A cuatro semanas de que Andalucía acuda a las urnas tras cuatro años de mandato de Juanma Moreno y el PP en mayoría absoluta, la media de encuestas más recientes publicadas deja al popular al borde de repetir la hazaña de 2022 y volver a tener independencia la próxima legislatura. Hacerse con una segunda absoluta. El PP obtendría de media 55 escaños y el 42,28% de los votos de celebrarse hoy esas elecciones autonómicas. Lograría exactamente la cifra que garantiza la absoluta en el Parlamento regional, pero pero perdería tres diputados por el camino y varias décimas de voto. Incluso logrando el mismo 43% que en los anteriores comicios, el PP prevé la pérdida de escaños, como remiten fuentes de la organización a El Independiente.

Serán clave 15.000 votos repartidos entre las ocho provincias en las que se disputan las elecciones, puesto a que varios miles de sufragios condicionan un par de escaños tras el reparto de restos. Moreno Bonilla es consciente de ello y de que puede dejarse un par, que podrían beneficiar bien a Vox o bien a partidos como Adelante Andalucía.

Para esta media a la que se hace alusión, este digital ha tomado como referencia los cinco sondeos más recientes a falta de que se conozca la próxima semana una nueva oleada de estudios. Son los de EM Analytics para El Plural, de IMOP para El Confidencial, de Sigma Dos para El Mundo, Target Point para El Debate y Sociométrica para El Español. De acuerdo con estos sondeos, de forma independiente, el PP puede moverse en una horquilla de entre 53 y 56 escaños, por lo que cualquier ligero trasvase o cambio del voto puede dejar al PP sin mayoría. No se incluye el último barómetro del CENTRA, el CIS andaluz, dado que su trabajo de campo fue entre febrero y principios de marzo. El resto se han elaborado entre el 30 de marzo y el 16 de abril.

El dilema de estos comicios está en si Moreno Bonilla podrá gobernar o no en solitario después de haber pasado por ambos escenarios: un gobierno de coalición con Ciudadanos y con apoyo externo de Vox en 2018, y en solitario a partir de 2022. Su socio potencial de gobierno, de requerirlo, Vox, crecería en los próximos comicios.

La candidatura de Manuel Gavira, de Vox, obtendría 18 escaños y el 15,28% de los votos. Crecería cuatro escaños y casi dos puntos respecto a los resultados logrados por Macarena Olona anteriormente. Abascal apuesta por seguir la línea del ciclo electoral que le ha dado éxitos en Extremadura, Aragón y con menor repercusión en Castilla y León: candidatos de perfil bajo y apego al territorio, y protagonismo de la marca, las propuestas y el propio líder nacional. Entre 16 y 20 escaños se auguran dependiendo del sondeo de referencia a los de Abascal. EM Analytics y Target Point apuntan a ese mínimo y máximo.

Precisamente, y en vistas al reciente pacto en Extremadura, el líder del PP andaluz se posicionó y deseó poder gobernar en solitario: "Aquí buscamos otras fórmulas". Ese acuerdo extremeño incide notablemente en inmigración, con puntos polémicos como la "prioridad nacional" para el acceso a atención sanitaria y ayudas sociales, lo que dista del enfoque pragmático y de centralidad por el que aboga Moreno Bonilla desde hace tiempo. Sin quererlo, la cuestión migratoria o la regularización extraordinaria del Gobierno se han colado en la precampaña andaluza, lo que motiva la dicotomía PSOE-Vox y perjudica al PP, que busca centrarse en temas regionales.

Montero no impide la pérdida de votos y la desmovilización

A los socialistas las encuestas les auguran un ligero descenso de dos escaños de media, de los 30 actuales cosechados por Juan Espadas a 28 diputados regionales. Un pequeño descenso que situaría, en todo caso, al partido que pilota María Jesús Montero en el peor resultado de su historia. El récord es ese resultado de 2022. La exvicepresidenta segunda y exministra de Hacienda no lograría movilizar a la izquierda en torno a su papeleta. Se haría con el 23,26% de los votos. De acuerdo a los estudios tomados como referencia, todos salvo Target Point le dan 28. Ésta demoscópica desciende a 26-27.

En Almería y Huelva es donde el PSOE podría perder más apoyo, incluso Vox aspira a ser segunda fuerza en la primera provincia. La candidatura paracaidista de Montero, como la de Pilar Alegría en Aragón, no coge fuerza en contraste con la del exalcalde de Soria, Carlos Martínez, que permitió al PSOE crecer en escaños y votos en marzo en Castilla y León.

La bajada de representación sería un duro golpe para los socialistas, sobre todo después de 37 años de gobiernos ininterrumpidos y la consolidación de Andalucía como feudo clave del partido. Tras la salida de Susana Díaz, la siglas siguen sin dar con la tecla. Incluso una mejora de resultados del PSOE andaluz no valdrán a Montero para acercarse a la presidencia de la Junta, con una izquierda que se mantendría o escalaría posiciones, pero que sigue fraccionada y debilitada.

Según un sondeo del CIS en el que se valoraba la repercusión de las inundaciones en Andalucía, Montero es la cuarta líder mejor considerada en el territorio. Lo más destacado es que solo la mitad de los votantes del PSOE quieren a Montero como presidenta de la Junta.

Dos listas a la izquierda con Adelante despuntando

Pese a la unidad con Podemos, la candidatura de Antonio Maíllo, el coordinador federal de IU, en Por Andalucía no crecería. De hecho, mantendría los mismos 5 escaños que en las anteriores elecciones y pasaría del 7,7% al 7,5%. Las encuestas consultadas prevén incluso que Maíllo rebaje a 4 su base y solo EM Analytics abre la posibilidad de subir a los 6 representantes. En la otra cara de la moneda está Adelante Andalucía. Ese mismo sondeo le da empate a Por Andalucía y a los de José Ignacio García, el dirigente de la fuerza andalucista, a 6 escaños.

El partido, por su apego al territorio, ha sabido hacerse un hueco entre los andaluces de izquierda, que ven a Adelante con mayor arraigo y dedicación que a Por Andalucía, sumido en esa guerra de siglas con Podemos con epicentro en Madrid. Con todo, desde IU Andalucía, que pilota la coalición, se destaca el compromiso y proximidad con la autonomía.

La división penalizará a las izquierdas, que en cojunto, con el 6,62 de media de Adelante, podrían superar los 14 puntos de voto y pujar por la tercera plaza con Vox. De acuerdo a esa media, Adelante pasará de 2 a 3 representantes. Una alianza de listas permitiría, como mínimo, alcanzar los diez cargos. Sumar ha cuestionado la falta de compromiso de los de García, que quieren construir un camino propio. La suma de la izquierda podría alcanzar los 36 escaños mientras que la derecha alcanzaría los 73. La derecha viene afianzándose en todos los comicios que se han celebrado. En Castilla y León, por ejemplo, alcanzó el récord histórico de voto a opciones conservadoras.

Respecto a la media anterior elaborada por este medio, el PP se deja un escaño que acaba en manos de Vox. El resto de opciones se mantiene estables.