El presidente de la Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz (AVDA), Mario Samper, ha comparecido este lunes en el Senado cansado por el clima de reproches políticos en torno al trágico accidente que costó la vida a 46 personas. Durante su exigencia de dimisión inmediata para el ministro de Transportes, Óscar Puente, y el presidente de Adif, Luis Pedro Marco, Samper ha lanzado un mensaje para frenar los enfrentamientos partidistas "ese ruido no nos provoca más que dolor. El tan mencionado ya 'y tú más' no nos sirve para nada".

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Para los afectados, la catástrofe del pasado 18 de enero en la localidad cordobesa es el dramático resultado de una "cadena de despropósitos", cuyos últimos responsables son los líderes del ministerio y del gestor ferroviario. El portavoz ha revelado la falta de empatía institucional, relatando que el propio Puente rechazó apartarse del cargo argumentando que él no había soldado el raíl sobre el que descarriló el tren. "Nos quedamos estupefactos con la respuesta", ha confesado, lamentando además que el presidente de Adif se escude en la espera de una resolución judicial para no dejar su puesto, a pesar de ser "el único que ha pedido perdón".

El foco de las críticas expuestas en la comisión de investigación se ha centrado en las presuntas y graves negligencias de mantenimiento previas al siniestro. Samper ha denunciado que "hay evidencias más que claras de que el carril llevaba roto más de 22 horas" antes de que pasara el convoy, mostrando también su profunda sorpresa por la retirada de material llevada a cabo por parte de Adif. En este sentido, ha exigido que el desarrollo de sistemas de detección de roturas en las vías se convierta en una prioridad absoluta "es fundamental; que se haga ya".

Frente a los senadores, el representante de AVDA ha pintado un panorama desolador sobre la seguridad del transporte ferroviario en España, asegurando que actualmente no les parece "seguro" y que la marca España "no tiene mucho que decir" en esta materia. Asimismo, ha reclamado mayor agilidad para evitar que los damnificados se pierdan en la burocracia, demandando indemnizaciones económicas más rápidas para la totalidad de los viajeros de los trenes impactados, a quienes consideran víctimas de pleno derecho.

La senadora socialista Paula Alicia Somalo ha defendido el esfuerzo inversor del actual Gobierno, asegurando que el país debe sentirse orgulloso de los servidores públicos y acusando al Partido Popular de utilizar el "sufrimiento humano" como arma política. Estas palabras han provocado el rechazo frontal de Samper, quien ha replicado que las víctimas no están de acuerdo en sentir orgullo nacional mientras la red ferroviaria mantenga "muchos problemas estructurales que no se supervisan".

El presidente de la asociación ha hecho un llamamiento desesperado para que los representantes públicos trabajen "conjuntamente, con el Gobierno que esté, para mejorar el ferrocarril". Visiblemente decepcionado por una dinámica de reproches que no esperaba encontrar en la comisión, ha suplicado a los partidos políticos que se unan para arreglar los problemas reales. "Los hemos puesto ahí para que actúen en consecuencia y eso es lo que necesitamos", ha sentenciado, recordando con amargura que "las instituciones han llegado muy tarde".