El Tribunal Supremo escucha este miércoles a dos testigos clave para esclarecer los pagos en efectivo en la sede del PSOE en Ferraz. Se trata del exgerente del partido, Mariano Moreno, y de la trabajadora Celia Rodríguez, cuyas declaraciones centrarán la octava sesión del juicio del 'caso mascarillas'. En el informe en el que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil analizó la situación del exministro de Transportes José Luis Ábalos, los agentes señalaron que el PSOE utilizó sobres para efectuar pagos en efectivo tanto al exministro como a su antiguo asesor, Koldo García, y subrayaron que no pudieron determinar el origen de esos fondos.

El testimonio de ambos cobra relevancia también en el marco de la investigación paralela que sigue el instructor del 'caso Koldo' en la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, que mantiene bajo la lupa la financiación de los socialistas. No será, en cualquier caso, la primera vez que durante este juicio se escuchen referencias a pagos en metálico y trasiego de dinero en la sede central del PSOE.

Joseba García, hermano de Koldo García, confirmó en su declaración como testigo ante el alto tribunal que acudió a Ferraz en dos ocasiones para recoger sobres, y que le fueron entregados por Celia Rodríguez. Por su parte, la empresaria Carmen Pano aseguró que entregó 90.000 euros en metálico en la segunda planta de la sede del PSOE siguiendo las directrices del empresario Víctor de Aldama, hecho que él niega.

A raíz de aquel atestado del Instituto Armado, en el que se apuntaba a la existencia de un canal 'b' de financiación, el juez instructor del 'caso Koldo' en el Tribunal Supremo, Leopoldo Puente, citó a Moreno y Rodríguez. Ambos negaron irregularidades en la gestión de los fondos. Sin embargo, el magistrado consideró que no se esclareció lo suficiente la procedencia del dinero en efectivo disponible en la sede del partido, por lo que acordó remitir esta parte de la causa a la Audiencia Nacional.

Mariano Moreno ejerció como gerente del partido liderado por Pedro Sánchez durante la etapa que investiga la UCO por el presunto cobro de mordidas por parte de Ábalos y Koldo. Cabe recordar que, además de ministro, Ábalos era secretario de Organización del PSOE. Moreno ocupó el cargo de director-gerente de la Comisión Ejecutiva Federal hasta su salida en 2021, pocos meses después de que Ábalos abandonara el Gobierno y la Secretaría de Organización. Posteriormente, fue nombrado presidente de la compañía pública Enusa, con un sueldo anual de 245.000 euros, cargo que mantiene en la actualidad.

Durante su etapa como gerente del PSOE, entre sus funciones figuraban la supervisión de la contabilidad del partido y la firma de contratos. Así ocurrió, por ejemplo, con la contratación de Koldo como chófer de Ábalos. El extesorero señalado por la Guardia Civil en su último informe fue quien formalizó el contrato del que acabaría siendo la mano derecha del entonces dirigente socialista.

Las presuntas irregularidades en la financiación del PSOE constituyen una de las tres líneas de investigación que sigue Moreno en la Audiencia Nacional, junto a las relativas a la compraventa de material sanitario y a los presuntos amaños en la adjudicación de obra pública desde el Ministerio de Transportes, pieza en la que está imputado Santos Cerdán. La parte relativa a los pagos del partido ha sido declarada secreta.

El PSOE ha sostenido en todo momento que las cantidades en metálico correspondían a adelantos a Ábalos y a Koldo en concepto de compensación de gastos, y que los descuadres detectados por la UCO respondían a ajustes con otros miembros del equipo de la Secretaría de Organización.