Ni PP, ni por supuesto el PSOE, ni Vox, ni Por Andalucía. La fuerza ganadora de las elecciones autonómicas de Andalucía de este 17 de mayo es Adelante Andalucía. Es la que más crece. La que ha conseguido emerger como la formación pujante de toda la izquierda, con un panorama de caída generalizado de esa izquierda estatal, mientras las formaciones autonomistas o soberanistas de izquierdas se refuerzan como opciones refugio o de reconexión con ese electorado progresista. Cuadruplica sus escaños, al pasar de dos a ocho representantes en la Cámara regional.
Con el escrutinio al 99,90%, Adelante cosechó 401.000 votos, el 9,62% de los participantes de las últimas elecciones del ciclo, que ponen la guinda hasta el ciclo de locales y regionales de mayo de 2027 y, posteriormente, de generales. Hubo una mayor movilización, superior al 64%, lo que fue crucial para este resultado, en parte, obtenido por un mejor posicionamiento ante el reparto de restos frente al PP.
En la última legislatura, Adelante solo tenía a dos parlamentarios, porque recabó entonces 168.960 papeletas y un 4,58% de las papeletas. Crece, por tanto, 5,04 puntos. Más que nadie este 17-M. Su competidor directo por la izquierda era Por Andalucía, la coalición lidera Antonio Maíllo y que agrupa a IU, Sumar y Podemos. Aunque en algún momento de la noche pareció que sacrificaría algún escaño, al final Por Andalucía mantuvo el tipo: retuvo sus cinco representantes, aunque con un punto menos, del 7,7% al 6,31%. La izquierda alternativa cogió oxígeno o se sostuvo —en el caso de Maíllo— a costa del desplome de los socialistas, con ese peor resultado de su historia: 28 escaños que dejan a María Jesús Montero en una posición muy complicada.
Adelante consigue el 9,62% de las papeletas, 5,04 puntos más que en 2022. Y sentará a diputados en todas las provincias, salvo Jaén y Almería. En Cádiz y Sevilla queda tercero, por delante de Vox
La izquierda en bloque ni siquiera se presenta como alternativa viable a la derecha, con 41 escaños frente a los 68 de PP y Vox. La derecha casi llega al 60% del voto en un feudo clásico de la izquierda, fetiche para el socialismo.
Éxito sin aliarse con la izquierda estatal
Adelante ahora es la que sobrepasa a la alianza capitaneada por Antonio Maíllo, que integra principalmente a los partidos estatales: a Izquierda Unida, a Movimiento Sumar y a Podemos, entre otros como Alianza Verde o Equo. Una alianza que a nivel nacional intenta configurarse sin capacidad de ofrecer novedades programáticas, ni nuevos rostros que atraigan al electorado. De hecho, el resultado de esta noche deja a Maíllo sin capacidad de presentar un buen colchón electoral de querer dar el paso tras el rechazo de Mónica García, de Más Madrid; de Ernest Urtasun, de los comunes, o de Pablo Bustinduy. Todos ellos ministros.
El 17-M deja a Maíllo sin capacidad de presentar un buen colchón electoral de querer dar el paso tras el rechazo de los ministros Mónica García, Ernest Urtasun o Pablo Bustinduy
Buena parte del éxito de Adelante se explica por su candidato este 17-M, José Ignacio García, El Gafa. Jerezano, profesor de educación secundaria en la pública, se convirtió en portavoz de su formación tras la salida de la política de su fundadora, Teresa Rodríguez, y desde entonces ha ido creciendo su perfil. El germen de Adelante viene de Podemos, con quien compartió candidatura hasta que la marca dio cobijo a ambas fuerzas, por el peso de los anticapitalistas. Finalmente, la bajada de la izquierda llevó al andalucismo a tomar ese camino propio y diferenciarse. Algo que ahora le ha valido.
De hecho, Rodríguez reapareció esta jornada electoral para votar —y en las propias declaraciones de García, junto a él—, y lo hizo con una kufiya. Algo por lo que en un momento puntual recibió algún insulto por las calles de Cádiz, al entenderse que era un simple guiño al pueblo palestino. Poco después, en sus redes sociales aclaró que la llevaba porque tiene cáncer y se ha sometido a un proceso de quimioterapia. "Llevo una kufiya que le he cogido prestada al pueblo palestino para no quemarme la cabeza porque después de la quimio me he quedado sin pelo, querido señor indocumentado", lanzó.
García ha buscado apelar a los jóvenes, utilizando su lenguaje y utilizando sus 'camisetas protesta' como mensaje, con alusiones a Lorca o a Blas Infante. Era la izquierda alegre y en positivo
La campaña le ha dado el espaldarazo definitivo a Adelante. También para García, que con dos escaños ha podido dejarse conocer de sobra, con momentos clave de confrontación con el PP. Aprovechó la ventana de oportunidad que le ofrecieron los dos debates en televisión, en los que se encaró directamente y con eficacia al presidente de la Junta, Juanma Moreno. Además, García ha buscado apelar a los jóvenes, utilizando su lenguaje y utilizando sus camisetas protesta como mensaje, con alusiones al poeta Federico García Lorca o a Blas Infante, padre de la patria andaluza, fusilado por los franquistas en la Guerra Civil. Esencial ha sido el planteamiento, su actitud: alegre y en positivo, una distinción total a Montero y a Maíllo. La izquierda flamenquita, como le describió el Diario de Cádiz.
Con esos ocho representantes, Adelante dispondrá de grupo parlamentario propio —igual que Por Andalucía—. Tendrá diputados en todas las provincias, salvo en Jaén y Almería. En Cádiz y Sevilla, García logra dos escaños y se coloca como tercera fuerza, por delante incluso de Vox. En Cádiz capital, su cuna, supera en votos a los socialistas, que quedan terceros —han sido superados por Vox en Almería—. Por Andalucía y Adelante suman, juntos, 13 parlamentarios, seis más de los que consiguieron en las autonómicas de 2022. De no ir divididos, y en candidatura conjunta, la izquierda alternativa podría haber rascado un par más, aunque la diferenciación ha sido la clave de ese éxito.
El candidato, jerezano y profesor de secundaria, se felicita de que una "izquierda alternativa y soberanista haya superado a los fascistas en dos provincias". "Os vamos a superar en todas", lanza
El propio García reafirmó esa hazaña en su breve discurso tras conocerse los resultados. Se congratuló de que "una izquierda alternativa y soberanista haya superado a los fascistas —en referencia a Vox— en dos provincias". "Tiempo al tiempo, porque os vamos a superar en todas", advirtió a los de Santiago Abascal y a Manuel Gavira, el candidato. Igualmente, celebró que el andalucismo, por ese reparto de restos haya "quitado" la mayoría absoluta al PP. El anuncio clave, ya conocido, pese a todo, es que pujarán por un resultado mejor en las próximas elecciones generales. Con una candidatura propia, cierran la puerta de bruces a replantear una colaboración con Sumar. La clave sigue siendo remar a la izquierda sin colaborar directamente con el PSOE.
La receta del éxito para García fue la de plantear una izquierda "basada en el andalucismo, en la soberanía del pueblo andaluz, en poner los intereses de la clase trabajadora por encima de cualquier cosa", así como en "la vía de una izquierda independiente del PSOE, una izquierda que no aspira simplemente a ser muleta del PSOE, que no aspira a ser subalterno del PSOE, que viene a transformarlo todo".
Adelante ha llegado para quedarse". "Tenemos un proyecto de proyecto de futuro y tenemos la mejor herramienta para echar a las derechas, plantarle cara y transformar Andalucía", subraya García
En su intervención, identificó que "la juventud andaluza no es fascista y ha dado hoy un ejemplo, un golpe encima de la mesa y ha dicho vamos a por todas, porque esos jóvenes son los que hoy, en gran parte, la han plantado cara a la extrema derecha". No consideró la gesta de esta jornada como algo anecdótico, sino que trasladó que "Adelante ha llegado para quedarse". "Tenemos un proyecto de futuro y tenemos la mejor herramienta para echar a las derechas, plantarle cara a la extrema derecha y transformar a Andalucía para que sea una Andalucía con poder para la clase trabajadora", concluyó.
Sumar queda en una posición difícil
Maíllo evidenció la otra cara de la moneda. Andalucía era el feudo clave de IU, con el que Sumar quería mostrar músculo de cara a su refundación estatal, que ahora deja mayores dudas sin ningún activo que despunte y sin resultados que permitan ver una recuperación del nivel de voto de 2023. Solo demuestra que Sumar se desfonda mientras que el regionalismo de Adelante o de la Chunta en Aragón se refuerza. Y que donde Sumar no se implica, como Extremadura —aunque allí el tirón de su candidata Irene de Miguel y el hundimiento del PSOE ayudó— se consiguen mejores resultados.
A la espera de valoraciones más profundas, Maíllo compareció desde Sevilla. Lamentó que este domingo la derecha haya "retrocedido" —en número de escaños— sin que ello haya supuesto un crecimiento de Por Andalucía. Asume que el resultado "no cumple" con las "expectativas de crecimiento" que tenían los socios de la coalición. Tampoco con ese "objetivo" crucial que era el de sumar para echar al PP y a Moreno Bonilla de la Junta. "No lo hemos echado, y queremos trasladar nuestra preocupación por los servicios públicos y el deterioro de la sanidad", indicó. A su juicio, el próximo Gobierno, en el que ve dentro a Vox, pone en riesgo esas materias. No le darán tregua, aseguró.
Para él, aunque la bajada electoral es clara en porcentaje, hay "un mensaje claro, que es que la izquierda resiste". Ve el trasvase de voto a Adelante como una constatación de que hay una base progresista fuerte para dar el partido en las generales, en todo caso. Incluso con Adelante planteando jugar en solitario. Este lunes vendrán las valoraciones del espacio de Sumar desde Madrid al respecto. El descontento es generalizado.
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