacereño, parlamentario autonómico y alcalde también de la pequeña localidad de Salorino, es toda una gesta en términos internos, porque Badajoz acoge al 62,9% de los militantes de toda la federación, y Cáceres, al 37,1%. Por eso hasta ahora lo tenían más sencillos los candidatos pacenses. De Badajoz han sido, de hecho, los sucesivos líderes del partido: los también expresidentes autonómicos Juan Carlos Rodríguez Ibarra y Guillermo Fernández Vara y el propio Miguel Ángel Gallardo. Pero Sánchez Cotrina ha tenido a su favor la ola de "ilusión" que había despertado, como lo definía gráficamente Ferraz. Una manera de señalarlo sin mojarse públicamente mucho, porque también consideraba que Vega era una aspirante óptima. De hecho, inicialmente, la apuesta de la dirección de Pedro Sánchez era la expresidenta de la Asamblea regional Blanca Martín, pero ella no recabó los apoyos suficientes, no generaba consenso siquiera en su provincia y se acabó retirando, uniéndose al equipo de Sánchez Cotrina. Ella le aportó el respaldo de una agrupación muy relevante, la de la capital autonómica, Mérida. Y, en efecto, él arrasó este sábado allí. De hecho, el éxito del diputado se explica por unos datos aplastantes en su territorio y un respaldo suficiente entre los afiliados pacenses.

La victoria de Sánchez Cotrina significa sobre todo un cambio de tercio. La ruptura frente a Gallardo, el barón que resultó elegido después de que Vara abriera su proceso de sucesión al perder la Junta. Él sí que era un dirigente más próximo a la vieja guardia, que nunca llegó a gustar a Ferraz, y que de hecho en su primera contienda interna, en marzo de 2024, se alineó con su contrincante, Lara Garlito. En aquel proceso, Gallardo, que era presidente de la Diputación de Badajoz —un cargo que le permitía presionar más fácilmente a sus cargos—, ganó de manera más ajustada que ahora su sucesor, por el 55,7%. En el congreso ordinario posterior, apenas unos meses más tarde, también se impuso a otra rival cacereña, Esther Gutiérrez, por un margen mayor (61,78%). Ambas cosecharon una más baja penetración en Badajoz (inferior al 30%) y, aunque ganaron en Cáceres, no lo hicieron con una holgura tan abrumadora (por debajo del 68%).

El nuevo líder debe intentar reconstruir un partido hundido electoralmente tras el desastre al que le condujo Gallardo en las autonómicas de diciembre, en las que el PSOE cayó de 28 a 18 diputados

Pero Gallardo nunca llegó a consolidarse como líder y su procesamiento por haber enchufado presuntamente al hermano del presidente del Gobierno en la institución provincial le pesó como una losa. En las elecciones autonómicas del pasado 21 de diciembre, cayó de los 28 diputados que consiguió Vara en mayo de 2023, y que le fueron insuficientes para gobernar, a 18. Diez menos. Un ridículo 25,77% de los sufragios. El suelo histórico de un partido que, hasta entonces, había gobernado en nueve de 11 legislaturas, en siete de ellas con mayoría absoluta.

Sánchez Cotrina fue recibido a las puertas de la sede regional del partido, en Mérida, al grito de "presidente". Ya dentro, invitó a Vega a acompañarle a la tribuna, porque abiertas las urnas "esto ya no es una candidatura, esto es el PSOE de Extremadura", subrayó, en un primer guiño de integración con su oponente. "Hoy gana el PSOE de Extremadura", celebró, tras un proceso de primarias "impecable" y "ejemplar". "Este partido va a volver a ilusionar a Extremadura", pronosticó el ganador, que insistió en que hará poroso el partido, que lo abrirá a la gente de a pie. Y aunque se siente "muy feliz", este sábado, remarcó, no hay que celebrar nada, pues eso solo tocará cuando vuelva el partido a la Junta, cuando se abra "la puerta de salida" a la jefa del Ejecutivo autonómico, la popular María Guardiola. El nuevo secretario general tuvo palabras de recuerdo para sus tres antecesores. Espacialmente para el fallecido Fernández Vara porque, como él, quiere regresar a "esa política de las pequeñas cosas", informa EFE.

Pero también era importante escuchar a Vega, y ella misma prometió que la pugna se cerraba este 11 de abril. La campaña, dijo, ha demostrado que "otra manera de hacer política es posible y necesaria". Y ahora toca "unidad y de ponernos a disposición del secretario general" para escribir una nueva página en la página del PSOE. Ya empieza "un nuevo tiempo" para el partido, y en esta nueva etapa se contará, agregó, "con todo el talento" del PSOE.

Los militantes extremeños votaron este sábado, claramente, cambio. Otorgaron la victoria a la provincia de menor peso en afiliados y a un candidato que encarnaba claramente la ruptura con Gallardo y que reposiciona al partido con Ferraz y con Sánchez. Las diferencias programáticas entre los dos aspirantes eran pocas, eran de la misma generación —él, nacido en Cáceres en 1986; ella, en Herrera del Duque (Badajoz), en 1987— les distanciaba su propia carrera política y su estilo. Y también los apoyos. Algo que se ha probado decisivo, según los partidarios del dirigente cacereño. A Vega le ha acabado lastrando el respaldo de Gallardo y del secretario provincial de Badajoz, Manolo Borrego —primer jefe del aparato regional del propio Gallardo—, y de su antecesor en ese cargo, Rafa Lemus. Ella también contaba con el aliento de las feministas del partido, dada su reconocida lucha por los mujeres. Sánchez Cotrina, líder del PSOE en Cáceres desde hace poco más de un año, era respaldado por el presidente de la Diputación provincial, Miguel Ángel Morales, dado que este se había inclinado primero por Blanca Martín. El hoy ganador de las primarias también había captado el apoyo de otro de los precandidatos que se retiró, Manuel José González Andrade, alcalde de Olivenza, el pueblo natal de Fernández Vara, faro de su partido fallecido el pasado octubre.

A Vega, según los partidarios del ganador, le acabaron lastrando sus apoyos, y a él le ayudó la "ilusión" que supo generar y su decisiva unidad con Blanca Martín, con la que se "complementa"

En Ferraz aplaudieron la victoria de Sánchez Cotrina. Le reconocían el mérito de haber podido ganar pese a proceder de Badajoz y, sobre todo, de haber logrado despertar a las angustiadas bases extremeñas, reilusionándolas. "Ahora es el candidato de la militancia y su victoria es incontestable", apuntaban, añadiendo que fue decisiva su unión con Blanca Martín, con la que se "complementa". Pero el mensaje es ahora claro, y lo dejó escrito la secretaria de Organización federal, Rebeca Torró, en X: a trabajar "unidos por Extremadura", intentando superar las heridas internas y para "devolver la esperanza a los extremeños".

La progresión del joven dirigente ha sido fulgurante. Logró la alcaldía de su pueblo en 2011, con apenas 25 años, y desde entonces ha confirmado la mayoría cuatro legislaturas, las dos últimas sin siquiera representación de la oposición. Llegó a la jefatura del partido en Cáceres hace escasamente un año, pero sobre todo la campaña de las pasadas autonómicas, en las que él concurría como cabeza de cartel por su provincia, sirvió para que le conocieran las bases de toda la federación y apreciaran su estilo, punzante y fresco. Esa carrera le sirvió de trampolín para su propia contienda interna. Con ella ganó foco. No poca cosa.

Graduado en Derecho y diplomado en Gestión y Administración Pública, la carrera de Sánchez Cotrina (Cáceres, 1986) ha sido fulgurante: alcalde de Salorino desde los 25 años, vicepresidente de la Diputación, diputado, líder provincial

Graduado en Derecho por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), diplomado en Gestión y Administración Pública por la Universidad de Extremadura y máster de Técnico en Prevención de Riesgos Laborales, Sánchez Cotrina ha ejercido de agente de Empleo y Desarrollo Local en el Ayuntamiento de Cáceres y en la entidad local menor de Valdesalor. En 2015, en su segundo mandato como regidor de Salorino, saltó a la Diputación provincial de Cáceres, en la que pilotó el área de Cultura, Juventud y Deportes, para más tarde ejercer de vicepresidente tercero y diputado de Reto Demográfico, Desarrollo Sostenible, Juventud y Turismo, además de portavoz del Gobierno provincial.

También ha sido, informa EFE, vicepresidente de la Comisión de Cultura de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Desde 2023 es parlamentario autonómico por Cáceres y orgánicamente ha ocupado distintos puestos en el PSOE extremeño. Fue, desde 2017 a 2019, con Vara como jefe de la federación, secretario de Política Municipal. Ahora se hace con la victoria en un momento crucial, justo cuando muchos pensaban que ya era el momento de que una mujer dirigiera el partido. Él ha defendido un modelo de PSOE "a pie de calle", la necesidad de "resetear" una organización herida, para "abrir una nueva etapa y preparar la victoria de 2027" desde la reconexión con la ciudadanía, la unidad interna, la ilusión y el municipalismo.

El siguiente paso orgánico es la celebración del congreso regional extraordinario, que se celebrará el 25 de abril en Mérida y en el que Sánchez Cotrina deberá someter a la votación de los delegados su nueva ejecutiva, que se espera sea de integración. Porque si algo tenían claro los equipos de los dos candidatos, tras unas primarias tranquilas y de guante blanco, es que había que mirar al futuro y unir fuerzas para reconstruir un partido que hasta hace poco era hegemónico en Extremadura y en diciembre se hundió en el infierno.